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24/05/2007
Dos poemas de Fernando Sarría

No hemos reconstruido la casa.
Afuera de sus ruinas pasa la existencia
como un río de innombrable mirada,
mientras que aquí,
en el fuego de las sombras,
todavía las noches se deshacen en la boca
con el sabor que el tiempo nos dejó
y el retorno diario del rumor de las olas.
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Vuelven los pájaros del sur.
Quizás este invierno no se han ido
pero sus cantos devoran el silencio
que la mañana porta en su bandeja.
Traen lo efímero y preciso en su latido,
el ritmo inabordable de la vida,
el único canto que todavía
hace en el alba la ciudad habitable.
*Los amigos y seguidores de Fernando Sarría tiene hoy doble ración de su trabajo. Dejo aquí dos poemas que he elegido, junto a una fotografía de José Antonio Melendo, ©: 2007.
19/04/2007
Poetizando - 37: el silencio

Amo más tu silencio, que se oculta
en la noche y en las azoteas,
que la extensión de tu palabra
sembrada de locuaces girasoles.
Yo te creo. Y me vale.
Amo más tu nostalgia atribulada,
con la que te defiendes
del trabajo y de los días,
que la firmeza cordial y gruesa
de tus aseveraciones.
No me importa esperarte.
Amo más tu cuerpo exhausto
y la cadencia de su latido
en el que la tierra tiembla y mi vida,
que la presencia exacta
del número de tus pasos
delineando las calles.
Yo te reconozco.
Yo te amo y no temo
que tu amor a veces no cobije
sino puertos y barcos que navegan crujiendo
contra el horizonte,
porque yo soy tu barco
como eres tú mi puerto
y eres tú mi horizonte
como yo soy la noche donde el amor
respira.
La fotografía es de José Antonio Melendo © 2007
16/04/2007
Poetizando - 36: Los días y la nieve ( poema de Marta Navarro)

Atardece en la colina de tus labios.
El húmedo viento de abril
nos devuelve
las horas perdidas,
los días furtivos,
todo el amor incautado
sin previo aviso.
Atardece,
y son las cálidas
huellas del deseo
las que abren manantiales
y fronteras de fuego.
Murmullos de jade recorren caminos
largo tiempo inescrutables.
Atardece,
y en tus labios empieza la aventura.
* Marta Navarro, poeta de versos suavemente rotundos, me deja que ponga aquí este poema de amor incautado. Ella dice que abril no le gusta. A mi sí, porque es el principio de la luminosidad y el color. A los amores furtivos siempre les conviene el buen tiempo. De todas formas, cuando le guste abril: ¿qué escribirá más hermoso? Marta Navarro es una de las mantendoras del blog Entrenomadas, que ayer, domingo, ha dedicado un post a Manuel Vilas.
12/04/2007
Poetizando- 35: Y ahora tú pasas la mano osadamente (poemario de Magdalena Lasala)

Qué diera por esconderme un día bajo
la mesa de tu despacho
rival de mi fiebre
y esperar callada a que llegaras
ocupado, como siempre.
Ellos se sentarían al otro lado,
tú vendrías a tu sillón y no dirías nada
tragando el respingo de verme
ahí abajo recibiendo
lo oculto de tu cuerpo
sin remedio.
Te sabrías
a merced de mi presencia secreta,
a mi merced ese fruto
que recoges todos los días
bajo esa misma mesa, en medio
de tu reunión.
Controla ese rojo que te sube por el rostro
y acostúmbrate a mirar
antes de sentarte
en tu sillón de importante.
Mañana, en el Salón de Té del Teatro Principal de Zaragoza (precioso lugar, por cierto), la poeta y narradora aragonesa, Magdalena Lasala, presenta su nuevo poemario "Y ahora tú pasas la mano osadamente", al que pertenece el poema que pego ahora. El libro, editado por Huerga Fierro, es subyugador. En el acto de presentación leerán poemas la propia autora y la cantante Carmen París. Si podéis acudir, será mañana, 13 de abril, viernes, a las 19,30 horas.
03/04/2007
Poetizando - 34: Mediterráneo

Del mar me gusta la azotea,
soleada y al viento. Reclamo su horizonte
como mío: en días transparentes
descubro la otra orilla, de donde viene el sol
entre lienzos portado, juguetón como un dios infantil:
el sol, mano que pinta sobre el mar marineros
y pájaros-gaviota hasta llegar a puerto. Habrá mercado
luego, me prometo.
Siempre demoro el tiempo de tender
la colada, mientras traigo a mis labios canciones
y argumentos por bocas de mujeres
que nunca conocí. Anclada
estoy al ancho caudal de costa a costa.
Dejo que el viento
entienda mis razones, que pruebe
su poder contra mi cuerpo. Nada opongo.
Hay un mar de rumores
claros, como las nubes de días transparentes
en el Mediterráneo,
que habita la azotea
y la música
y todas las palabras que conozco.
P.D. Hoy, especialmente, quería dejaros un texto como éste.
* La imagen viene desde aquí, y es un bello rincón que contiene los colores esenciales del Mediterráneo: azul, verde y blanco.
23/03/2007
Poetizando - 33: La ley del tiempo

Fernando, que siempre sabe lo que hay que decir, me regala este hermoso poema, que me quedo, claro. Tomo prestada además esta fotografía de Miguel Angel Latorre, porque las imágenes de Miguel Angel siempre se entienden muy bien con las palabras de Fernando, y porque lo que cuenta me recuerda el paisaje del que disfrutamos durante un tiempo y al que sigo amando mucho por varias razones.
Aunque todo lo que tenemos es quebradizo
y anda sujeto a la ley perecedera del tiempo,
no hay rincón en nuestra casa
que no posea el pequeño murmullo de la dicha.
Conclave de luz,
se cierne la noche con su velo
y un aroma a flores silvestres nos delata,
las huellas del amor y del deseo
recorren nuestro cuarto
y entregados al silencio contenido
en el cuerpo a cuerpo
no hay mejor caricia
que las que mis manos y las tuyas se prodigan.
¿Cuánto tiempo nos regalará la vida?
Quizás sólo el mañana,
una aurora plena y elevada
en el vuelo blanquecino de palomas.
Pero mientras tanto el ángaro perfecto
sigue quemando todas las soledades
que la ciudad nos ofrece.
Por si acaso,
ten siempre el corazón dispuesto,
para llegar a mi.
Sólo con tu ternura basta.
13/03/2007
Poetizando - 32: Cuatro de la madrugada

Cárdenas, maltratadas por la música,
las voces -atrapadas en la danza
geométrica de los cigarrillos.
Qué lascivia: el humo arrastrándose
de mesa en mesa, fantástico animal.
Afuera la avenida sobre la niebla escupe
serpientes amarillas. El temor
ha vencido, va llenando insolente
nuestros vasos vacíos.
Y poco a poco el paquete agotado
de tabaco se convierte en una obsesión.
Para MM, que lo está consiguiendo.
El texto evoca viejos tiempos y la fotografía me parece tan bella como inquietante. Es de Graham Jeffery, un fotógrafo inglés que muestra en su fotoblog unas imágenes muy especiales, hermosas ciertamente, creo que muy trabajadas. En concreto ésta que pongo está dentro de una serie sobre el humo del tabaco y cuya factura explica el propio autor.
22/02/2007
Poetizando - 30: Nubes y ojos abiertos

Cuando tú te duermes tengo
que atravesar un verde campo imperecedero
donde resuena el mar de antaño y la sombra azul
baila engañosa entre la vegetación
que se derrumba con lentitud cinematográfica.
La madrugada ahonda en este lecho insomne
y todo mi cuerpo se contagia de la mortal respiración
nostálgica de la tierra.
© fotografía 2007 Miguel Angel Latorre.
14/02/2007
Poetizando -29: Visión nocturna
Aprovechando el accidentazo blogiano y que puede aprovecharme de ello y dar alojamiento a los poemas de Fernando, hágamos una pirueta. Dos poemas, con la noche al fondo, uno de Fernando, otro mío. De la mano.
Nacerá con las palabras y será olvido,
ceniza, polvo, humo en el viento.
Junto al sueño del crepúsculo
crece incesante la noche
y en ella me hundo
como en un profundo océano,
donde mi voz
sólo es el reflejo de tu ausencia.
He velado la noche de los fuegos.
Frente al mar mis ojos
están quietos como dos alas que planean
en círculo. Es siempre tanta
la inmensidad del tiempo. Es mi pie
tan pequeño.
Javier Torres ha llegado en auxilio del "desblogiado" Fernando y también ha colocado un poema suyo en su estupendo blog tecnológico.
12/02/2007
Poetizando - 28: El sueño de los pájaros
(Un poema de Fernando Sarría)
¿Qué ha alterado el sueño de los pájaros?
¿Quién ha levantado el grito en el cielo de la noche?
Es un disparo de luz en la penumbra,
una ráfaga de adiós y de olvido.
Será todo lo que te quede de tu pasado,
un esfuerzo infinito que te rompe el alma,
tu cuerpo perdido entre las calles,
y las manos húmedas con las últimas lágrimas
que a su pesar él te ha dejado.
(A Blogia se le ha muerto un servidor. Están alumbrando otro. El blog de Fernando Sarría se ha visto, como otros, afectado de lleno. Así que le cedo hoy con gusto este espacio para uno de sus poemas)
04/02/2007
Poetizando - 27 : Madreselvas

Pudiera hablarte de alguna circunstancia
más lejana en el tiempo,
pero allí me detengo, bajo los arcos altos
de la plaza, a la hora del café
o de la cerveza: desnudos cuellos
y brazos dorados y ojos como insignias
multicolores y suaves pisadas
de zapato cómodo: los días primeros,
agitados -(tristes, porque la novedad
distancia siempre)- del estío y del amor
mezclándose, hasta la medianoche
apurados, hasta la madrugada muchas veces.
La tristeza.
Tú y yo bien la conocemos,
sembrada bajo la alfombra para dar
alimento al amor.
*© fotografía 2007 Miguel Angel Latorre. Poema y fotografía fueron publicados en el número 3 de El Cronista de la Red.
02/02/2007
Poetizando - 26: Ilícito Paréntesis

Nos reclama el leve silencio de la noche
para que tú y yo susurremos la única verdad
que encierra la caricia y el deseo.
La luna se recoge entre nosotros,
se amansa en su viaje de sombra
y se deshace en una lluvia
de iluminado rocío
entregada en nuestra cama
al amor de nuestros cuerpos.
Cada vez somos más un universo
donde sólo las luces se estremecen,
caen en el desnudo sueño de tus labios
y se derrotan cuando me recorres con ellos,
húmedo sueño de ilícito paréntesis.
Se despierta el día y esparce
su aliento de palomas,
y en tus ojos y en los míos
a la vez que la ternura
queda la luz del largo paso de los astros.
* Le he pedido a Fernando Sarría este poema, que me gusta especialmente, para colgarlo aquí.
* La imagen reproduce una pintura de Jorge Gay, uno de los pintores favoritos de Fernando. A Jorge Gay le dedicó un poema que se publicó en El Cronista de la Red. La pintura se llama "Pareja"; es un óleo sobre lienzo y mide en la realidad 145x190 cm. © Jorge Gay.
27/01/2007
Poetizando -25: Para Inma, y también Lamima y Anamá.

(Escribí ésto pensando especialmente en mi amiga y hermana, Inma, como ya conté. No me importaba que si lo necesitaba y le parecía bien se apropiara de lo que le pareciera y le sirviera otra Inma, Lamima, que también ha empezado a ser mi amiga. Vuelvo a subirlo arriba del blog para que ahora coja lo que quiera, lo que pueda servirle, otra amiga mía, Anamá, como Inma R. e Inma M., una peleadora nata, una mujer que siempre tiene las manos llenas)
Habrá otras madrugadas, amiga, hermana mía,
azules como brazos del amor. Vendrá la luz
de la mañana a recorrer tu casa y a poner en el centro
de tu pecho la flor de un aire perfumado.
Cantarás un día nuevamente.
Un día de repente una voz en la radio, o alguna melodía,
te sonará de antiguo, la reconocerás, será de nuevo tuya
mientras ordenas horas, pedazos de papel,
en el armario ropa recién acariciada;
mientras subrayas pacientemente un texto
para fijar la letra y el concepto,
o prendes de un correo tu voz para un amigo.
Mientras besas al hijo sosteniéndole en alto
como a un sol, porque es luz.
Mientras te recompones entera ante el espejo
y él, enamorado siempre, te mira y le sonríes. Son azules
sus brazos. Cantarás.
Bajarás a la calle. La mañana está arriba. Todos
tienen su rostro asomado de sombras, porque todo en la vida
tiene sus hipotecas.
Esto no salva a nadie. Lo sé bien. Bien lo sabes. A veces
no es consuelo.
Pero a veces sentimos
la tibieza templada que envuelve como el agua
la garganta y la frente, nos abriga
la espalda -bien templada calmaría, en abril, de un mediodía
al sol -.
Y de pronto, alegría, sólo de hallarnos juntas, cercanas
y charlando. Hermana mía, amiga, qué hermoso ese paseo.
Son cosas tan pequeñas que permanecen siempre.
Habrá también de nuevo
noches blancas de espuma y caracolas como mareas altas,
de horas encendidas, de ventanas abiertas,
de alegría y bullicio bajo la fresca sombra del magnolio.
Y habrá un rumor de largas esperanzas.
Una fragancia únicamente tuya.
Vendrás entonces y vendrás muchas veces, como llega la vida
que ha caminado mucho,
aun en tan cortos años, transformada,
más honda, y en esa nueva noche
sin silencio rozarás con tus manos la bóveda
del mundo.
*(La imagen reproduce el cuadro "Otros soles", de Carmen Hidalgo de Cisneros Wilckens ©. Viene de la siguiente dirección
09/01/2007
Poetizando - 24 (Reino de la luz)

Boca a boca,
no hay hora ni minuto que no añore
la sombra de tu cuerpo.
En ella está mi reino
y en su aliento la savia,
el mineral, la luz
de mi alimento.
* Fotografía de Miguel Angel Latorre © - un poco modificada-.
07/01/2007
Poetizando - 23 (Bruma)

Declina el tiempo de los sueños,
de las diminutas manos sujetando
con afán la mínima brizna de luz
y respondiendo al horizonte
con la brumosa idea de un mañana.
*Fernando Sarría me ha dado este poema para que lo ponga aquí. Lo acompaño de esta fantástica fotografía de José Antonio Melendo ©, que muestra la bruma sobre el Canal Imperial, a su paso por Zaragoza, en un tramo muy ligado a mi memoria.
11/12/2006
Poetizando - 22 (Los peces -- Divagaciones en horas tontas)

Junto a la parada del 33 yace un zapato gris: pez que agoniza en la orilla, -triste abandono. Esta noche ¿qué ha pasado? ¿dónde estará la huella y quién la habrá perdido?
Mientras duermo, el mundo salta a través de los tejados y por las calles mujeres locas crecen en torno de las basuras. Maullidos de gato desgarran la luna que afila su rostro tras el ojo herido de la cerradura. Al llegar la mañana, se esconde la marea -hondo bostezo- bajo las camas. E indiferente el sol (cursi y vanidosa estrella) desciende escalinatas de cristal por los balcones arrojando perfiles y colores.
¿Dónde estará la huella?
En la pecera flotan mil ojos que nunca se cierran: la línea 33 es un largo camino en círculo infinito que pasa por el centro de la panza del sueño.
¿Dónde estará la huella? ¿Y quién la habrá perdido?
Observo: bajo las mesas de las oficinas hacen gusanos mil pies descalzos.
* La imagen reproduce una pintura de Francisco Urbistondo ©, denominada "primer plano de un gato ojudo a punto de tener un ataque de pánico en una noche
de luna roja", 1999 2003, técnica mixta 0.40 x 0.32 m. Puede verse en: http://www.franixweb.com/index.html
02/12/2006
Pequeña travesía del Canal
Ayer quedamos un rato con José Antonio Melendo. Bueno, la cita, creo fue con más gente en principio. Pero al final estuvimos así, en pequeño comité. Lo pasamos bien, mientras la ciudad se tendía en su primer fin de semana invernal. Cambio de ritmo. Con José Antonio descubrimos un territorio urbano (o semi-urbano) común: las orillas del Canal Imperial, en ese tramo en que se constituye frontera entre los barrios de San José y Torrero. Mis caminados barrios de la infancia y la adolescencia. De regreso a casa, recordé un texto que compuse hace ya tiempo para El Cronista de la Red. Hizo unas hermosas fotos Miguel Angel Latorre. He querido subirlo ahora aquí, y dedicárselo pues a José Antonio, otro magnífico fotógrafo.

Se puede empezar por aquí…
a pasear... o por cualquier otro de los parajes que recorre y construye el Canal Imperial de Aragón. Pero este tramo de la ciudad de Zaragoza, entre el Paseo de Renovales y la Quinta Julieta, es del que puedo y quiero hablar hoy, que es todo ya tan distinto.
Nunca hubo aguas azules, sino barro. La realidad es terca. A lo largo de una de las orillas crecieron en tiempos las villas estivales de recreo. En la otra, muchos años más tarde se instalaron las chabolas donde malvivían los gitanos. Ya no quedan ni unas ni otras. Queda el barro, ciertamente, y el porvenir.
Colores de la Infancia
Burbujas en la superficie del agua densa - durante las largas tardes de verano, la inmensa tormenta y de repente el sol azuzando las ramas de los árboles sobre el cauce del Canal: orillas anaranjadas para los niños voraces y para los juegos de niños, y orillas reverdecidas de repente para los interrogantes de los niños. Una larga y quieta mirada podía cambiar el color del cielo y del paisaje miles de veces cada día. La mirada era siempre azul.
La ciudad estaba lejos. Los aledaños del Canal eran territorio esencialmente infantil: calles semi-rurales todavía y campos casi selváticos donde a menudo nacían y morían los animales y las flores, historias y aventuras e infinidad de emociones y temores. Alguna vez la ciudad dejó de golpe boca abajo sus ahogados en las aguas. Pero entonces no sabíamos.
Años 60.
Verbos de la Adolescencia
Por encima de todo sentir y sentirse en cada fragmento de tiempo y de mundo: i-d-e-n-t-i-f-i-c-arse obsesivamente, una y otra vez la misma piedra, dando vueltas delante del mismo banco, mientras las cáscaras de pipas chisporrotean sobre el enlosado. Por aquel entonces descubrimos... cuántas cosas...y amamos ...con cuánta desesperación, e interminablemente hablábamos y hablábamos, en tanto a nuestro lado las aguas se llenaban de limo, y las largas tardes de verano terminaban en un prolongado paseo al final del cual se acababa el mundo todos los días. Ya ves.
Años 70.
Historias de Juventud
Una es aquella historia de todos los días: el camino que lleva hasta la Universidad, el cine, las librerías, los bares, las calles de la ciudad. De pronto las orillas del canal hienden la piel de la ciudad, se extienden por la ciudad. Es primavera.
Otra es la historia de cuando a las viejas casonas ya abandonadas llegaron la miseria y la jeringuilla, y algunos de los rostros de la infancia se hundieron bajo el agua estancada y el limo.
Esta en concreto tiene fecha: 24 de febrero de 1981; junto al canal ausente y tranquilo, el patio del Gobierno Militar aparece repleto de vehículos con coraza. Pero están dentro.
También podría ser la de aquella vez que el amor llegó de la ciudad y se instaló de noche entre las cañas. El agua amarilla fluyó contra las calles como un arco iris . Yo lo vi. Y muchos otros. Y no fue en vano.
Anos 80, por supuesto.
¿Y qué pasa ahora?
Pasa el tiempo, no hay duda. Primero transcurrió con abandono, para alcanzar por fin una casi ruina intolerable, aunque impasible. Luego ha ido llegando la transformación y la edad. Un paisaje urbano se ha instalado con pretensión definitiva. Tampoco está mal.
Se ha quedado la ciudad. No del todo sin embargo. Orillas salvajes irrumpen a trechos en las aceras y en las calzadas, y una nueva fauna - también humana- está empeñada en preservar cierto antiguo tono y ciertas formas amables de la decadencia. ¿Por qué no?

Este texto puede verse también en una versión "html" en El Cronista de la Red, versión 2.0
29/11/2006
Poetizando - 21 (Epístola)

Así pues te me has llegado
dejándomelo todo. Dejando que me oponga
entera enteramente a ti. Dejándome la luz,
su forma, la sombra, su secreto.
Has venido en un hueco del aire
sobre el tiempo, dejándome en el tiempo con el aire.
Me has traído la escarcha
dispuesta a sucumbir en su perfume. Más aún
en tus ojos has traído entornada
el agua tan oscura
de los sauces que no saben de la memoria.
Pero te me has llegado trayéndome también
memoria y vida que recuerda,
dejándome conmigo, dejando que me oponga
enteramente a mi, dejándome mi amor
entero contra ti.
* La imagen reproduce la obra "Evasión IV" de la serie Azules y Rojos de Pérez Savall ©
23/11/2006
Poetizando - 20 (Mar insomne)

Sueño de la altura.
El hombre que palpita acurrucado,
el buscador de oro y el vendedor de roídos
caparazones calizos
habitan junto al mar esta casa, conmigo, como una ofrenda
allí
entre el cielo limpísimo y la arena-
adormecida.
El invierno es claro si el mar
está tranquilo.
Lentamente fue llegándose la noche,
imponiendo, reiterando
su ritmo desde las comisuras del infinito sonriente.
Sólo un aire salado,
pero ninguna hora.
Aunque siempre se prolongue la memoria
y aunque regresen siempre
las gaviotas a través de las grietas
clavadas en la noche de los cuerpos inmóviles.
Todo está quieto. Todo.
Como un hermoso e inútil adjetivo
del silencio.
Apenas ya si escucho el mar bajo mis pies
que avanza, se desgarra embrutecido
contra las viejas, las mordidas raíces
de esta casa. Apenas ya lo intento,
cuando ellos se duermen e imaginan
que por fin volvió a girar la tierra.
Sueño de la altura.
*Nací a orillas del mar, aunque no lo descubrí como metáfora vital hasta los dieciséis años, en Ibiza, durante una tarde que pasé suspendida en la altura de unas rocas, frente a él, leyendo y pensando, tan apartada de la gente como nunca había estado hasta entonces. Aprendí mucho aquella tarde. Desde aquel día, mi añoranza por el mar, tierra adentro, es perpetua. Así que procuro regresar a la orilla en cuanto puedo.
15/11/2006
Poetizando - 19 (El búho Daniel)

Aunque ya llevamos un buen trecho del nuevo curso, he recordado estos días actividades realizadas el anterior curso escolar en el Colegio de Educación Especial Angel Riviere de Zaragoza. Especialmente, una de las fiestas realizadas. La que tuvo lugar con motivo de la llegada de la primavera. Los crios escenificaron un cuento en torno a ese acontecimiento y resultó realmente mágico. En la representación, Daniel hacía el papel de búho. Se lo pasó francamente bien. Estuvo todo el rato muy contento y muy pendiente de su cometido. Así que luego en casa escribí esta cancioneta infantil que abajo pego, como prolongación de la celebración.
Sirva la cancioneta, si puede, como pequeña información acerca de las muchas actividades y juegos que se llevan a cabo en los colegios de educación especial, donde los crios no son para nada elementos pasivos, sino todo lo contrario: absolutos protagonistas activos de sus propias posibilidades en desarrollo.
El búho Daniel corre por el aula con su pulsador
y ulula, partido de risa. El búho Daniel
colma de alegría esta primavera mi frágil jardín.
En su silla vuelan el búho y Daniel
de árbol en árbol, canción a canción.
Pintan de colores a la noche oscura
y al redondo sol.
El búho Daniel corre por el aula, mágica varita,
con su pulsador.
*La imagen viene de la siguiente web de fantasía: http://www.reyesypiratas.com/mujercitas.htm
10/11/2006
Catedral y niebla (Poetizando - 18)

Junto a la ribera, contra su respiración húmeda o en el centro de la plaza e igualmente cerca del río, donde la niebla se encrespa, remonta los aleros y acaricia las torres, la urbe se dobla sobre sí mientras se alzan las horas como sentencias ladeando la sombra de la catedral. Es como si de otro tiempo viniéramos: suceso extraordinario contemplarse, atravesando desde la raíz de los árboles el transcurso del aire y sus figuras.
Todo el pensamiento herido retorna de la guerra. Crece sobre los hombros de la palabras. Sin ser nada puede más que el agua empobrecida, barruntada de quimera en quimera, aunque tú llegues con el dolor del viento en los cabellos, resguardando los perfiles de este tiempo en el atrio profano de tus manos.
*Imagen de la portada de La Seo de Zaragoza; fotografía original de Miguel Angel Latorre, sometida a filtrado.
Ha continuado la niebla en la ciudad, aunque por la mañana ha asomado el sol.
02/11/2006
Poetizando - 17 (Vivaldi)

Secundario.
El concepto trae un largo escalofrío entre las vocales que se detienen bajo mis ojos.
Vivaldi asoma sobre los tejados y melancólico sonríe.
Sabiduría.
Dulce encontrar hasta dónde el pensamiento puede llegar y atreverse acaso a la mínima interrogación.
Pero nada más.
En ese juego se aprende cómo sobrevivir con uno mismo, que no va a ninguna parte.
Secundario.
*Esta tarde venía yo escuchando los 6 conciertos para flauta de pico de Vivaldi y recorde este antiguo texto. Creo que la música barroca tiene mucho de divertimento. Pero siempre conduce a lo esencial.
* La imagen corresponde a la pintura "Mezzetin tocando la guitarra" de Jean Antoine Watteau
26/10/2006
Poetizando - 16 (La línea del tiempo)

La que fue una vez mi casa hubiera estado en esta antigua fotografía, de un tiempo muy anterior a que mi casa fuera, en el aire. En el aire suspendida mi cama, la mesa camilla y mi máquina de escribir, las precarias estanterías de palometas y conglomerados en las que se apilaban con orden mis libros, y éstos a su vez en el aire, como un pespunte de mis pensamientos. Mis plantas de entonces en el aire y sus hojas temblando entre las nubes, y también en el aire mi tiempo, visto desde ese otro tiempo anterior que para mi nunca ha sido y que sin embargo es, como ese tiempo mío, historia.
(Yo viví un tiempo en esta zona de la ciudad, en lo más alto de un alto edificio que estaría allí tiempo después de la fotografía.)
25/10/2006
Poetizando- 15 (Todas las cosas que puede hacer Daniel)

El domingo por la tarde, como todos saben, Fernando Alonso ganó su segundo título mundial de Fórmula 1. Mi sobrino Daniel, que tiene siete años, es un fan absoluto de Alonso. Incluso su silla de ruedas es azul y amarilla. A Daniel le felicitó publicamente Gustavo Bonansea desde Argentina en el Foro de Hijos Especiales. Me hizo mucha ilusión. Por eso quiero yo también ahora felicitarle aquí, recuperando ésto que escribí hace un tiempo:
Tu risa trota por los jardines y las horas,
ata los vientos del carrusel,
y agita el mar para que yo me ría.
Tu risa trepa a las nubes, con el sol
se enreda y juega al escondite,
pisa los charcos y se desliza
por el tobogán del tiempo.
Tu risa se encabrita, caballito de mis sueños,
molinillo que en el aire persigue
mis palabras como a un pájaro.
Tu risa cuenta mil historias, mil
deseos, y no para de la mañana
a la noche. Es música entre
tus dedos y habla con mis orejas,
y vuela de ventana en ventana
como los héroes y las leyendas.
Tu risa corre como un río y salta
entre los árboles horadando
las lágrimas que no deseo.
Tu risa pronuncia nuestros nombres
y nos recibe con tanto amor
que poco más importa que quererte.
Tu risa trae de la mano
entero al mundo porque tu risa
es nuestra casa y nuestra respiración.
17/10/2006
Poetizando - 14 (Poema de Fernando Sarría)

Aunque la paloma con su vuelo
haya deshecho la sombra
y la hora certera se aproxime,
se demora el beso de la aurora.
Entre nosotros no caben más palabras.
Sólo mi piel, cálida y serena,
es acogida entre tus manos sabias,
dársena donde guardar la vida.
Nos une el compartido silencio,
hermano pequeño de la dicha,
cruzando el estrecho sendero del deseo,
protegidos de la humedad de la noche.
Nuestros cuerpos se precipitan
en una larga y ardiente caricia,
mientras el tiempo, ensimismado,
se nutre de la soledad del alba.
*La imagen corresponde a la campiña toscana, a primera hora de la mañana. La luz se extiende en "sfumatto".
15/10/2006
Poetizando - 13 (Él)

Él, hondamente, aspira el aire y se queda muy quieto.
Sin mirar me mira pensativo. Está considerando
los últimos versos que ha leído,
las últimas palabras que ha hecho suyas.
Rugen los automóviles abajo.
En el río de la circulación cualquier cosa
naúfraga, atrapada en la herrumbre.
Por arriba las nubes traen martillos
que en silencio golpean las sienes
como un yunque.
Cuando me acerco, en voz alta me lanza
la canción que un poema teje del uno al otro,
araña fiel del tiempo que nos mantiene
en pie. Regreso a mis quehaceres.
Él, hondamente, aspira el aire que he besado
y permanece quieto, sin mirarme mirándome.
*La imagen es un fragmento de los frescos pintados por Massacio y Massolino (terminados por Filipino Lippi) en la Capilla Brancacci de la iglesia del Carmine (Florencia).
09/10/2006
Poetizando - 12

Asi fue un largo atardecer en la costa bretona de Concarneau
Si en esta hora de la caricia roja y el mar azul,
- cuando la luz como un ovillo salta entre mis manos
estirando delgadísima la línea esquiva
del presentimiento, - no estuvieras conmigo
sosteniendo en tus ojos mi mirada y su sombra,
yo no podría contemplar el mar que avanza
por el cielo ni dejar que la arena crezca
en las ventanas.
03/10/2006
Poetizando - 11 (Atardecer)

Este es el cielo del atardecer de ayer en Zaragoza.
Cada atardecer, rosas
sobre el río.
Vengo
de ti y respiro
el aire que es corteza
y es savia verde golpeando
en los ojos, pegado
al paladar.
Cuando empuje la noche
no tendré miedo.
Contra el cristal la luna
reclamará su sitio,
pero mi mano puede
acariciar su lomo
y dominarla.
Cada amanecer, rosas
sobre el río.
Vengo
de ti y camino
por la tierra y la piedra:
el pájaro en las azoteas
no ceja de cantar
y es libre.
24/09/2006
Desnudo sentado en un diván (Amadeo Modigliani)

Cuando era toda siempre una sonrisa,
marejada que se alzaba
hiriendo al sol, rugían por debajo
indomables corrientes mudas para los golpes
de mis manos. Cuando era solamente
roca descomponíendose quería
ver el aire morderle los cabellos
a ella,
que ahora está mirándome
desde el contorno indemne de sus ojos,
cavilosa ante mí que la contemplo:
ésto piensas: arroja tus estatuas,
húndelas en la insaciable
respiración de los acantilados.
El mar, el único silencio. Márchate.
Le sonrío por eso, sin embargo ,
a ella, ceniza roja, que orgullosa
de sí y entretenida aún sigue
mirándome aunque traiga en su cuello
el perfume amarillo del río y de la fuente
y sé que entre su pelo ha crecido
la savia de los líquenes. Sonrío.
Le sonrío por eso, porque ahora
asombrada retira la mirada
porque yo le sonrío, solamente
por eso: ésto sientes: es de noche,
no hay estrellas, pero bueno tú eres
tan hermosa amiga mía.
* Este poema se hizo muchos años atrás, pero tiene cosas que todavía me gustan. Lo que me gusta mucho siempre es la pintura de Modigliani. El poema se escribió pensando exactamente en el cuadro que se ve arriba.
09/09/2006
Poetizando - 10 (algo más sobre rosas)
La rosa del otoño es la rosa amarilla,
bajo el sol rojo que baña el muro.
La luz del horizonte no resbala en la fuente
ni entre mis manos juega. La tarde
y yo esperamos, como la rosa, solas,
que la noche se extienda bajo el porche.
LLoverá en el invierno y hará frío.
07/09/2006
Poetizando - 9
Antes de que este otoño nos alcance,
las últimas nuevas rosas prenden
en mis ojos incendios diminutos.
Habrá tiempo para el sol
del mediodía.
02/09/2006
Poetizando - 8 (Anticipación)
Como la lenta lluvia morada del otoño
por tu piel profundiza el olvido,
y se quedan tus ojos ausentes de repente
como mirando nada.
Si pierdo la memoria,
¿a dónde acudo?.26/08/2006
Poetizando - 7
Tu frente languidece bajo mi mano
y arde. No dejaré que pasen las serpientes.
No habrá más pesadillas.
Fíjate en mi sonrisa, tras ella
viene el mundo con su luz,
con sus ruidos y toda la ignorancia
necesaria para lo que sabemos.
Yo cuidaré de ti. Seré constante.
Protegeré tu frente pesarosa
contra el sueño violeta de la tarde
y el insistente eco en arco iris de cientos
de canicas contra el suelo.
Será mi mano fresca y luminosa
como un jardín recién amanecido24/07/2006
Poetizando - 6
A F.
Ya no te espero. Espero que tus manos
den tregua a los teléfonos, a los ir y venir,
a la multiplicidad de decisiones y a mi propia insistencia,
para quedarme quieta bajo su sombra extensa
y amarte. Ya no espero que el tiempo
se asemeje a la imagen que yo tengo del tiempo.
Espero que tus ojos delimiten mi espacio,
que conduzcan mis pasos y recorran mi agenda,
pongan fin a mis dudas, se eleven y me eleven
por entre las batallas que sostienen las nubes. Espero
que me amen, tus ojos.
Hoy no espero que llegues lleno de aniversarios
para todas las cosas que ya dieron comienzo.
Algunas acabaron y otras descompusieron su huella
en el transcurso de los escaparates y los coches veloces.
Espero que tus labios construyan y destruyan las palabras
con las que permanezco, tras de las que me escondo,
por las que que reconozco mi voz entre otras vidas.
Tus palabras que pintan la casa y el jardín,
el cielo, la rutina o los extraordinarios sabores de los besos
minerales, telúricos. Trueno y rayo el abrazo que alcanza
nuestra costa desde la más profunda de las profundidades.
Ya no he de esperarte. Amarte está en el centro.
23/07/2006
Poetizando - 5
20/07/2006
Poetizando - 4
Inmensamente llueve sobre tus ojos negros, que no me mirarán.
Quererte será inútil. No hay amor sin memoria.
18/07/2006
Olvidarse (Poetizando - 3)
11/07/2006
Poetizando - 2
Nazco de ti, vengo de tu palabra,
Venus recién parida. Tus manos forman
olas
sobre mi cuerpo expuesto al viento
y me levantan hasta alcanzar la luna
o el espejo. Soy hermosa.
Me miro en tu mirada. Veo
largos reflejos tejiendo y destejiendo
el horizonte. Iniciaré mi danza,
mientras tú vas
cantándome y me nombras,
letra a letra en incesante ritmo.
Y si tú callas, me detendré en la orilla.
Me volveré invisible. Seré la sombra o nada
de tu silencio y en él cobijaré mis ojos,
y seré hermosa
como una tarde que entorna la puerta.


