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pandeoro

Poetizando - 13 (Él)

Poetizando - 13  (Él)

 

 

Él, hondamente, aspira el aire y se queda muy quieto.

Sin mirar me mira pensativo. Está considerando

los últimos versos que ha leído,

las últimas palabras que ha hecho suyas.

Rugen los automóviles abajo.

En el río de la circulación cualquier cosa

naúfraga, atrapada en la herrumbre.

Por arriba las nubes traen martillos

que en silencio golpean las sienes

como un yunque.

Cuando me acerco, en voz alta me lanza

la canción que un poema teje del uno al otro,

araña fiel del tiempo que nos mantiene

en pie. Regreso a mis quehaceres.

Él, hondamente, aspira el aire que he besado

y permanece quieto, sin mirarme mirándome.

 

*La imagen es un fragmento de los frescos pintados por Massacio y Massolino (terminados por Filipino Lippi) en la Capilla Brancacci de la iglesia del Carmine (Florencia).

5 comentarios

Luisa -

Magda, tan sólo asentir a lo que dices. Indudablemente.
Por otra parte, los frescos de la capilla Brancacci son una de las manifestaciones pictóricas más hermosas que yo he visto (aunque claro que me faltan por ver muchas cosas). Pero esos frescos tienen una luz especial, los personajes tienen tanto aliento vital que parecen estar más en un escenario que en dos dimensiones. Hicimos el año pasado una visita a Florencia y la disfrutamos mucho.

Luisa -

Muchas gracias, Ybris, por tu atento, sentido y rico comentario. Me alegro de que hayas sentido los versos un poco tuyos. De eso se trata.
Un beso.

Magda -

Leo tu precioso poema y reitero, una vez más, que nada se compara a cuando dos han sido hallados por el amor...

Un cuadro que se hizo para mirarlo constantemente, es precioso, Luisa.

Ybris -

Acabo de leer los últimos escritos tuyos que me había perdido después de unos días fuera pero no tengo tiempo más que para comentarte este último.

Me siento un tanto protagonista de tu poema:
considerando tus versos, pensativo, perdido en esas cosas en que se suelen perder los ojos sin mirar.
Porque lo que realmente mira uno es esa palabra que teje el tiempo que nos mantiene erguidos.
Y aspiro hondamente el aire que has besado en tus palabras.

Aquí te dejo el beso de las mías en los bits que recorren como brisa el alba de la Red.

Fernando -

Ël siempre te mira y en silencio recoge el rumor de las palabras que con tu aire iluminas...