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pandeoro

Barreras arquitectónicas: Discapacidad y Vida

Recomiendo el artículo de hoy de Antonio Aramayona, titulado "Discapacidad y Vida" en El Periódico de Aragón, pág. 5 de la edición impresa.

No voy a insistir en lo que cuenta, que en líneas generales resultara evidente a quienes sufren diversidad funcional o a quienes conviven con ellos. Al resto, posiblemente, le resulte indiferente. Como suele ocurrir.  Siempre he creído que una base muy sólida para el conocimiento radica en la necesidad de adquirir ese conocimiento. La mayoría de las personas, por fortuna, no tiene las necesidades con que se encuentran las que viven con su diversidad funcional como premisa. Pero, en fin, habrá que seguir contándolo una y otra vez, hasta que alguien comience a escuchar de verdad.

El pan de oro y la técnica del estofado

El pan de oro y la técnica del estofado

La técnica del estofado se utilizaba hace siglos en la elaboración de figuras, sobre todo religiosas. Es muy común utilizarla para marcar los pliegues de las vestiduras de las imágenes.

El origen del nombre se cree que se encuentra en la palabra italiana "stoffa", cuyo significado es tela rica. El material principal es el pan de oro, unas láminas que imprimen esta tonalidad sobre las superficies que queremos tratar, dando así un toque decorativo muy valioso. También se emplea pan de plata o de cobre.

 Según deseemos un acabado dorado o plateado utilizaremos una u otra opción. Este material se vende en librillos con láminas de 14x14 cm. Se trata de hojas finas y muy frágiles, por lo que se recomienda que, cuando trabajemos con ellas, nos situemos en una habitación sin corrientes de aire.

Podemos encontrar dos tipos: los auténticos y los falsos. El pan de oro (o de plata) auténtico se utiliza en la restauración de obras importantes. En cambio, el falso está especialmente indicado para manualidades, ya que tiene un precio más asequible,.En cuanto a los colores con los que podemos combinar este material, dependen del gusto personal del autor. Pero, estéticamente, las mejores composiciones son las de pan de oro sobre rojo burdeos, y pan de plata sobre tonalidades azules.

 Antes de empezar la labor debemos preparar los materiales que nos van a hacer falta una vez comencemos a trabajar.

  • Base de madera que queramos decorar: marco, icono, escultura, caja...
  • Pan de oro o pan de plata.
  • Cola de conejo y cola blanca
  • Gesso.
  • Lija
  • Bol.
  • Pintura al temple.
  • Papel de calco.
  • Punzón.
  • Goma Laca

Pero antes de iniciar el proceso de estofado, debemos asegurarnos de que la madera sobre la que vamos a aplicarlo está limpia, es decir, no quedan restos de posibles capas de pintura anteriores. Si hubiera suciedad, la lijaríamos, para después pasar un trapo humedecido en aguarrás.

En primer lugar, aplicaremos una capa de cola de conejo. Esta materia se comercializa en gránulos o escamas. Su preparación no es difícil. Lo mezclaremos con agua en la proporción: 1 l. de agua 100 gr. de cola. Es necesario esperar a que los granos se hinchen: esto puede tardar unas 24 horas. Una vez listo, lo calentaremos al baño maría, sin dejar que llegue a hervir.

Para emplearla como adhesivo, tomaremos una parte y la mezclaremos con tres de agua. Añadiremos unas gotas de alcohol y podremos utilizarla. La cola de conejo facilitará que la pintura se adhiera a la madera y no se escame. Después, lo dejaremos secar.

A continuación, emplearemos el gesso, extendiéndolo por la superficie. Esto es una combinación de carbonato de calcio y un acrílico del polímero y un pigmeo. Cuando se seque, utilizaremos una lija para evitar que queden imperfecciones o marcas sobre la base de nuestro trabajo.

Ahora, es el turno de aplicar el bol. Este preparado podemos adquirirlo en tiendas de restauración listo para usar. Se trata de una tierra roja, o tierra armenia, mezclada con cola de conejo. De este producto daremos dos manos y una vez que esté seco, lijaremos la superficie.

 Llegó el momento de colocar el pan de plata o de oro sobre la superficie. Para fijarlo utilizaremos cola blanca, o bien, cola de conejo templada. Dejaremos caer las láminas suavemente, de forma que se posen sobre el adhesivo. Con la ayuda de un algodón, repasaremos las hojas, así, facilitaremos el pegado y eliminaremos las partes sobrantes.Por último, con el mango de una cuchara o similar, volveremos a retocar para evitar imperfecciones.


Sobre la capa plateada o dorada aplicaremos una capa de pintura al temple. Para prepararla, mezclaremos pigmentos naturales con agua hasta conseguir una masa homogénea. Con un cúter o un cuchillo abriremos la yema de un huevo y la añadiremos a la mezcla. Dejaremos secar ésta nueva mano de pintura.

Una vez que hayamos elegido el motivo que queremos dibujar, emplearemos papel de calco para pasarlo a la superficie que coloreamos con temple. Ya sólo nos queda utilizar el punzón para raspar las figuras e ir descubriendo el pan de plata o de oro que colocamos anteriormente.

Aunque la pintura al temple es resistente y duradera, te aconsejamos que lo protejas con una capa de goma-laca. Además, si quieres conseguir una superficie brillante, también puedes aplicarle un manto de cera.

(Tomado prestado de http://www.facildehacer.com/manualidades/?pagina=044_044)

Bombay...

Copio parte de un artículo publicado hoy en El Periódico de Aragón por la periodista y concejala de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Zaragoza, Lola Campos. Yo no tengo palabras. Y ella sabe de lo que habla.

 

"India es un continente atravesado por largas vías de tren que son venas que conectan la vida de norte a sur. Bombay es una megalópolis que necesita el tren para funcionar a diario. En los vagones de segunda categoría viajan hombres y mujeres, niños y adultos, personas de toda clase y condición que van apretándose a medida que el tren marcha. La city financiera, comercial e industrial queda casi siempre lejos de casa. Todos viajan en perfecto desorden, con un silencio misterioso. Más que conversaciones hay miradas.

En el vagón nadie desconfía de nadie, incluso todos te ayudan a que no pierdas el bolso o los zapatos. Pocos extranjeros se atreven a internarse en esa jungla, porque hace falta una especial pericia para entrar y salir de estas jaulas en las que hay momentos en que desaparecen de tu vista los viajeros que antes veías sentados. Incluso te cuentan que a veces alguno no ha llegado a su destino porque, en medio del forcejeo, la muerte ha pasado factura. Para un occidental no hay acontecimiento de masas que pueda compararse a esta concentración de cuerpos morenos, olores especiadas y ojos de mirada indefensa.

LOS CANALLAS que han roto este desorden respetuoso, los salvajes que han puesto gritos de dolor en este silencio multitudinario, no tienen alma. Nunca tienen alma los asesinos, pero cuesta imaginarse un caos mayor que el habitual en las estaciones de tren de Bombay. Cuesta ver desconfianza en los ojos de los indios. Cuesta pensar que las indias recatadas estén hablando de otra cosa que no sean los afectos y las tradiciones.

Me resisto a pensar en los niños abandonados y los abuelos desquiciados. Lo que Bombay necesita no es, precisamente, más dolor, ni más muerte ni más caos. Alguien se ha acordado de los olvidados y maldita la hora. " (La Ley del Desorden, El Periódico de Aragón, pag. 5 de la edición impresa)

Poetizando - 2

Nazco de ti, vengo de tu palabra,

Venus recién parida.  Tus manos forman

olas

sobre mi cuerpo expuesto al viento

y me levantan hasta alcanzar la luna

o el espejo. Soy hermosa.

Me miro en tu mirada. Veo

largos reflejos tejiendo y destejiendo

el horizonte. Iniciaré mi danza,

mientras tú vas

cantándome y me nombras,

letra a letra en incesante ritmo.

Y si tú callas, me detendré en la orilla.

Me volveré invisible. Seré la sombra o nada

de tu silencio y en él cobijaré mis ojos,

y seré hermosa

como una tarde que entorna la puerta.

El último día

Al atardecer de este día, he cerrado los ojos de la penúltima persona que quedaba viva sobre el planeta. El cielo es naranja y la tierra gris. Comienzo a caminar, mientras dispersas, intermitentes y aleatorias explosiones alivian el silencio de la eternidad.

Pan de Oro en el escaparate de novedades de RedAragon.com

Redaragon.com, portal aragonés de referencia ineludible y perteneciente a la red de portales del Grupo Zeta, incluye esta semana en el escaparate de novedades editoriales a Pan de Oro. Muchas gracias.

Álbeo

Madre del río o arroyo (R.A.E.)

Erik Satie - Honfleur

Erik Satie - Honfleur

La música de Erik Satie me aletea en el estómago. A ratos me corta la respiración y luego me devuelve a la tranquilidad más clara que conozco. Escucho a Satie y Honfleur en mi memoria es como el lugar al que siempre se podría volver si quisiera detenerme un tiempo, si quisiera recuperar un lugar donde se cruzan los vientos y los tiempos.

Estuve en Honfleur, la ciudad natal de Satie y donde se puede visitar su casa (hoy museo) hace dos años. Los días más largos que he podido vivir los he vivido en Normandía, pues el sol no se ponía hasta más allá de las once de la noche. Esos anocheres espectaculares sobre el oceáno Atlántico eran de una belleza tan brutal que casi hacía daño. Esa luz, dignificadora del paisaje y de las arquitecturas, fue la que cautivó a los impresionistas. El puerto de Honfleur sigue siendo un lienzo impresionista.

Por el contrario, la casa-museo del músico Erik Satie es acogedera como una juguetería -¿te acuerdas, Raquel? -. De dimensiones encorvadas hacia adentro, como todas las casas tracionales de la villa -y más aún si eran de pescadores- la casa aparece llena de curiosos artilugios e inventos del músico, tan surrealistas como algunos de sus arpegios, tan dadaístas como muchas de sus notas-suspiros. Mientras la recorríamos, sobrevolaban las paredes las gymnopedies y las gnossiennes. Era como estar dentro un travieso agujero negro en el que nostalgia y alegría anduvieran revueltas y en fusión.

 

(*Además de las varias interpretaciones "clásicas" que existen de la música de Satie, es muy recomendable la versión jazzistica de Jacques Loussier Trio.)

 

 

 

poetizando - 1

El ojo de la cerradura no ve los colores.

Allozo

Almendro, especialmente el silvestre (R.A.E.)

Viajar... con una silla de ruedas - Por Inmaculada Rincón

Siempre me gustó viajar. Soy diplomada en Turismo y conocer nuevos lugares, nuevas culturas y nuevos lenguajes es lo que siempre me gustó. Desde que nació mi hijo, lo he tenido bastante difícil puesto que tiene parálisis cerebral y sus problemas de movilidad y de alimentación han sido siempre un obstáculo para poder viajar, pero hace dos  veranos, después de cinco años sin poder hacerlo, quisimos hacer un viaje y cambiar un poco la rutina diaria. No es fácil. Queríamos ir a Tenerife y sabíamos que coger un avión con mi hijo era complicado. Lo cierto es que en la agencia de viajes no tuvimos grandes problemas. Nos trataron muy bien e intentaron en todo momento buscarnos algo que tuviera facilidades de acceso. En un principio no quisimos coger una habitación adaptada porque pensamos  ir a un apartahotel para tener la posibilidad de poder hacer algo de comida triturada, si mi hijo no quería la comida triturada del restaurante.

Pedimos una habitación grande sin más, en la que pudieramos manejarnos con la silla del niño sin problemas y en la que pudiéramos estar tranquilos y cómodos. Lo cierto es que llegué incluso a llamar al hotel para preguntarles personalmente por la habitación y entré en la página web que se supone enseñaba las habitaciones más grandes de que disponían y que según la recepción del hotel habían sido ya utilizadas por gente con discapacidad motórica. Lo menos complicado fue el viaje en avión, a pesar de lo que habíamos pensado, aunque tampoco es que estuvieran preparados para viajar con un niño con parálisis cerebral. Mi hijo no consigue mantenerse sentado por sí mismo, con lo cual, no podía ir sentado en un asiento normal, así que lo único que nos dieron fue un cinturón como el que les ponen a los bebés cuando los llevas encima. Pero no es lo mismo un bebé de 5 ó 6 meses que un niño de 5 años, porque entre lo que se mueve y lo grande que es lo cierto es que el viaje fue bastante incómodo, pero nos teníamos que adaptar a lo que había en ese momento. Nos ofrecieron incluso dejarnos una silla de ruedas si facturábamos la silla de mi hijo y la metíamos con las maletas pero evidentemente no puedo sentar a mi hijo en una silla de ruedas normal y corriente porque necesita una serie de accesorios para ir bien sentado. Lo cierto es que le dejaron ir en su silla hasta el momento del embarque y luego una vez llegamos al destino, sacaron la silla por una puerta por donde sacaban las  maletas.

Pero nuestro calvario no había hecho más que empezar. Cuando llegamos al hotel eran las dos y pico de la madrugada y entre lo cansados que estábamos y la hora que eran no nos fijamos mucho en las instalaciones del hotel, pero al llegar a la habitación nos dio bastante mala impresión con tan sólo abrir la puerta. Había un pasillo estrecho por el que apenas cabía la silla de mi hijo y en el lado izquierdo del pasillo estaba el baño, bastante viejo y pequeño. Al final del pasillo había una especie de salón comedor con unos muebles viejos y con mucho impedimento para pasar. Era imposible entrar más allá del pasillo con la silla. A mano izquierda estaba lo que intentaba ser la cocina. Yo he estado en otros apartahoteles y aunque las cocinas no suelen ser un lujo,  al menos las cosas que hay no están en mal estado y algo se puede cocinar. En esta cocina todo estaba oxidado y descuidado y justo en un hueco pequeño había una mesa con cuatro sillas delante. Al lado de la “cocina” se abría una puerta para entrar en la habitación de dos camas. Una habitación que era tan pequeña que pasabas rozando la pared y el pie de las camas con lo cual imposible intentar meter la silla por ningún lado. Esta habitación tenía una puerta que daba a una terraza,  que era –eso sí- más grande que toda la habitación entera y a su vez podías también salir por el salón comedor, que tenía una mesa también delante de lo que era el sofá cama y otro mueble en el que estaba la televisión, que tampoco hacían nada fácil el acceso a la terraza. Después de contemplar aquello se te viene el mundo encima, porque yo no se que se piensa la gente que es tener que viajar con una silla de ruedas o con alguien con movilidad reducida, pero desde luego aquello no estaba preparado para nuestras necesidades.  Después de dormir a mi hijo salimos a hablar a la terraza mi marido y yo, y cual fue mi sorpresa al descubrir que había unos habitantes inesperados en la terraza:  ¡¡cucarachas!!  Aquello sobrepasó mi paciencia y le dije a mi marido que yo no estaba dispuesta a permanecer allí durante una semana, sin poder moverme y encima conviviendo con esos bichos. Así que quedamos de acuerdo en llamar a la agencia de viajes por la mañana y pedirle que nos cambiara de hotel, o si no nos volvíamos a casa. Conseguí dormir un poco cerca de las cuatro de la mañana y de pronto me desperté con un susto de muerte. Una música espantosa salía de la habitación de al lado y mi mala leche comenzó a emerger. Me puse algo de ropa y bajé a recepción a quejarme porque aquello era ya lo que me faltaba. Subí con el guardia jurado del hotel y menos mal que hizo callar a aquellos alemanes que estaban de marcha porque yo ya no sabía que hacer. No dormimos más en toda la noche ninguno de los dos. Menos mal que mi hijo estaba tan cansado que no se enteró de nada y consiguió dormir.

 A la mañana siguiente la agencia de viajes nos consiguió una habitación adaptada en otra parte de la isla, cosa que no le fue fácil porque estaban llenos todos los hoteles ya que era el mes de agosto, pero a mi me daba igual ya todo con tal de no estar ni un minuto más en aquel horrible hotel. La segunda parte de nuestro viaje fue completamente diferente, es decir, el segundo hotel sí estaba preparado para personas con movilidad reducida. La habitación era muy amplia, podías pasar con mi hijo hasta la terraza sin problemas y el baño era enorme y con ducha adaptada. Lo cierto es que me alegré de encontrar lo que buscaba porque pudimos disfrutar de una semana de tranquilidad. 

Con todo esto que acabo de contar, quería poner un ejemplo de lo que puede pasar cuando viajas de una manera que no es la habitual. No hay que perder la esperanza de poder viajar. Lo que hay que hacer es intentar buscar los lugares adecuados, y no fiarte de nada por mucho que te digan que puedes usar una silla de ruedas en un sitio. Realmente hasta que no lo ves no sabes si vas a poder hacerlo o no, porque la gente que no tiene este tipo de dificultades no sabe lo que es y lo que conlleva y lo fácil que es si las cosas están bien preparadas. Ahora se que puedo viajar con mi hijo, que es difícil, ya lo sé, pero muchas cosas son y serán difíciles con él durante toda su vida y no por ello hay que pensar que es imposible hacerlas. Animo a todas esas personas que no se atreven a salir de sus casas a que busquen la información adecuada, que exijan sus necesidades siempre que puedan hacerlo y que sepan que siempre hay gente maravillosa que te ayuda y te comprende aunque también haya quien presos de la ignorancia desconozcan que pueden poner su granito de arena para que todo sea más fácil. Peor para ellos.

Noviembre

Su voz me fue encontrando a través de las sombras breves de la mañana. Se hizo martillo y atronaba. Andaba rápido y gritaba sin pudor. Caían los gritos hacia arriba como un surtidor.  Todos mirábamos. Insomnes aún. Lo vi cruzando el puente sobre el río y esfumarse entre la niebla de noviembre.

A Raquel Alejaldre la montaña no le impide llegar a lo más alto

Llevamos dos días en los que El Periódico de Aragón dedica  su sección de contraportada "En primera persona" a situaciones vividas por personas con diversidad funcional. Esta sección es una buena puerta para que individualmente se planteen situaciones que merecen ser reseñadas. Pero consigue algo más. Consigue poner sobre la mesa los agujeros del sistema social cuando tiene que hacer frente a circunstancias que no encajan exactamente en el valor de promedio.

Raquel Alejaldre cuenta su experiencia, y nos enteramos de que con una discapacidad visual, reconocida con un 78% de minusvalía, no hay montaña que se le resista. Esta jacetana ha escalado los 6.000 metros del Kilimanjaro, los más de 5.600 del Damavand, los 3.500 del Mulhacen y así hasta más de una decena de cimas. La única que se le ha resistido, debido al mal tiempo, ha sido el Mont Blanc, de cuya cumbre se quedó a 500 metros hace tan sólo una semana.

Esto en la montaña. Cuando Raquel baja a las aceras de la sociedad, "denuncia que no es fácil acceder a un empleo, a pesar de haber demostrado, cuando fue dependienta en una tienda, que puede hacerlo tan bien como el mejor. Ya ni siquiera estoy apuntada al paro. Te da rabia ir a las entrevistas, porque siempre cogen a otro. La Administración no está preparada...". Curioso que la naturaleza, con toda su dureza,  ponga menos dificultades para desarrollar una vida con diversidad funcional que la sociedad de este denominado "estado del bienestar".

Algarazo

Lluvia de duración corta y de intensidad regular (R.A.E.)

Olga Abad presenta hoy su libro "Régimen de acceso a la Función Pública para los discapacitados"

"Régimen de acceso a la Función Pública para los discapacitados. Su compatibilidad con el principio constitucional de igualdad" es el título del estudio de Olga Abad, publicado dentro de la colección del Justicia de Aragón. En la contraportada de hoy de El Periódico de Aragón, Olga Abad cuenta cómo decidió embarcarse en la realización de la tesis que precedió al libro en el momento en que fue excluida de las listas para presentarse a unas oposiciones debido a su ceguera: un miembro del tribunal le comunicó que su discapacidad era incompatible con el ejercicio de las funciones propuestas para el puesto de administrativa al que quería opositar.

Después de aquella experiencia, ocurrida hace ya seis años, Olga, que es licenciada en Derecho, decidió analizar cómo es el proceso de acceso a la función pública para las personas con discapacidad. Su conclusión es demoledora: "Las personas que sufrimos discapacidad no sólo tenemos que superar las pruebas a las que nos presentamos como el resto de aspirantes, por supuesto, sino que debemos salir airosas del informe que elaboran sobre nosotros, sobre si tu grado de minusvalía te permite ser apto o no. Es decir, que estamos sometidos a un doble proceso selectivo y eso es injusto".

A pesar de todo, Olga es perseverante. Actualmente trabaja como administrativa de forma interina, utilizando un programa de voz y y una telelupa. Prepara de nuevo oposiciones para el cuerpo de funcionarios superiores.

Pan de Oro esta noche en Borradores (Aragón Televisión)

El programa Borradores que dirige y coordina el periodista y escritor, Antón Castro, en Aragón Televisión hace un sitio esta noche a Pan de Oro.

Copio del blog de Anton Castro el sumario del programa:

 Esta noche, a las doce, el programa “Borradores” contará con la presencia de la cantante e intérprete Elena Rubio, que cantará dos canciones “Anda” y “Por ti seré”, junto al guitarrista Flaco Jiménez. Además, recibe en el plató a la historiadora y novelista Luisa Miñana, que acaba de publicar “Pan de oro” (Mira editores), una novela sobre la Zaragoza artística del siglo XVI que indaga  entre la  rivalidad de un artista italiano y Damián Forment. Y también recibe a Roberto Malo, narrador y cuentacuentos que acaba de publicar en Certeza su libro de relatos “Malos sueños” (Certeza). Además, “Borradores” viaja a Teruel, donde visita la exposición “Vórtice” de Xesús Vázquez en el Museo de Teruel y graba las recomendaciones de libros de Luisa Perruca, de librería Perruca. En Huesca visitamos la exposición “Árboles” en el CDAN de Alberto Carneiro, y ofrecemos un reportaje sobre dos trabajos de Vicente Pascual Rodrigo: su reflexión sobre la torre de Doña Blanca en Albarracín y el proyecto aún inédito “Las 100 vistas del monte interior”. Además, “Borradores” ofrece una extensa entrevista con Rafael Azcona, en la que habla de su cine, de los guiones, de la novela “Los europeos” y de sus viajes al Tubo de Zaragoza. En plató, forman parte del decorado varios cuadros de Pilar Moré, cuyo estudio visitamos. Roberto Malo es el encargado de leer un breve texto: “El libro de la vida”, y Amparo Martínez explica lo que significa para ella la palabra “Borradores”.

Alfaguara

Manantial copioso que surge con violencia (R.A.E.)

¿Música - hacer el pino? o cómo trabajar el barrido auditivo

El otro día las profesoras del CEEP "Angel Riviere" de Zaragoza, Raquel Rodrigo y Elena Miranda, nos mostraron y explicaron, con todo lujo de detalles y experiencia práctica para los adultos de la familia, el trabajo que este curso ya finalizado han realizado con los alumnos en la técnica del barrido auditivo. La experiencia fue presentada ya en las "Jornadas nacionales de sistemas aumentativos de comunicación". 

Lo que nos contaron fue verdaderamente interesante. Raquel y Elena han utilizado un software de uso libre, que permite a los alumnos escuchar diferentes opciones a elegir. La elección deben realizarla pulsando un conmutador, que se acciona con un movimiento simple de arriba abajo de la mano. De esta forma, consiguen salvar las dificultades físicas de comunicación que presentan muchos de los alumnos. Estos escuchan las opciones y eligen la que les interesa. Con ello, las educadoras consiguen interactuar en la categorización mental de los alumnos y avanzar en sus niveles de comprensión, reflexión, y también de educación de la conducta, porque los alumnos deben saber escuchar, esperar y demostrar una elección.

Desde un punto de vista personal, fue emocionante ver los videos de estas personitas manifestando sus gustos y preferencias a través del barrido auditivo. Tan seriecitos ellos.

Gracias, chicas. Y felicidades en conjunto al CEEP "Angel Riviere". Cada año consiguen que nos sintamos orgullosos de los chicos y de ellos.

Almáciga

Resina clara, translúcida, amarillenta y algo aromática que se  extrae de una variedad de lentisco./ Lugar donde se siembran y crían los vegetales que luego han de transplantarse (R.A.E.)

Presentamos ayer Pan de Oro

Muchos amigos, de verdad, estuvieron ayer acompañándonos en la presentación de Pan de Oro. Fue un encuentro hermoso y emotivo. Tengo que agradecer infinitamente las evocaciones de Rafa Lobarte, quien tuvo a bien poner en escena un estupendo ejemplo de oratoria, del que a mi me importaba, sin embargo, sobre todo su generosa demostración de amistad, que ya casi es desde siempre. Rafa Lobarte, colaborador habitual de El Cronista de la Red, es un silencioso poeta, de verbo precioso y ritmo sin fisuras y cuyas magnifícas traducciones en El Cronista han merecido el elogio de las exigentes universidades norteamericanas.

Tengo que agradecer también infinitamente las palabras de Isabel Alvaro, amiga y maestra, siempre dispuesta a desbrozar caminos con su juicioso criterio, es referencia intelectual inexcusable para quienes nos hemos formado en las humanidades en la Universidad de Zaragoza. Tengo que agradecer sobre todo su cariño.

 Y tengo que agradecer igualmente la sombra protectora del editor de Pan de Oro, Joaquín Casanova, que nos reunió a todos en el salón de actos del Instituto Goya. Muchos de los amigos que acudieron a la cita pertenecen a la crónica sentimental que para ya muchas generaciones ha constituido "el Goya" en Zaragoza.

Tengo que agradecer que tantos amigos desafiaran el calor y los atascos para estar con nosotros y que lo pasaramos tan bien.

En fin, que al parecer Pan de Oro ya existe "oficialmente". ¡Quién lo iba a decir! ¿Verdad, Milano?