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Retablo mayor de Tauste (III)

Retablo mayor de Tauste (III)

 

 

 

                El discurso iconográfico del retablo mayor de Tauste responde a  una formulación mixta de loa mariana, en el que se mezclan episodios del ciclo de la Vida de la Virgen y de la Vida y Pasión de Cristo. Ambos ciclos son, tanto por separado, como de esta forma conjunta, los más representados en los retablos aragoneses del siglo XVI. En Tauste nos encontramos con la siguiente ordenación iconográfica:

              . En el banco del retablo: como temas marianos, la Anunciación, Pentecostés y la Dormición de la Virgen; entre los temas cristíferos, la Adoración de los Pastores, Adoración de los Reyes, Resurrección (de reciente incoporación, como dijimos) y Ascensión.

              . En el primer piso: Virgen entronizada, con el Niño Jesús y San Juanito, en Santa Conversación con dos santos que la flanquean y ocupan las calles laterales, Santo Domingo y San Dionisio.

              . En el segundo piso del retablo: temas hagiográficos relativos a la Muerte de Santo Domingo y al Martirio de San Dionisio; el Nacimiento de la Virgen (tema mariano) y la Circuncisión y la Presentación en el Templo (temas cristíferos).

              . El ático acoge el tradicional Calvario.

              Este discurso doctrinal se completa con un apostolado dispuesto en las entrecalles. En el banco se han incorporado figuritas exentas de santos diversos sobre columnas pareadas.        

              Las fuentes iconográficas de las escenas pueden rastrearse en la tradición norteuropea e italiana de los siglos XV y XVI, y sobre todo parecen encontrarse en los grabados de Martín Schongauer, Alberto Durero y Marcantonio Raimondi, aunque no se pueden descuidar otras obras y autores.

              En cuanto a la atribución de autorías sobre la imaginería del retablo, se realizó en su día una primera aproximación que todavía mantenemos en líneas generales, a pesar de lo complicado que resulta realizar este tipo de distribuciones mediante los meros análisis estilísticos. Guardando por lo tanto las debidas precauciones, cabe entender como realizadas por Gabriel Joli las siguientes imágenes: Anunciación, Adoración de los Pastores Adoración de los Reyes (banco), Santiago Apostol, Santo Domingo, San Pedro, San Dionisio (primer piso del cuerpo), Muerte de Santo Domingo, San Juan Evangelista y los dos apóstoles de las entrecalles de la derecha del retablo (segundo piso del cuerpo), y por último el Calvario.

              Juan de Salas por su parte habría tallado las escenas de La Ascensión, Pentecostés, Dormición de la Virgen y las figuritas exentas que se hallan en el banco, las imágenes de San Pablo y San Matías en el primer piso, y en el segundo piso la figura del apostol situado en la entrecalle extrema de la izquierda; igualmente los dos apóstoles que flanquean el Calvario parecen de Salas.

              El taller de Morlanes llevaría a cabo las figuras y escenas que se encuentran en las cuatro caras del cubo giratorio del segundo piso y la figura del Dios Padre situado sobre el cubo, además de la escena del Martirio de San Dionisio en el primer piso.

              El Gabriel Joli del retablo mayor de Tauste es el relacionado estilística y documentalmente con escultores franceses llegados a la Península, como Bigarny, Chanterenne, Joao de Ruao y Felipe Hudart. En estos momentos Joli trabaja apoyándose en una gran riqueza gestual, mediante la adecución del movimiento y el contraposto, donde se aúnan la quietud idealizada y el reposo con la vitalidad realista y laemoción. El diálogo que se establece entre las figuras genera un cierto dinamismo en las escenas. El concepto del movimiento es en Tauste en general más narrativo y descriptivo que interiorizado.  En una etapa posterior Joli evolucionará desde estos planteamientos a una personal interpretación del manierismo florentino, obviando los detalles y buscando a través del dinamismo interior de las figuras la expresión de una emotividad plástica muy acorde con el sentimiento religioso. En Tauste, destaca la calidad de algunas de las imágenes talladas por Joli, en especial las de Santiago el Mayor y San Pedro.

              Por su parte, Juan de Salas, que posteriormente viajaría a Mallorca para trabajar en la catedral de Palma, está en estos momentos en pleno desarrollo y maduración de su estilo, admitiendo y recogiendo influencias con las que más tarde elaborará una plástica que da fruto más por el esfuerzo del trabajo artesano, que por el genio artístico. En la obra realizada para Tauste busca en cierta forma emular a Joli: dota a sus figuras de mayor volumen mediante el planteamiento algo acartonado de los plegados, e igualmente imita el trabajo de los rostros de las figuras del francés, sin conseguir ni la fuerza ni la gracia de las de éste. Utiliza en general Salas un canon corto y volúmenes anchos, lo que produce sensación de ligera desproporción, mientras que para los rostros se apoya en expresiones y rasgos tópicos, sin individualización.

              Respecto a Gil Morlanes, el retablo de Tauste ha dado a entender desde el principio lo que posteriores investigaciones fueron corroborando: la escasa calidad del artista y de su taller en cuanto a las labores de imaginería. De ahí su necesidad de formar compañías con imagineros, para poder contratar retablos de escultura. Si en Tauste tuvo al final que hacerse cargo de alguna escena seguramente no fue por su voluntad, sino por que Salas se tuvo que ocupar de una buena parte del retablo de la capilla de San Miguel de Jaca y podría estar sobrecargado de trabajo. De todas formas, eligió aquellas escenas que sin duda pasarían más despercibidas a la visión del espectador.

              El interés que por sí mismo y en el contexto evolutivo de la escultura aragonesa renacentista tiene el retablo mayor de Tauste se completa sin duda con la importancia de su policromía, que se conserva prácticamente en su integridad, aunque se han efectúado repintados, en especial en el banco y sotabanco.

              El dorado y pintado de los retablos en el siglo XVI constituía una fase más del proceso de construcción de la obra. Ello se debe a que, además de ser una eficaz forma de decoración, tenía en los retablos de madera la utilidad práctica de protegerlos de agentes nocivos como la carcoma, termitas y polillas, aunque resultara por otra parte un procedimiento caro y costoso de ejecutar.

              La policromía del retablo de Tauste se encuadra dentro de las tendencias generales imperantes en la primera mitad de siglo, durante la cual se prefirió ante todo la suntuosidad de la obra, por lo que se destacaba el oro por encima de otro tipo de labores decorativas. En este sentido el retablo presenta superficies doradas, sin ninguna labor decorativa, junto a otras en las que se ha practicado la técnica del estofado grabado o esgrafiado, a base de motivos vegetales o geométricos. Otra técnica muy aplicada en Tauste es la del estofado uniforme de pintura en los campos de decoración, a base de azul y rojo, y algo de blanco.



© 2007 texto Fernando Sarría/ Luisa Miñana.



*Tengo que reciclar las viejas fotos del retablo. Ahora no tengo ninguna decente en formato digital. Así que pongo ésta foto general del retablo y la iglesia parroquial de Tauste, que viene de http://www.tauste.es/files/Altar%20Mayor%2001.jpg. Es más bien malilla, pero sirve para hacernos una idea de las dimensiones y estructura del retablo.


 

*Queda ya sólo (lo prometo) una entrega más, la cuarta y última que relata los aspectos iconográficos del retablo.

 

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6 comentarios

Viagra Online -

Me encanta este retablo, para mi tiene una gran dedicacion y se ve que el autor lo hizo con mucho sentimiento.

Luisa -

Con tantas cosas de que hablar, ¡nos van a dar las tantas, chicas!

inde -

¡Bravo! Nos vemos esta tarde, ¿eh?
Tengo unas ganas...
Bss.

lamima -

Cuantas cosas pasa una por alto cuando visita determinados lugares.
Esta es una buena forma de acercarnos al pasado.

Luisa -

Todo nuestro territorio penínsular guarda un patrimonio ríquisimo, es evidente. Una de las zonas menso conocidas y valoradas a este nivel es Aragón, seguramente en parte por culpa de los que aquí vivimos. Me pondría a contar y no pararía en cuanto a cosas estupendas qué ver y qué conocer, tanto patrimoniales como de naturaleza. Así que lo mejor es que lo veas in situ. Anímate.

Ybris -

Está claro que tengo que darme una vuelta por Aragón.
Desde que me invitaron a conocer Allepuz y sus alrededores y me dejaron con la boca abierta no he vuelto por allí.
De momento me voy quedando con vuestras claras exposiciones.

Besos.
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