Blogia
pandeoro

Poetizando - 22 (Los peces -- Divagaciones en horas tontas)

Poetizando - 22 (Los peces -- Divagaciones en horas tontas)

 

 

            Junto a la parada del 33 yace un zapato gris: pez que agoniza en la orilla, -triste abandono. Esta noche ¿qué ha pasado? ¿dónde estará la huella y quién la habrá perdido?

            Mientras duermo, el mundo salta a través de los tejados y por las calles mujeres locas crecen en torno de las basuras. Maullidos de gato desgarran la luna que afila su rostro tras el ojo herido de la cerradura. Al llegar la mañana, se esconde la marea -hondo bostezo- bajo las camas. E indiferente el sol (cursi y vanidosa estrella) desciende escalinatas de cristal por los balcones arrojando perfiles y colores.

            ¿Dónde estará la huella?

            En la pecera flotan mil ojos que nunca se cierran: la línea 33 es un largo camino en círculo infinito que pasa por el centro de la panza del sueño.

            ¿Dónde estará la huella? ¿Y quién la habrá perdido?

            Observo: bajo las mesas de las oficinas hacen gusanos mil pies descalzos.

 

* La imagen reproduce una pintura de Francisco Urbistondo ©, denominada "primer plano de un gato ojudo a punto de tener un ataque de pánico en una noche
de luna roja", 1999 2003, técnica mixta 0.40 x 0.32 m. Puede verse en:
http://www.franixweb.com/index.html

2 comentarios

Luisa -

Primero, Ybris, gracias por tu buena manera de leer. Es un honor.
Luego, confesarte que es verdad que a veces el sueño se hace difícil. Pero bueno, seguramente será necesarios los zapatos abandonados, los gatos sonámbulos, los autobuses como peceras, para que el sueño tranquilo de otros sea posible.
Besotes.

Ybris -

Veo el pánico en los ojos excesivos del gato y me pregunto cómo pueden las horas tontas ser tan fecundas en palabras que arrastran:
zapatos abandonados como peces agonizantes que evocan las huellas perdidas,
locura de mujeres,
maullidos,
indiferentes soles,
líneas de autobuses por el sueño,
pies descalzos dibujando gusanos bajo las mesas...
¿Cómo haces para que el sueño sea vuelo reparador sin ira?

Un enorme placer leerte despacito.

Besos.