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Daniel´s piano sessions

Sin duda, el juguete que más veces le han puesto a Daniel los Reyes Magos y más le hemos regalado por su cumpleaños hasta ahora ha sido el piano, en diferentes versiones y tamaños conforme él ha ido creciendo. Y no es extraño, claro, teniendo en cuenta su afición tan grande por la música. Ya no jugamos tanto con él, porque en sus preferencias se ha equiparado prácticamente con el ordenador, y muchas tardes, cuando voy a verle después del colegio, Daniel vigila que yo haga bien mi trabajo, o iniciamos algún juego informático -casi siempre con música-, o escribimos cartas al ciberespacio marciano. Aunque jugamos, en general, menos que antes, porque Daniel crece y tiene menos tiempo de jugar, como todos los niños, con sus tareas en el colegio y sus extra-escolares. Las extra-escolares de Daniel son un poco distintas, claro. Algo más de fisioterapia y de logopedia para reforzar las disciplinas escolares. Otras veces, por temporadas, toca acudir a ozonoterapia o a Tomatís. Así que Daniel termina por ser un niño tan ocupado como todos los niños de hoy en día.
También ocurre que ya se ha vuelto más gamberro. Y le gusta pelear, y que le llenes de un fascal de cosquillas mientras se retuerce de la risa. Y en esos juegos de descargar mucha energía se nos van un buen rato. También en ver películas y dibujos animados, que ahora se han convertido en una afición del momento de la merienda. Menos ratos, pues, para el piano. Pero le sigue gustando mucho, y ha sido un juego central y esencial en su motivación motriz. Amando tanto como ama la música, cada sonido que consigue arrancar a las teclas, más o menos armónicos -que en ésto Daniel es muy contemporáneo- es para él un gozo y una enorme alegría. Tiene varios instrumentos. Pero el chulo es el piano eléctrico que se ve en la fotografía. Con él conseguimos piezas, casi dodecafónicas, realmente birgueras. Nos demoramos en sesiones de improvisación que en nada envidian a las profesionales, os lo digo yo. Y hay momentos para aporrear el teclado sin más, como algunos rockers hacen en plena efervescencia sublime y extasiada de su actuación.
Casi todos los instrumentos le llaman la atención a Daniel. De esto ya nos informaron bien en las primeras clases de musicoterapia a las que asistió, cuando tenía poco más de dos años. Y es verdad: el tambor, los bongos, los crótalos, la trompeta, el violín, ¡la flauta!... cuando los oye en todos parece encontrar resonancias especiales para él, - y con muchos de ellos le han hecho experimentar-. Por no hablar de su enamoramiento de la voz humana. Sobre todo de la voz de María Callas, su favorita. Pero el piano es especial para él como forma de comunicación, porque el piano es dúctil, blando, ¡sólo requiere ir recorriéndolo en horizontal para extraerle el jugo de los sonidos!- y la dificultosa motricidad fina de las manos de Daniel encuentra en él un terreno relativamente fácil para crecerse. Por eso le satisface tanto. Y por eso seguimos pasando tan buenos ratos en estas Daniel´s piano sessions. La de la fotografía tuvo lugar ya el verano pasado y fue una de las memorables.
Daniel planta patatas

Supongo que no es muy fácil para quienes no están familiarizados con el trato de niños con discapacidades imaginar cómo es por dentro un colegio de Educación Especial. Muy posiblemente, ni siquiera los mismos profesionales de la educación en general, que comprenderán sin duda la organización básica del colegio, sabrán posiblemente, sin embargo, qué tipo de especificidades hay que desarrollar para que la vida diaria en el centro resulte normal. Salvando la distancia, es un poco el mismo camino previo que hay recorrer para que en el hogar todo acabe siendo razonablemente normal. Es una cuestión de readaptación.
Daniel acude al Colegio de Educación Especial Angel Riviere. Es un centro pequeño, con mucho sabor, muy alegre, con aulas proporcionadas al número de niños. Tiene cosas que creo mejorables, como siempre ocurre. Y no digo que no haya habido algunos problemas puntuales, pero la verdad es que cuando Daniel llegó allí, después de una experiencia bastante decepcionante en otro centro, cambiaron para él muchas cosas.
Tienen aquí muy bien establecidas las rutinas diarias, - pilar esencial para la orientación temporal y espacial de estos críos-, y en ellas se van insertando las diferentes actividades que ha de realizar cada uno diariamente, según sus edades y posibilidades. Daniel trabaja mucho con el ordenador, porque desarrolla muy buena relación con él. Aprende allí a organizar conceptos, a dar respuestas adecuadas a preguntas, a manifestar su voluntad hacia las cosas y las personas, oye música, etc. Todo ello requiere una adaptación del aparato a la motricidad de Daniel: un pulsador de palanca, un programa de voz para que él pueda escuchar las propuestas a las que debe responder, y cosas así. Trabajar en el ordenador es casi un premio para Daniel, que a veces hay que limitarle cuando no le da la gana de colaborar en otras actividades. Porque Daniel es bastante pasota para las cosas que no le hacen tilín del todo.
Muchas horas han de dedicarse a la fisioterapia, la logopedia, a la estimulación. El Colegio Angel Riviere ha montado en estos dos últimos años una magnífica aula de estimulación sensorial que para los niños es ya algo imprescindible. En ella reciben estimulación física e intelectual al tiempo que se divierten mucho.
La hora del comedor tiene sus particularidades: unos mastican, otros no. Unos pueden coger los cubiertos, muchos no. Y además, hay que aprovechar también el acto de la comida para estimular reflejos si es preciso: el de masticación, la deglución. Pero todo también se convierte en normal cuando lo vas haciendo diariamente.
Hay otras actividades que se aproximan más a las que se realizan en cualquier escuela. Hay taller de lectura, de escritura (para los que pueden, claro), se hace teatro -algunos alumnos empiezan a usar unos adaptadores de voces donde se graba lo que han de decir- y se juega, mucho, porque el juego es muy integrador y despierta la voluntad de ejercer en los niños sus pericias. Una preferencia absoluta de Daniel, pareja al ordenador, son los columpios. Daniel viviría en una montaña rusa.
La última actividad puesta en marcha es el jardín y el huerto. Se pidió colaboración de las familias que pudieran para poner en marcha esos pedazos de naturaleza dentro del colegio. Y ya van realizando los primeros trabajos. El otro día fuimos a buscar a Daniel al colegio y allí estaba con otros chicos, eligiendo y organizando unas petunias para plantar. Y en la foto que han enviado desde el centro se le puede ver en plena tarea de plantar una patata. Una actividad normal para una educación especial normal.
En camilla por la autopista

"El tetrapléjico de Ferrol, José Antonio Navarro, quien fue interceptado por la policía mientras circulaba en su camilla motorizada por una autovía cuando se dirigía a un prostíbulo, ha pedido hoy que se establezcan "más autobuses o taxis adaptados"a minusválidos para evitar incidentes como el que él protagonizó.
Navarro, que padece una discapacidad que afecta al 95% de su cuerpo, fue localizado el pasado viernes por una patrulla de la policía local de Narón cuando circulaba en su camilla motorizada en la autovía AG-64, que comunica Ferrol con la localidad lucense de Vilalba.
Según ha relatado, esa tarde salió del Centro de Atención de Minusválidos Físicos de Sampedro de Leixa, donde reside en régimen abierto desde hace varios años, para dirigirse a un prostíbulo ubicado en las proximidades.
Se equivocó de acceso
Sobre su silla-camilla motorizada, que él mismo maneja con la boca, recorrió varios kilómetros de carretera hasta alcanzar una rotonda en la que, por error, tomó la salida equivocada y se adentró en la autovía. Al percatarse, nada pudo hacer: "Como no podía dar la vuelta para evitar accidentes, tiré todo hacia adelante", ha explicado.
El portavoz de la policía local de Narón, Luis Bodelón, ha indicado que, cuando fue interceptado por la patrulla de la policía, Navarro "había recorrido ya cerca de dos kilómetros" de la autovía ya que, según ha precisado, el vehículo en el que se desplaza puede alcanzar una velocidad de 20 kilómetros por hora.
La patrulla policial desplazada hasta el lugar, se llevó al discapacitado en una ambulancia y, posteriormente, en un vehículo de Protección Civil, y trasladaron su silla hasta el centro en el que reside, donde lo recibieron, recordó, "de cachondeo".
Navarro, que acostumbra a salir diariamente del centro para pasear por las inmediaciones, se ha quejado de lo "lejos" que está del núcleo urbano y de la escasa señalización. Por ello, ha demandado que se establezca una línea de autobuses o "taxis adaptados" para que los internos del centro puedan salir a la calle sin correr riesgos."
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Buena parte de la prensa de hoy se hace eco de la noticia que reproduzco arriba desde El Periódico. Las versiones que he leído son diversas. Esta de El Periódico recalca con intención que el protagonista del hecho se dirigía a un prostíbulo. Seguramente han querido añadir un elemento chusco al tema, puesto que esta noticia aparece en la sección !Vaya Mundo!, junto a esta otra: "Presentado un dispensador de papel higiénico de oro y diamantes valorado en 100.000 euros". Reconozco lo chocante del asunto de la camilla, pero ¡ya les vale!.
El caso es que a mi me da igual a donde fuera este hombre en su original vehículo. Tiene el mismo derecho que cualquiera a ir donde le de la gana. El sabrá. Y con lo que me quedo es con su llamamiento sobre la escasez de vehículos públicos adaptados: autobuses o taxis.
Los autobuses son a todas luces insuficientes y sólo útiles si tienes una ruta muy establecida y a horarios fijos, y aún así hay que hacer lista de espera (por lo menos en Zaragoza). Y los taxis adaptados, -cada vez menos porque ningún propietario de taxi adapta su vehículo sin subvención y éstas escasean,- le salen al usuario por un ojo de la cara, precisamente porque esas subvenciones son esqueléticas. Como son caros se usan poco, y como se usan poco, son caros.
En fin, que al cabo cada cual se resuelve el problema como puede (véase el caso del que partimos). Aunque circular con vehículo adaptado, del tipo que sea, tampoco es fácil, como ya he dicho otras veces. Este hombre, por lo menos, se lo lleva incorporado. Y desde luego hay que alabarle el derroche de imaginación y la destreza en la conducción (aunque esta vez se haya pasado un pelín metiéndose en una autovía).
* La foto es de EFE.
La Flauta Mágica

Esta mañana tempranito, antes de salir de casa, he estado preparando para Daniel unos discos de La Flauta Mágica de Mozart. A Daniel le gusta mucho la ópera, pero todavía no nos habíamos atrevido a proporcionarle obras completas. Ha oído muchos fragmentos. Los ha visto también en televisión. Y la verdad es que se lo pasa muy bien con este género dramático-musical. Me he decidido a llevarle hoy una ópera completa, y en concreto La Flauta Mágica, porque el otro día Chema Lera le regaló a Daniel un cuento precioso. Un cuento enorme, con grandes ilustraciones muy bien hechas y muy bonitas, que él puede seguir perfectamente. El cuento viene acompañado de un disco compacto con fragmentos de esta ópera de Mozart, los más vistosos, muy bien elegidos. Y la cosa es que nos estamos cansando de oírlos repetidos, porque a Daniel le saben a poco y hay que poner el disco una y otra vez. Así que ahora ya tiene también la obra al completo.
La verdad es que a Daniel le gusta casi todo tipo de música, desde la infantil y festivalera, pasando por el rock, hasta la sofisticada ópera, como he dicho. Aunque es selectivo, desde luego, y cada cosa le gusta de manera diferente y para momentos distintos. Yo diría que la música es su afición más manifiesta, junto al ordenador, delante del cual despliega habilidades que le desconocemos en otras actividades. Y es que no hay como tener interés en algo. La música ha sido para él un mundo propio, un lugar donde estar, una forma también de comunicarse con su entorno, desde que era un bebé.
Aprovechando esta inclinación, hemos trabajado con él en algunas terapias, como la misma musicoterapia que ha hecho en diferentes etapas, o el método Tomatis, que basa su práctica en la manipulación de la música mozartiana. Sé que también se aplica a personas con parálisis cerebral otra terapia basada en la música y los sonidos, conocida como "Hemi-Sync", pero yo no la conozco personalmente. La musicoterapia y Tomatis han ayudado mucho a Daniel en cosas aparentemente tan dispares, pero que no lo son, como la motricidad fina, el equilbrio, el desarrollo denticional o la evolución del lenguaje. Y yo creo que la música en sí ha jugado un papel muy importante en su estimulación intelectual, lo cual es muy lógico.

Pero lo mejor de todo siempre es mirar su cara de felicidad "casi beatifica" cuando escucha a Mozart, o a Vivaldi, o al vihuelista Mudarra, la banda sonora de "Barry Lindon", o -última incorporación- "Verges" de Lluis Llach; lo mejor de todo es cómo nos reímos y lo bien que nos lo pasamos bailando el Rock del Cocodrilo, o la Konga, o el himno de Barça -sí, Daniel es "culé", o la música pachanguera del sinfín de canciones del verano que ya nos conocemos.
En fin, qué sería de todos nosotros sin la magia de la música.
(* Las imágenes de Papageno y Pamina están aquí, junto a otras muy bellas de personajes de La Flauta Mágica, y son de Blumenthal, Eileen y Julie Taymor Playing with fire, New York, Harry N, Abrams Inc, 1995.)
Literatura, discapacidad, vida corriente

Ayer por la tarde tenía el compromiso de acompañar a Fernando Aínsa en una charla sobre su hermoso libro de poemas "Aprendizajes tardíos". La charla la organizaba la Asociación Aragonesa de Escritores y tuvo lugar en el Ámbito Cultural del Corte Inglés. Yo creo que salió bien. Espero sinceramente que Fernando se quedase conforme y lo pasara tan amenamente como yo, que realmente disfruté con la conversación sobre su libro y la lectura de los poemas que lo componen. Hice ya un post cuando lo presentó en Cálamo y me gusta tanto que aparecerá una reseña en el próximo número de El Cronista de la Red, para el que ya falta poco.
Cuando entré en El Corte Inglés hacía un sol espléndido, casi de junio. Luego, la gente que iba llegando a la charla aparecía chipiada por el chaparrón, creo que a ratos con piedra, que cayó sobre la ciudad. Es primavera reciente, pero ya hay tormentas de verano, pensé. Hubo bastante gente en la charla, a pesar del chaparrón y de la coincidencia de convocatorias - es inevitable ya en esta ciudad y un signo de buena salud cultural y ciudadana, que se contrapone con lo que contaré más tarde-. Acabé la tarde contenta, sobre todo por Fernando Aínsa, que lee sus poemas, sobre sus vivencias y reflexiones a raíz de su enfermedad y sobre la vida descubierta en Oliete, con una intensidad llena de los matices que da la sabiduría. Pues éstos son los primeros poemas de un escritor de largo aliento y fecunda obra en prosa a través de muchos años.
En fin terminé contenta, aunque había comenzado bastante enojada. Mi primera cita de la tarde era con Daniel y su madre, para acompañarles a ozonoterapia. Ya he hablado alguna vez de estas idas al centro de la ciudad con Daniel. No hay manera de llegar si no es en coche (en otra ocasión hablaremos de ello). Un monovolumen adaptado con rampa trasera para subir y bajar la silla de ruedas del peque es el vehículo con el que nos desplazamos. Es más fácil apañarse con toda esta parafernalia por el centro de la ciudad entre dos personas y por eso intento ir siempre que puedo. Ayer, una vez más, tuvimos que sufrir la falta de sensibilidad, de educación, de concienciación de la ciudadanía en general, y de algunos integrantes de la policía en particular, también. Simplifico. La plaza adaptada de aparcamiento que hay en la esquina de la calle Canfranc estaba parcialmente ocupada por una furgoneta de empresa. Sé la matrícula. Y espero no volver a encontrármela en una plaza de aparcamiento para discapacitados. A continuación fuimos en busca de la siguiente plaza que nos cae en ruta: la de la esquina de Doctor Cerrada con Cesaraugusta. Ocupada por un camión de reparto. Menos mal que el repartidor estaba por allí y al final, aunque le costó sus buenos diez minutos, retiró el camión. Entre medio, provocamos un cierto colapso de tráfico, claro, con claxonazos incluidos de quienes no se paran a pensar ni un segundo en lo que sucede a su alrededor. Aquellos que sean de Zaragoza podrán imaginar el follón. Y ocurrió, en parte, porque, mientras todo esto tenía lugar, pasó por nuestro lado un coche de la policía municipal sin inmutarse. También voy a decir que no suele ser así, pero ayer sí lo fue. En fin, llegamos a la consulta. Pero cada tarde que acompañop a Daniel e Inma a ozonoterapia -además de otras ocasiones- constato la dificultad gravísima de moverse por el centro de las ciudades en silla de ruedas o con coche adaptado.
Y palpo, que es lo que más me duele, la falta de conciencia y de sensibilidad de una buena parte de la gente. Incluidas empresas e instituciones que tendrían que estar a la cabeza de la accesibilidad. Hace días que quería enseñar cómo se ocupan en el Carrefour del Actur las plazas adaptadas que hay en la puerta del establecimiento: unas pequeñas ferias que eran casi ya permanentes las ocultaban casi por completo. En este momento, me dicen que han puesto un muestrario de coches de ocasión: no sé si sustituyendo a las ferias o además de ellas (en cuanto pueda voy a ir a verlo). Y no me sirve que, al parecer, se hayan indicado más atrás unos sitios para discapacitados: la norma dice que éstas plazas han de cumplir unas dimensiones y estar en las entradas de los edificios. Si no, no sirven y punto. Y lo que se puede ver en las fotografías que cuelgo me parece sencillamente, vergonzoso. Y que la autoridad competente no haya hecho nada al respecto, con el tiempo que hace que este espectáculo bochornoso se produce, también. Y lo más triste es que todas las familias que llevan a sus hijos a pasar buenos y felices ratos a esas atracciones y compran churros y buñuelos, tampoco recapaciten sobre el asunto.


Actualización (20/04/2007): ayer me trajeron la foto que sigue, en la que se ve cómo Carrefour ha sustituido las ferias por un aparcadero para la venta de coches de ocasión. Ha desplazado las plazas adaptadas a una esquina de la fila delantera del parking. No tengo muy claro que ésto esté bien hecho desde el punto de vista normativo, que entiende que estas plazas han de ocupar los lugares más próximos a la entrada de los establecimientos. Pero por lo menos y de momento, las plazas no están ocupadas por actividades varias.

Actualización: junio 2007: No he podido hacer una foto, pero quiero dejar constancia de que en estos momentos las plazas adaptadas pra discapacitados en el Carrefour del Actur están adecuadamente situadas y libres para su legítimo uso.
Desgraciadamente, hoy, 12 de junio de 2007, me llaman y me dicen que el Ayuntamiento está procediendo a deshabilitar la plaza de la esquina de la calle Canfranc que nombro en el texto del post. Una menos para el centro de la ciudad. Es bastante indignante. Voy a intentar hacer una foto. Ya veremos en que queda el asunto.
Falsa alarma: acabo de volver de la calle Canfranc. Parece que se ha tratado de una remodelación. Cuando me han llamado las señales habían sido desmontadas por completo y retiradas. Y estaban rellenando el hueco. Con lo cual mi comunicante ha supuesto que quitaban dichas señales. Al final parece que ha sido una remodelación del espacio habilitado. Menos mal. Aunque la plaza que había, en el mismo sector, pero en la zona contraria, en la calle Madre Rafols, sí despareció de momento para siempre el año pasado, cuando rehabilitaron la calle. Y, por supuesto, la plaza de Canfranc, cuando he ido a ver qué pasaba, ya estaba ocupada por un vehículo sin tarjeta de discapacitado. Es una penica.
En pocas palabras

Siempre hemos sabido cómo era la voz de Daniel. Siempre hemos jugado con él a decir palabras y frases, historias reales y cuentos, procurando tanto divertirle como estimularle. Es lo que se hace con todos los niños. Primero, aún muy pequeño, supimos que intentaba repetir sonidos y palabras sencillas en los que insistíamos. Y casi al mismo tiempo nos dimos cuenta de que a veces le surgían palabras imposibles para él, así de repente. Como aquella tarde -ya tendría cinco años (los logros van y vienen y los procesos en los niños con parálisis cerebral u otros problemas no pueden medirse en tiempo) - en que estábamos hablando su madre y yo y de pronto, en medio de la conversación, Daniel colocó, alto y clarito, el para él muy difícil de pronunciar nombre de su padre - Jorge.
Así hemos seguido, insistiéndole en determinados vocablos. Descubriendo otras veces sus incógnitas posibilidades de vocalización, que son un poco "guadiánicas" para nosotros. Fue absolutamente importante darnos cuenta -más o menos cuando tenía entre dos y tres años- de que entendía perfectamente no sólo todo lo que le decíamos expresamente a él, sino todo cuanto hablábamos entre nosotros en una conversación de ritmo normal y con toda clase de vocabulario. No era sencillo constatarlo: Daniel no sólo tiene dificultades para mover su laringe, además es un chico reservado y tímido. A veces parecía que sí. Otras, se abstraía insistentemente a nuestros requerimientos. Pero, un día le pillamos, riéndose ante una gracia dicha, por ejemplo, o lloraba por algo que no le gustaba oír. Otro día, de pronto intentaba contestar a alguna pregunta como a él le salía. Y otro después vimos que era capaz de conducirnos hacia algún lugar de la casa que le solicitábamos: reconocía pues además los espacios, los identificaba, los relacionaba. En fin, supimos con certidumbre que podíamos de alguna manera comunicarnos intencionadamente con él.
Una de las secuencias que más recuerdo de ese camino, en el que aún estamos, es una tarde, en el coche, de vuelta de su sesión de piscina, camino de casa. Yo conducía. Daniel iba atrás con su madre. Siempre hablamos mucho con él, ya lo he dicho, anticipándole los hechos, las acciones, contándole todo lo que se nos ocurre. De pequeño lo hacíamos constantemente, puede decirse. En esa ocasión yo le iba contando eso, que volvíamos a casa, y le preguntaba -un poco retóricamente, lo reconozco- si sabía quién nos esperaba en casa. Después de dos o tres veces de repetirme, de repente Daniel dijo: "Apu". ¡¡¿Apu?!! Preguntamos asombradas su madre y yo. Y ante la nueva pregunta él volvió a reiterar: "Apu". Apu era evidentemente papá.
Otra escena, particularmente preciosa para mí, es de un año anterior más o menos. Daniel tendría cerca de dos, entonces. Estábamos en casa. Era primavera y teníamos un enjambre de flores alrededor. Jugábamos a oír música y a cantar. En un arrebato de esos de cariño pastoso, le pregunté: yo, ¿quién soy? Y él, muy seguro, me contestó: "ia". La "t" no le sale bien. A veces la dice, otras no. Pero yo estoy feliz de ser desde entonces la "ia".
Y ahí seguimos. Ahora a mejor ritmo. Daniel es feliz charrando largas parrafadas, que no comprendemos muy bien, pero que intentamos entender cada vez un poco mejor. Todas las noches, a mitad de cena, tiene lugar el consabido discurso danielino, que deja a su madre a medio camino entre la felicidad, la risa, y la necesidad ansioso-maternal de que el retoño siga cenando y cene bien. No, todavía no entendemos mucho, -él va a su rollo- pero sabemos que en esos discursos está el germen de un posible vocabulario comprensible para nosotros, ya que cada vez tiene a bien pronunciar más palabras de éstas que nosotros, tan limitados, podemos entender. Sobre todo si le interesa mucho que le entendamos, como todos los niños, claro. La última gran adquisición ha sido "oreja": harto complicada, por cierto.
Todavía no son muchas esas palabras, pero para nosotros, las palabras de Daniel son preciosas. Por hermosas y por valiosas. Y sobre todo por el enorme esfuerzo que él tiene que hacer para decírnoslas y por la gran felicidad que le proporciona cada nueva palabra. Eso lo saben bien las logopedas.
(Claro que luego está toda esa comunicación que no necesita forma ni palabras y que Daniel conoce de manera asombrosa).
* La pintura es de Carmen Mar ©, una pintora y maestra, que cultiva las formas "naif", y la pongo porque lo que más le gusta a Daniel -además de los columpios- es la música. Casi toda la música; incluida la ópera o el ballet. Y esta pintura me ha parecido apropiada por su belleza ingenua y por el tema musical.
Sueños especiales: Diálogos con Axel, 2

Quiero proseguir y concluir el capítulo 34 de "Diálogos con Axel", de José Antonio Fortuny, que iniciamos en un post anterior hace unos días:
Brian, de Australia
"Me preguntaste por mis sueños. Mis sueños son sencillos ya que sé que no puedo cambiar como soy. Me gustaría ganar suficiente dinero como para llevar una vida más cómoda. Me gustaría ser capaz de comprarme un vehículo y poder pagar a alguien que me llevara a lugares diferentes. En Sydney tenemos unos taxis especiales, pero no vienen con nadie que te cuide mientras viajas.
Me gustaría mejorar mi silla de ruedas de forma que esté más cómodo, pero los asientos para sillas de ruedas en Sydney son muy caros. Me gustaría trabajar, pero esto de momento es muy difícil".
Susan, de Canadá:
"Me gustaría volver a caminar por la arena y sentir la arena fría y suave entre mis dedos, ser capaz de agacharme para coger conchas y piedras bonitas. Incluso sé donde me gustaría hace todo esto: en las islas Queen Charlotte (estuve allí cuando era pequeña y me acuerdo de que era capaz de caminar varios kilómetros a lo largo de una playa de arena dorada la cual brillaba debido a los millones de diminutos trocitos de conchas doradas, sin ninguna otra persona en varios kilómetros, y recuerdo que recogí ágatas y conchas pequeñas y miré a las focas flotar en las olas verdes y oscuras, y a las águilas volar sobre mi cabeza en el cielo claro y azul, y recuerdo los altos cedros llenos de moho doblándose hacia el mar). Era un lugar precioso y dejó una impresión muy profunda en mí en sólo dos días y medio. Era un lugar muy tranquilo. Mi otro sueño consiste en tener una cada con un jardín con flores bonitas, pero ahora sé que nunca lo podría cuidar. Para aquellos de nosotros a los que se nos ha negado las oportunidades, son las cosas más simples las que más deseamos".
Taija, de Finlandia:
"El sueño mayor que tengo es el de una sociedad donde los incapacitados tengan las mismas oportunidades que los demás. Que todas las escuelas fueran accesibles, de forma que todos los niños pudieran ir a las mismas escuelas, independientemente de sus minusvalías. Que si esos niños necesitaran ayuda en colegio, se les pudiera ofrecer. Que cuando crecieran tuvieran las mismas oportunidades par estudiar que los que no son minusválidos. Que escuelas, institutos y universidades fueran accesibles. Que hubiera transporte público para minusválidos para ir a clase y a fiestas después del colegio. Que si un niño incapacitado quisiera ir a una fiesta, que pudiera hacerlo con un asistente, no con su padre o su madre. El asistente le ayudaría a moverse, a vestirse, a ir al baño, etc. Que personas adultas con minusvalías también pudieran ir a trabajar y tener un asistente si quisieran. Este tipo de sociedad permitiría a personas con minusvalías disfrutar de los mismos derechos que cualquier otra persona.
Es ´posible´que se descubra cura algún día. Pero también es posible que lo que se descubra sea una medicina que hará que los niños con AME no pierdan fuerza muscular, pero esto no sería de mucha utilidad para aquéllos de nosotros que hemos tenido esta enfermedad durante décadas.
Personalmente, lo que más me gustaría es tener un bebé. Estoy felizmente casada, pero no puedo tener hijos debido a la enfermedad. Intentamos adoptar un bebé, pero eso parece que tampoco funciona. No hay mucho que pueda hacer para cambiar lo primero. Mis músculos son demasiado débiles y ya está. Pero lo segundo es debido al prejuicio de que personas con minusvalías no pueden ser buenos padres. Esto es una injusticia que puede cambiarse. Tengo derecho a que se me evalúe en base a los mismos estándares que los demás posibles padres adoptivos, y no que se me niegue la adaptación de forma inmediata.
Este es mi objetivo. Trabajar para conseguir una sociedad que dé las mismas oportunidades a todos, minusválidos o no".
Mick, del Reino Unido
"Como la mayoría de nosotros me preocupo por la forma en que la AME afecta a mi vida. A medida que pasa el tiempo y las cosas empiezan a cambiar hay momentos en lo que me da un poco de miedo. No tanto el hecho de morir, sino que no pueda disfrutar de mi vida. Afortunadamente, las modernas tecnologías nos dan oportunidades para explotar las capacidades que aún tenemos al máximo. No tengo la misma fe que tú en que los científicos descubran una cura para la AME.
Con respecto a mis sueños, supongo que he tenido más suerte que la mayoría porque la mayor parte de mis sueños se han convertido en realidad. Desearía encontrar un trabajo en el que me pagaran más. Ello me permitiría comprar algunas cosas que harían mi vida un poco más fácil, y quizás también podría alejarme del invierno inglés durante unos meses, aunque seguro que echaría de menos la liga de fútbol y mi amado Scunthorpe United. En general díría que soy feliz con las cosas tal como están. De verdad deseo que tus sueños se hagan realidad. Tenemos un refrán en Reino Unido que dice: "Las mejores cosas suceden cuando menos las esperas".
Lynne, de Estados Unidos
"Me sorprende que hubieras podido caminar por la playa. Tal vez es por ello por lo que aún sueñas con poderlo hacer otra vez. Supongo que sueño con cosas pequeñas como poder comer por mí mismo, cepillarme los dientes, ser capaz de respirar sin tener que hacer un esfuerzo mental y físico considerable, nadar en un lago o en una piscina grande, estar con viejos amigos y tener suficiente fuerza como para divertirme. Sentir el cuerpo que una vez tuve, tal y como se supone que una mujer debe sentirlo cuando no sufre un dolor constante. O sea, sencillamente, ser capaz de relajarme y entrar en contacto conmigo misma o con pensamientos agradables.
Nunca pienso mucho en curas para mí misma, pero me gustaría mucho tener respuestas sobre mi tipo de enfermedad antes de morir. Desearía que hubiera más aceptación de las razones detrás de tanto sufrimiento que ha supuesto mi supervivencia, saber que mi existencia ha ayudado a encontrar la llave para ayudar a otros a vivir con mi tipo de AME. Deseo que a los niños nacidos con esta enfermedad nunca les falte cariño, que nunca se encuentren solos en su dolor, o tengan que luchar por su vida sin tener la oportunidad de disfrutar de ella tal y como una vida razonablemente normal debería vivirse. Si una cura que pudiera acabar con esta enfermedad o aliviarla fuera a encontrarse, espero que la descubran pronto.
Supongo que también sueño con que la sociedad acepte a aquellos que viven en circunstancias adversas y que nos permita sentir el amor, incluso aunque nunca podamos ser físicamente perfectos, y que nos liberen de la exploración económica relacionada con nuestras pequeñas necesidades.
Sueño en tener la oportunidad de poder volver a soñar, ya que estoy convencida que debemos trabajar para hacer que nuestros sueños se hagan realidad, y que para ello debemos perseverar y tener mucho apoyo físico para poder conseguir pequeñas metas.
He pensado sobre mis sueños durante semanas, desde que tú me lo pediste. Estoy casada, y éste era precisamente mi sueño más especial, pero la vida, si se vive, está llena de sueños. Mi sueño más íntimo es tener esta vida, la que estoy viviendo ahora, y tener el suficiente coraje y fuerza para mejorarme a mí misma durante esta vida en lugar de esperar a tener otra vida y volver a empezarlo todo de nuevo. Sueño con esforzarme en hacer todo lo que pueda y, finalmente, alcanzar alguno de mis sueños. Sueño con tener un profundo y duradero orgullo de mí misma. Un orgullo que elimine o disuelva por completo el rechazo, la vergüenza y aislamiento a los que me sometieron aquellos que me dieron vida. Sueño con saber "por qué" y tener respuestas a mis propios problemas, de tal forma que pueda compartir mis experiencias con otros que puedan necesitarlas y así eliminar mis propios, muy reales, temores"
Fionna, de Sudáfrica:
"Normalmente no pienso en estas cosas, pero desde que lo mencionaste he pensado en ello cada noche. Personalmente, intento concentrarme en el hoy, en hacer la vida más fácil tanto para mí como para aquéllos que me ayudan. No creo que se descubra una cura durante mi vida, porque por lo que he leído los científicos se concentran más en el síndrome muscular de Duchenne que en la AME, por lo menos en África del Sur. Me gustaría que una medicina que detuviera el deterioro muscular se descubriera ahora, ya que puedo sentir mis músculos debilitándose cada día más.
Me encantaría conocer a un hombre íntimamente sin tener que preocuparme por el antes y el después del momento (ya sabes lo que quiero decir). Una vez me enamoré de un chico fantástico y sé que él sentía lo mismo, pero me preocupaba lo que pasaría cuando llegáramos a ese momento especial, y terminé la relación. También me gustaría vivir por mí misma. Sueño con ser capaz de bailar ya que me encanta la música. Pero mi mayor sueño es tener la última ola en tecnología informática. Viajar solía ser mi mayor sueño, pero ahora que ya he estado en Inglaterra y América ya no me resulta tan prioritario."
Elena, de España:
"M futuro... Prefiero no pensar en él porque tengo mucho miedo, miedo a quedar en una cama, sin poder mover ni un músculo, sin poder hablar ni comer e incluso hasta no poder respirar por mí misma. No quiero llegar a eso, antes de llegar a eso espero quedarme dormida y no despertar jamás, y no lo digo sólo por mí sino por mi familia.
Yo creo que en un futuro encontrarán algo para nuestra enfermedad, pero yo no lo veré. Y aunque llegara algo, sería demasiado tarde para mí. Yo no tengo marcha atrás, es imposible, pero me conformaría con tener un poco más de fuerza en mis brazos, o que por lo menos me quedra con la poca que me queda. Yo no me veo como tú, pero cuando sueño sí. Algunas veces me veo andando, y debe ser porque mi mente todavía lo recuerda, ya que yo anduve hasta los nueve años, aunque mal y agarrada a las paredes".
Como has podido comprobar, mi intuición ha resultado ser totalamente cierta: sí, ahí afuera hay otros como yo; otros apasionados, otros discóbolos cuyo lanzamiento efectuado con la paciencia cada vez llega más lejos, otros sensitivos, otros que viven en el ahora, muchos más Señores de las Pequeñas Cosas...
¿Cuántos pequeños sueños se necesitan para hacer realidad un gran sueño? ¿Cuántas monedas doradas y relucientes hay que pagar?
*José Antonio Fortuny. Diálogos con Axel. Libros de la Tempestad (nueva edición en Círculo de Lectores)
* La imagen viene desde el blog del síndrome Prader Willi
Fragmento de la introducción de José María Mendiluce al libro:
“José Antonio ha encontrado preciosos instrumentos de rebelión: y entre ellos, este libro. Hacernos conocer su intimidad, sin falso pudor o dramatismo, aunque dramático haya sido el recorrido. No creo que logre expresar con palabras mi agradecimiento por todas las lecciones que en él se contienen. Es José Antonio en carne viva. Es un canto a la dignidad y a la vida, incluso desde la suya, brutalmente cercenada por la maldita injusticia de una lotería siniestra a la que nos exponemos todos… pero que les toca a algunas personas llenas de sueños y proyectos como tú, o como yo, que tienen que enfocarlos progresivamente sólo desde esos espacios, tan cercanos al alma, como son los de la inteligencia y el pensamiento, el de la creatividad, el de la palabra que comunica y transmite ese mundo interior lleno de esperanzas, pero también de pesadillas, de ilusiones adaptadas y de frustraciones constantes, en un aprendizaje permanente de la diferencia, que marca a hierro candente su futuro.”
Sueños especiales: Diálogos con Axel, 1

Hace tres años, el primer día del año, lo recuerdo bien, recibí un correo electrónico de José Antonio Fortuny que hablaba de su libro "Diálogos con Axel" que había publicado Ediciones de La Tempestad.
A José Antonio se le detectó de niño una enfermedad, atrofia muscular espinal, que le ha ido disminuyendo progresivamente sus capacidades motoras, hasta el punto de que, tras terminar el libro, ya no podía prácticamente escribir. La escritura del libro la hizo él mismo, a mano, a lo largo de cinco años y a razón de medio folio diario. Cuando terminó el libro ya casi no podía mover la mano, estaba esperando un traductor de voz para su ordenador. Sin embargo, y durante siete años, José Antonio había sido entrenador de baloncesto desde su silla de ruedas.
Compré el libro (hoy tiene ya también una nueva edición en Círculo de Lectores), y confieso que su contenido me dejó por entonces bastante exhausta. Como dice José María Mendiluce en el prólogo, es un libro excepcional. Mi estado de ánimo se debió más bien a mi incapacidad para asimilar la cantidad de emociones, sentimientos, reflexiones que José Antonio Fortuny hace explícitos, la fuerza tan atronadora de todos ellos, el choque tan brutal con la fácil realidad de la que muchos disfrutamos. Porque, quizás, una de las aportaciones más decisivas de este libro es la posibilidad de entrar en la mente de una persona con discapacidad grave, de saber cómo piensa acerca de sí mismo y del mundo en el que vive, de cómo afronta la progresión de su enfermedad, de sus rebeliones y su rabia, de sus superaciones y sus logros: con cuánta esperanza, con cuánta imaginación, con cuánta fortaleza e inteligencia se puede vivir.
No es un libro fácil. Pero es un libro que enseña lo que sólo uno mismo puede aprender.
Traigo, en seguramente un par de entregas, el capítulo 34 de este libro, donde José Antonio recopila fragmentos de correspondencia que le enviaron otras personas con discapacidad desde diferentes lugares del mundo, contándole sus sueños. A mi me impresionó mucho este capítulo, posiblemente por una razón estrictamente personal: mi sobrino Daniel no habla. Bueno afortunadamente ahora suelta algunas palabras y desde hace tiempo responde sí o no a las preguntas que le hacemos, con lo cual nos podemos comunicar con él. Pero muchas veces me pregunto cómo será su discurso mental, en qué terminos, con qué palabras. Y lo mismo me sucede acerca de sus sueños: ¿soñara desde sus diferencias, las obviara? ¿Se cabrea con esas diferencias? ¿Hace planes para solventarlas? Es muy pequeño todavía, pero nos muestra signos suficientes de todas estas cosas. Daniel siempre ha vivido con su discapacidad; pero a veces hay cosas que me llevan a comprender que conoce o intuye lo que sería no tener esa discapacidad, como aquella vez que al oír correr a unos niños en la plaza debajo de su casa, empezó automáticamente a mover las piernas y patear sobre el apoya-pies de su silla. De hecho jugar a correr y saltar es una de las cosas que más feliz le hacen. Y él es un niño bastante feliz, sin duda. Quizás por todo eso me interesaron tanto estos sueños de personas con discapacidad, enfrentadas a esa discapacidad conscientemente.
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Diálogos con Axel: capítulo 34.
"Desde hace unos años un nuevo sueño me ronda; me pide, a voces, prioridad para que le atienda, lo considere, para que le haga caso.
Me cuesta mucho resistirme a él, hacerle oídos sordos, mantenerlo alejado de mí para que no me atormente, para que no me atosigue. No me deja: él insiste; de una manera reiterada me importuna para que le tome en consideración.
Y esta nueva llamada a la acción se apodera de mí; entra, como un torpedo diurético, en el gallinero de mi mente desbaratándolo todo; poniéndolo todo patas arriba e instándome a que me ponga a trabajar, manos a la obra... ¿Por qué esta persistencia? ¿Por qué aparece precisamente ahora?
El clamor de esa voz interior que me ruega que le escuche y atienda; haz caso a esa intuición que tan buenos resultados te ha dado...
¿Cuántos pequeños sueños hacen falta para hacer realidad un gran sueño? ¿Cuántas monedas doradas y relucientes hay que pagar?¿Cuántos años, cuánto tiempo se necesita, hay que esperar?
Tal vez la suma y exposición de muchos sueños pueda ayudar a acelerar el proceso....
Como sabes soy un catador, un vividor de momentos; y hay momentos, breves pero muy intensos, en los que me siento más acompañado y respaldado que nunca: momentos en los que mana esa pleamar compenetrada con cada uno de los componentes del género humano, especialmente con aquéllos que viven una situación análoga a la mía. Ahora ha llegado, por fin, la hora de comprobar si ese sentimiento de unidad no es una mera divagación fantástica, de obtener pruebas de que su contenido es real, con un volumen que puede ser verficado.
Y este nuevo proyecto, esta inquietud ígnea, me comenta, me sugiere, me apunta: "Busca sueños de otros como tú de por alrededor de todo el mundo".
Y yo, haciéndole caso, me he puesto a rastrear, detective ilusionado, aventurero espigador, durante cuatro años esos sueños dispersos por múltiples puntos del planeta; esas semillas potenciales que algún día darán origen a un árbol sano, fuerte y esbelto.
Escucha, escucha lo que quieren contarte otros como tú; déjales que te cuenten sus historias, sus sentimientos, sus anhelos más entrañables... Tal vez descubras que son prácticamente los mismos que los tuyos... Un mismo deseo humano repartido por diferentes cuerpos; un mismo arrebato de vida, de entrega, de esperanza...
Durante cuatro años he viajado, a lomos de un caballo llamado correspondencia, por Australia, Canadá, Estados Unidos, Sudáfrica, España, Italia, Finlandia, Reino Unido, Ucrania, en busca de esos sueños que en esos instantes de íntimo recogimiento liberamos al espacio para que engrandezcan los pilares de un futuro mejor; sueños que nos ayudan, como alas del buen propósito abiertas hacia el mañana, a afrontar un poco mejor el día a día.
Linda, de Estados Unidos:
"Normalmente en mis sueños no soy minusválida. A veces estoy andando o volando. Otras veces, mi cuerpo físico no está presente. Las pocas veces en que sueño que soy débil o voy en silla de ruedas ello me impide hacer algo que quiero hacer, incluso cosas sencillas como intentar alcanzar algo que está en lo alto de una estantería (muy común en la vida real). Una de las cosas que realmente me gusta de mis sueños cuando no soy minusválida es pode mirar a la gente cara a cara, en lugar de cara a la cintura".
Lauren, de Estados Unidos:
"En mis sueños mi minusvalía normalmente no aparece, probablemente porque no permito que mi minusvalía determine quién soy. Raramente me centro en mi minusvalía, intento que sea lo que la gente no ve en mí. Siempre soy muy capaz y feliz en mis sueños".
Doug, de Estados Unidos:
"A veces camino, a veces estoy en la silla. Cuando estoy caminando en mis sueños lo hago lentamente, casi como si flotara sobre las puntas de mis pies o bajo la mar. ¡Ya lo sé, estoy loco! Sólo sé una cosa: mi corazón realmente se lo pasa bien últimamente cuando sueño, con palpitaciones incluidas".
Brenda, madre de una niña con AME, de Estados Unidos:
"Margaret normalmente sueña que está caminando. Muchas veces sueña que otra gente tiene la AME, pero ella no. A veces sueña con que ella está en el futuro mientras los demás están en el presente. Margaret está mejorando lentamente. Ayer pasó una mala noche, con su bomba de oxígeno continuamente goteando. Esperemos que pueda volver al colegio el lunes".
Jenny, de Australia:
"Mi sueño, tanto si soy minusválida como no, es comprar un terreno y construir un hogar adecuado a mis necesidades y con dormitorios adicionales para que mis amigos se puedan quedar. La casa de mis sueños tendría una piscina, baño espacioso, tres dormitorios, dos cuartos de baño con bañera, dos con ducha, servicio de lavandería, cocina grande, sala de estar y parking doble. Me encantaría viajar a otros países y caminar por sus ciudades. Querría caminar y correr sobre terrenos de texturas diferentes y también sentir la arena pasar entre mis dedos. Una cosa que me gustaría hacer pronto es agradecer a mis padres todo lo que me han ayudado. Me llevan a muchos lugares. Quizás les regale un viaje a algún lugar".
Tanya, de Italia:
"Yo lucho contra la AME, no me gusta tener esta enfermedad. Rezo por mí y por todos para que alguien encuentre alguna cura. Supongo que es muy importante rezar para mantener la serenidad, de manera que pueda mantener la calma y reírme, incluso cuando esté algo decaída. Me gustaría tener más fuerza para poder peinarme o ducharme yo sola. Aún puedo comer por mi propia cuenta, pero querría poder levantar los vasos sin dificultad. Me gustaría que mis padres se fueran a cenar o de viaje sin preocuparse por mí. Querría tener hijos y ser buena madre. Me encanta flirtear con los chicos y salir con mis amigas. Podría hacerlo mejor si tuviera más fuerza".
Aul, de Ucrania:
"Estoy seguro de que algún día encontrarán una cura para nuestra enfermedad, pero no pienso mucho en ello. Intento concentrarme en la vida que tengo ahora. En cuanto a mis sueños, me considero un soñador realista. Quiero decir que sueño con cosas que parecen imposibles, pero que para mi aún son posibles. Por ejemplo, sueño con una familia llena de amor. Me gustaría amar y ser amado, también me gustaría tener hijos. Me gustaría tener un buen trabajo en el que me paguen suficientemente como para poder comprar mi propia casa y todo lo que yo y mi familia necesitemos"
(continuará...)".
Soy Julia, de Antonio Martínez

Hace unos tres o cuatro años leí "Soy Julia", de Antonio Martínez. Lo compré por lo que contaba su reseña. Lo compré porque su autor había intentando meterse en la piel de su hija, que en el momento en que el autor acomete la escritura de su libro tiene casi dos años. A Julia, con una lisencefalia que le produce una gravísima discapacidad, los médicos le auguraron una esperanza de vida de dos años, por lo que cuando Antonio Martínez escribe el libro, el plazo estaba a punto de cumplirse. Su padre, el guionista y director de "Las Noticias de los guiñoles" de Canal +, utiliza también aquí su inagotable sentido del humor y su agudeza crítica para trazar un conmovedor, pero nada triste en general, relato de las peripecias de la vida de su hija. Tampoco faltan momentos de gran seriedad y otros claramente tristes. Y durante todo el relato, su autor deja traslucir un descubierto sentido de la vida que va más allá de la exposición de unos acontecimientos. Escrito por boca de ella, la realidad de una niña discapacitada y las acciones de los adultos de su alrededor, que ella entiende a su manera - aprobando sus esfuerzos unas veces y burlándose, incluso, de ellos otras- , consiguen situarnos en un escenario desconcertante a ratos, pero muy cercano, en el que desfilan personajes como Elfisio Terapeuta, Tuabuela, Poing el rayo de sol de su habitación, Minovio...
He encontrado opiniones muy dispares sobre este libro. Quizás haya mucha gente a la que no le parezca bien el tono empleado por Antonio Martínez. Hay personas a las que el grado de identificación con sus propias circunstancias, que puede producirse con la lectura del libro, les resulta demasiado doloroso. Para otras ha sido lenitivo, como también ese sentido del humor con que el autor afronta el relato del día a día de su familia y de su hija. A mi me parece, sencillamente, muy valiente. Y sobre todo creo que tiene el mérito de poner el protagonismo de la vida en discapacidad en las cosas importantes y en la persona imprescindible: Julia. Además, Antonio Martínez denuncia muy atinadamente algunas formulaciones de la atención a la discapacidad en el entorno social.
Es un trago, pero tengo que advertir que finalmente Julia se fue en diciembre de 2003 (el libro se publicó en 2001), es decir más de dos años después de la previsión de los médicos. A pesar de ello, creo que el libro debe leerse con un espíritu positivo, y que puede ayudar a las familias con hijos con discapacidad a reconocer ese grado de normalidad que siempre digo que es tan necesario. Por eso lo traigo a esta página. Y porque creo que Julia y su familia, como otras que pasan por similares circunstancias, se merecen que sepáis algo de su vida. El primer fragmento es quizás uno de los más críticos del libro, de los más crudos. Para compensar, copió al final una bonita y divertida escena de la vida cotidiana de Julia.
"Hay que comprender a los neurólogos: se pasan el rato diciendo a la gente que su hijo es una catástrofe. Eso debe moldear el carácter. Por eso, seguramente, a mí en la consulta del neurólogo me han llamado siempre el chico. ¿Cómo va el chico? ¿Qué tal está el chico? Es una niña, decía mamá las primeras veces. Ah, bueno, sí, ¿qué tal? sin afán de rectificación, precisamente lo contrario, la réplica de mamá daba pie a enfatizar la diferencia hacia mi sexo, todavía quedaba más claro que le daba igual que fuera chico o niña o viejo, que me llamara Julia, Arturo o Fordfiesta, podría haber preguntado qué tal la cosa, qué tal el caso 34719083/25698.
Hay que comprenderles: si se encariñan con todos, si toman afecto por cada uno, lo que ganen en el hospital se lo gastan en el psicoanalista. Tampoco el verdugo puede encariñarse con su víctima, precisamente porque no es suya, porque no es su víctima. Si se encariñaría, sí podría, si fuera un asesino, pero no lo es, es un verdugo, un instrumento, como el doctor Bombilla, que no es un altruista, no me atiende porque me quiera, sino porque le pagan, y necesita distanciarse de mí, preguntar qué tal está el chico, el verdugo no sería un buen profesional si atornillara el garrote vil y le rodaran lágrimas, hasta el muerto protestaría en su último suspiro si sintiera el sabor salado de la lágrima del verdugo: mátame, pero no me jodas, diría, y con razón, aunque antes de ejecutarle hubiera que lavarle la boca con jabón porque qué le costaba decir no me fastidies y que el último acto de su vida fuera apto para menores. Si le condenan a muerte por algo será, pensará el verdugo, y menos mal que lo piensa porque si no menudo traumazo.
Hay situaciones en las que la misma eficacia profesional exige deshumanizarse, por eso comprendo a los neurólogos.
¿Y cómo una niña lisencefálica es capaz de compadecerse de un neurólogo?, preguntará alguien, siempre hay alguien preocupado por la verosimilitud de un relato: no es creíble, dirá algún espabilado, cómo sabe eso la niña, a ver, ahora ya sí que no me creo nada, esto se lo está escribiendo alguien. Pues sí, sí es creíble. Las niñas lisencefálicas aprendemos eso en la antesala de la consulta de neurología infantil, donde se reúnen las parálisis cerebrales, algunos síndromes extravagantes, bastantes malformaciones físicas, retrasos mentales profundos, todos formalitos (a nuestra manera) en torno a un cartel antiguo a punto de despegarse de la pared con diez recomendaciones básicas sobre la epilepsia, antiquísimo el cartel, se nota en el corte de pelo de los epilépticos dibujados, ya nadie gasta esas melenitas yeyés, nadie nunca se fija en ese cartel aunque a veces algún papá o alguna mamá se ensimisme delante de los dibujos, como si de golpe les interesara la moda de peinados de treinta y cinco años atrás, miran sin ver el cartel que preside la aglomeración de sillas especiales, ropas especiales, pañales especiales, padres y madres especiales que se miran de reojo, un poco avergonzados, no fui capaz de tener el hijo que soñé, un poco buscando consuelo, mi hija no está tan mal como la tuya, dice la última mirada, o viceversa, también los hay solidarios, y en algún visitante ocasional se adivina el horror, o no, yo sólo vengo hoy, mi hijo no tiene nada grave, sólo una leve dificultad en levantar el brazo izquierdo, sólo que no dice bien la erre, en realidad me remiten al logopeda, yo no tengo nada que ver con ustedes, se comportan los ocasionales como si en lugar de enfermos con lesiones cerebrales fuéramos vampiros capaces de transmitir una maldición. Normal. Cuando venga Supermao a ver si se parte un brazo pronto y así podremos ir a las consultas normales del hospital con la cabeza alta, hola, no se asusten, diremos sólo se ha roto un brazo.
Siempre en Otorrinolaringología se deslizan niños de Traumatología, en Traumatología corretean niñas de Oftalmología, en Oftalmología de Endocrinología, pero la sala de Neurología infantil es impermeable: nunca corretean niños de otras consultas, jamás se asoman niñas. Cualquier crío sabe que ahí no se mira, que en esa sala no se fisga, es un rincón prohibido, es el País de Nunca Jamás, el lugar donde nos reunimos los que nunca dejaremos de ser bebés, obligatorios peterpanes: no sabemos crecer, qué más quisiéramos.
Nosotros tampoco vamos por otras salas. Ni correteamos ni nos llevan. De puro discreto somos casi clandestinos. Fuera de esa sala nadie nos conoce, diríase que el mundo rueda sin nosotros, podría pensarse que sobramos, somos prescindibles. ¿Dónde estamos, dónde vamos esos bebés, algunos bebés ya entrados en años, cuando salimos de la consulta? Misterio. Nadie sabe dónde estamos, dónde vamos, qué hacemos. No estamos en los anuncios de potitos, ni en los de pañales, cremitas, bañeritas, colonias, no salimos nunca retratados en el mundo feliz de los recién nacidos, ¿nos esconde, a mí tampoco me ven en la calle, a mí también me esconden?
Podría ser yo la Pasionaria de Neurología. ¡Exíjamos los que es nuestro!, tronaría mi voz, papá o mamá tendrían que moverme los bracitos y hablar por mí, pero bueno, muchos políticos son así. Mira, dirían todos al verme pasar: ahí va la nieta de Lenin. Sería contraportada de la prensa europea, en Europa las revolucionarias siempre están en la contraportada, con las noticias curiosas y los objetos raros: la rebelión de los sin neuronas, contarían. ¡¿Quién nos rescata del silencio?! Y habría un murmullo ¡¿Qué se espera de nosotros además de que muramos cuanto antes y molestemos lo menos posible?! Y alguno sabría aplaudir, y los adultos podrían ayudar, los que supieran hablar gritarían viva Cristóbal Colón, por gritar algo, los que no supieran llorarían, lo importante es alborotar. ¡¿Qué lugar nos corresponde en el mundo además de esta sala oculta y prohibida, además de estos veinte metros cuadrados?!"
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"Esta tarde papá ha llegado prontísimo (por suerte no tan pronto como para que a alguien se le ocurra: ¿y si la metemos en la piscina? El sábado pasado regresó mamá de un bajón sorpresa con un bañador mundial de topos blancos sobre fondo amarillo ¡para mí! Fue probármelo y estallar el planeta en gritititos de felicidad y estallar yo de frío y miedo, brrrr, qué frío, me agarraba a los pelos de mamá, y jajajajajá. Tirito sólo de imaginar que cualquier día llegará papá prontísimo aún y dirá hala hala, a rodar Tiburón Seis), cuando todavía estábamos mamá y yo jugando bajo el cedro azul ding ding ding ding. Me ha sacado papá a bailar un par de chachachás, Cachito mío y Fantástico, y después Antonio Machín decía toda una vida te estaría mimando te estaría cuidando como cuido mi vida que la vivo por ti. Me ha colocado papá los brazos rodeándole el cuello y ha notado que mis manitas se movían en su nuca. Se ha quedado de piedra pómez: me miraba fíjísimo. Yo tenía los ojos en San Sebastián, disimulando. Pues qué quieres, golferías te enseñan, golferías aprendes."
* ("Soy Julia". Antonio Martínez. Seix Barral. 2001. También hay una edición en Círculo de Lectores, creo que del mismo año. La imagen viene del sitio de la Fundación Sidar, que se puede visitar con interés).
Kenzaburo Oe: Un amor especial- 2

Continúa el capítulo así:
"Ya había reflexionado un tanto en las cuestiones planteadas por M.; en primer lugar, por qué una sociedad que excluye a esa parte de sí misma puede ser considerada débil y frágil. Sólo puedo hablar sobre la base de mi experiencia del único modelo que he visto de una comunidad que no excluye a los discapacitados, la de la Universidad de California, en Berkeley, donde pasé cierto tiempo. El campus está construido en la ladera de una montaña, y la diferencia de altitud de un extremo al otro es tan grande que casi parecía imaginable que hubieran de importar vegetación adecuada a cada altura para asegurar que creciera en los diversos microclimas. Pero si bien esta topografía peculiar proporciona unos panoramas espectaculares, uno no puede dejar de pensar que será un obstáculo enorme para las personas con minusvalías físicas. Sin embargo, en Berkeley es habitual ver personas que se desplazan por el campus en sillas de ruedas motorizadas y a unas velocidades considerables.
Solía preguntarme adónde irían aquellos estudiantes minusválidos (entre ellos algunos con discapacidades mentales) si Berkeley los hubiera excluido. Sin duda algunos de ellos habrían vivido recluidos en sus casas, mientras que a otros los habrían encerrado en instituciones. Soy el primero en reconocer que a veces las instituciones son necesarias y, si están bien dirigidas, incluso pueden servir como campo de pruebas para la integración de los discapacitados en la sociedad. Además, si los minusválidos son capaces de llevar una vida activa y útil en tales instituciones, eso constituye una prueba de lo vital que es la sociedad que las establece. No hay duda de que siempre ha existido esta clase de centros, y es evidente que debemos considerar tales lugares como modelos de una sociedad abierta, pero no es menos cierto que han existido y probablemente todavía existen lugares cuyo objetivo expreso, o cuyo resultado efectivo, es el aislamiento de los minusválidos, y por lo tanto funcionan como los complementos necesarios de una sociedad cerrada.
Flannery O´Connor escribió cierta vez que las actitudes sentimentales hacia los niños minusválidos, que estimulan el hábito de ocultar su dolor a la gente, pertenecen a la misma clase de pensamiento que hizo humear las chimeneas de Auschwitz. Por mi parte, me aventuraría a suponer que muchos padres de hijos discapacitados vacilarían antes de rechazar esta comparación, considerándola una exageración grotesca. Estas personas con conscientes de que su envejecimiento o muerte repentina sólo puede significar que sus hijos serán enviados a una institución, y la idea de que son unas instituciones abiertas y bien dirigidas les ofrece escaso consuelo.
A un nivel más personal, imagino un ejemplo muy concreto de lo que le sucede a una sociedad que excluye a sus minusválidos, preguntándome cómo nos habríamos vuelto nosotros, los Oe, si no hubiéramos hecho de Hikari un miembro indispensable de nuestra familia. Imagino una casa sin alegría, en la que soplarían frías corrientes a través de las grietas dejadas por su ausencia y, después de su exclusión, sería una familia con unos vínculos cada vez más débiles. En nuestro caso, sé que sólo gracias a que incluimos a Hikari en la familia, conseguimos capear nuestras diversas crisis, tales como el gradual declive mental de mi suegra.
Resulta interesante que el mismo hecho de que uno de nosotros sea minusválido nos haya permitido a los demás, como si de una compensación se tratara, aprender a improvisar de una manera bastante creativa. Por ejemplo, en el transcurso de los años la hermana de Hikari ha tenido que idear innumerables maneras de estimularle para que saliera de sus estados de ánimo desagradables. Sin embargo, a pesar de este largo aprendizaje, se ofreció voluntaria para trabajar con los discapacitados en la universidad, y esta experiencia fuera de casa le ayudó a enfocar de un modo más experto y sistemático el cuidado de su hermano, al tiempo que le enseñaba a distanciarse de él cuando era necesario a fin de plantearle las cosas difíciles que es preciso decirle. En resumen, creo que no sólo llegó a verle como un miembro discapacitado de la familia, sino también como un miembro discapacitado de la sociedad. En su manera de relacionarse con Hikari hay, incluso ahora, una sombra de su infancia compartida, de la chiquilla que ideaba toda clase de estratagemas para que él accediera a dar un paseo. No obstante, si negar en modo alguno ese pasado, se ha convertido en una mujer madura y capacitada, y quizá lo ha hecho sobre todo en lo que concierne a su hermano.
Así pues, mientras preparaba mi respuesta a la carta del señor M. para la conferencia, vi cuán estrechamente integrados están los problemas de la aceptación pública y privada de una minusvalía. Me pareció que todo resultaba más fácil de comprender cuando consideraba a la sociedad como una gran familia. El truco, por así decirlo, consistía en modelar las acciones de una sociedad, sus mejores esfuerzos, basándose en las de la familia que ha acogido activamente a un niño minusválido en su seno. Al final, esa clase de familia, mediante su propio proceso de aceptación, puede llegar a desempeñar un papel especial en la comunidad inmediata que la rodea, y con el tiempo es posible que el mensaje llegue a un grupo mucho más amplio."
*Con mucha razón, Chema Lera me ha recordado en un comentario que no había mencionado las bellísimas acuarelas de Yakari Oé, esposa de Kenzaburo y madre de Hikari, cuyas reproducciones se integran también en el libro. Traigo hoy una de esas reproducciones aquí. Yo creo que ambos, madre y padre, han deseado en este libro dejar conjuntamente constancia de su amor y su agradecimiento a su hijo. Quien, por cierto, ha editado un par de discos con composiciones realizadas por él, pues en la música, como bien explica su padre, encontró su auténtico medio de expresión. Por eso la acuarela le representa en el hotel de Salzsburgo, durante un viaje que hicieron a esta ciudad y a Viena (Kenzaburo Oe: "Un amor especial". Ediciones Martinez Roca, SA. 1998. Ilustración de Yakari Oe)
Kenzaburo Oé: Un amor especial - 1

Kenzaburo Oé, Premio Nobel de Literatura en 1994, tuvo en 1963 un hijo que nació con hidrocefalia. Esta circunstancia, esencial en su vida, ha recorrido con elocuencia toda su obra a partir de entonces y centrado una buena parte de las reflexiones vitales y sociales que aparecen en ella. En un buen número de sus libros aparece la figura de un personaje, de un hijo con discapacidad, integrado en la historia. Hay, sin embargo, un libro no novelado, una especie de diario personal de Oé, que me gusta mucho. Lo encontré, - me lo encontró, mejor dicho, Chema Lera - en un mercadillo de Carrefour donde vendían los libros a peso. Se titula "Un amor especial" y habla de la vida familiar de los Oé y de algunas cosas particulares de Hikari, su hijo "especial". Incluí hace un tiempo un pequeño fragmento de este libro. Vuelvo a él, porque lo he releído estos días, y siguen pareciéndome impresionantes la naturalidad, la sencillez y el sentido del humor a la hora de hablar de las cosas cotidianas, a menudo complicadas, que han vivido los Oé, mezcladas con pensamientos muy claros por parte del escritor acerca de cuál ha de ser la actitud de la sociedad con las personas con discapacidades.
El título del capítulo del que extraigo el fragmento que voy a copiar es "La década de las personas minusválidas". Comienza este capitulo con algunas indicaciones de Oé acerca del trabajo cotidiano del escritor y de sus obligaciones públicas, y sigue:
"Esto explica por qué he llegado al punto en que ya no acepto solicitudes de conferencias o discursos a menos que procedan de amigos íntimos o de mis editores; o por qué, cuando alguien me llama, tengo el hábito de pedirle que me envíe su solicitud por escrito, con una explicación de los objetivos del acto, antes de decidirme. La conferencia que pronuncié en la ciudad de Sakai a finales del año pasado es un ejemplo feliz de este procedimiento. Creo que me llamaron a comienzos del verano y, como respuesta a mi petición, me llegó una carta firmada por el señor M. del Departamento de Bienestar de los Minusválidos de aquella localidad. La carta tenía una resonancia especial para personas que se encuentran en nuestra situación:
Al finalizar esta década especial de los discapacitados establecida por las Naciones Unidas, durante la cual hemos oído llamadas a la igualdad e integración social de todos los minusválidos, quienes están más estrechamente relacionados con estas cuestiones contemplan el futuro con una mezcla de esperanza y aprensión. ¿Continuarán el interés popular y la inquietud que han despertado en los últimos diez años? ¿O bien, como ha sucedido siempre en el pasado, volverán a ponerlos fuera de la vista, relegándolos a algún rincón prácticamente invisible a la conciencia colectiva?
Durante los últimos diez años, la conciencia cada vez más amplia de su existencia ha realzado nuestra tendencia a perder de vista lo que significa sentir una auténtica solidaridad con el prójimo; los discapacitados nos han mostrado, con toda claridad, la estrechez de nuestras miras. Se ha dicho que la "sociedad que excluye a los discapacitados es por definición débil y frágil". Creo que deberíamos examinar de nuevo lo que significa esto y ver de qué manera exactamente la sociedad es débil.
La carta se ocupaba entonces de una conferencia en la que me invitaban a intervenir.
Creo que esta idea de la "aceptación de los discapacitados como un problema para la comunidad", sobre la que le pedimos a usted que hable, inevitablemente rebasa la condición de "problema" para el individuo o la familia y aborda la cuestión de cómo el conjunto de la sociedad aprenderá a aceptar la vida en común con sus miembros discapacitados. El hecho es que, en el mismo acto de aprender a hacer esto, todos nosotros, y no sólo los discapacitados, nos hacemos más libres, lo cual, a mi modo de ver, sugiere una oportunidad para la creación de la "nueva clase de humanidad" a la que usted se ha referido con frecuencia.
No es sorprendente que aceptara participar y enviara un resumen de lo que me proponía decir."
* Queda la segunda parte del capítulo para el próximo post. La fotografía de Kenzaburo e Hikari Oé está tomada de una dirección de la Universidad de Calgary. (Kenzaburo Oé. Un amor especial. Ediciones Martínez Roca. 1998)
Viajar con silla de ruedas

Cuando el otro día subí el reportaje de Heraldo de Aragón sobre barreras arquitectónicas, recorde que hace ya unos meses, al principio del blog, pusé un artículo que escribió Inmaculada Rincón, la madre de Daniel, para un proyecto de revista digital sobre diversidad funcional que hicimos en tiempos y que al final no resultó, como creo que ya conté otra vez. Me parece oportuno rescatarlo de nuevo, porque ahora es posible que lo pueda leer más gente y porque se acerca el buen tiempo, el tiempo de viajar y hay gente que lo sigue teniendo más díficil que otros. Este es el texto:
"Siempre me gustó viajar. Soy diplomada en Turismo y conocer nuevos lugares, nuevas culturas y nuevos lenguajes es lo que siempre me gustó. Desde que nació mi hijo, lo he tenido bastante difícil puesto que tiene parálisis cerebral y sus problemas de movilidad y de alimentación han sido siempre un obstáculo para poder viajar, pero hace dos veranos, después de cinco años sin poder hacerlo, quisimos hacer un viaje y cambiar un poco la rutina diaria. No es fácil. Queríamos ir a Tenerife y sabíamos que coger un avión con mi hijo era complicado. Lo cierto es que en la agencia de viajes no tuvimos grandes problemas. Nos trataron muy bien e intentaron en todo momento buscarnos algo que tuviera facilidades de acceso. En un principio no quisimos coger una habitación adaptada porque pensamos ir a un apartahotel para tener la posibilidad de poder hacer algo de comida triturada, si mi hijo no quería la comida triturada del restaurante.
Pedimos una habitación grande sin más, en la que pudieramos manejarnos con la silla del niño sin problemas y en la que pudiéramos estar tranquilos y cómodos. Lo cierto es que llegué incluso a llamar al hotel para preguntarles personalmente por la habitación y entré en la página web que se supone enseñaba las habitaciones más grandes de que disponían y que según la recepción del hotel habían sido ya utilizadas por gente con discapacidad motórica. Lo menos complicado fue el viaje en avión, a pesar de lo que habíamos pensado, aunque tampoco es que estuvieran preparados para viajar con un niño con parálisis cerebral. Mi hijo no consigue mantenerse sentado por sí mismo, con lo cual, no podía ir sentado en un asiento normal, así que lo único que nos dieron fue un cinturón como el que les ponen a los bebés cuando los llevas encima. Pero no es lo mismo un bebé de 5 ó 6 meses que un niño de 5 años, porque entre lo que se mueve y lo grande que es lo cierto es que el viaje fue bastante incómodo, pero nos teníamos que adaptar a lo que había en ese momento. Nos ofrecieron incluso dejarnos una silla de ruedas si facturábamos la silla de mi hijo y la metíamos con las maletas pero evidentemente no puedo sentar a mi hijo en una silla de ruedas normal y corriente porque necesita una serie de accesorios para ir bien sentado. Lo cierto es que le dejaron ir en su silla hasta el momento del embarque y luego una vez llegamos al destino, sacaron la silla por una puerta por donde sacaban las maletas.
Pero nuestro calvario no había hecho más que empezar. Cuando llegamos al hotel eran las dos y pico de la madrugada y entre lo cansados que estábamos y la hora que eran no nos fijamos mucho en las instalaciones del hotel, pero al llegar a la habitación nos dio bastante mala impresión con tan sólo abrir la puerta. Había un pasillo estrecho por el que apenas cabía la silla de mi hijo y en el lado izquierdo del pasillo estaba el baño, bastante viejo y pequeño. Al final del pasillo había una especie de salón comedor con unos muebles viejos y con mucho impedimento para pasar. Era imposible entrar más allá del pasillo con la silla. A mano izquierda estaba lo que intentaba ser la cocina. Yo he estado en otros apartahoteles y aunque las cocinas no suelen ser un lujo, al menos las cosas que hay no están en mal estado y algo se puede cocinar. En esta cocina todo estaba oxidado y descuidado y justo en un hueco pequeño había una mesa con cuatro sillas delante. Al lado de la “cocina” se abría una puerta para entrar en la habitación de dos camas. Una habitación que era tan pequeña que pasabas rozando la pared y el pie de las camas con lo cual imposible intentar meter la silla por ningún lado. Esta habitación tenía una puerta que daba a una terraza, que era –eso sí- más grande que toda la habitación entera y a su vez podías también salir por el salón comedor, que tenía una mesa también delante de lo que era el sofá cama y otro mueble en el que estaba la televisión, que tampoco hacían nada fácil el acceso a la terraza. Después de contemplar aquello se te viene el mundo encima, porque yo no se que se piensa la gente que es tener que viajar con una silla de ruedas o con alguien con movilidad reducida, pero desde luego aquello no estaba preparado para nuestras necesidades. Después de dormir a mi hijo salimos a hablar a la terraza mi marido y yo, y cual fue mi sorpresa al descubrir que había unos habitantes inesperados en la terraza: ¡¡cucarachas!! Aquello sobrepasó mi paciencia y le dije a mi marido que yo no estaba dispuesta a permanecer allí durante una semana, sin poder moverme y encima conviviendo con esos bichos. Así que quedamos de acuerdo en llamar a la agencia de viajes por la mañana y pedirle que nos cambiara de hotel, o si no nos volvíamos a casa. Conseguí dormir un poco cerca de las cuatro de la mañana y de pronto me desperté con un susto de muerte. Una música espantosa salía de la habitación de al lado y mi mala leche comenzó a emerger. Me puse algo de ropa y bajé a recepción a quejarme porque aquello era ya lo que me faltaba. Subí con el guardia jurado del hotel y menos mal que hizo callar a aquellos alemanes que estaban de marcha porque yo ya no sabía que hacer. No dormimos más en toda la noche ninguno de los dos. Menos mal que mi hijo estaba tan cansado que no se enteró de nada y consiguió dormir.
A la mañana siguiente la agencia de viajes nos consiguió una habitación adaptada en otra parte de la isla, cosa que no le fue fácil porque estaban llenos todos los hoteles ya que era el mes de agosto, pero a mi me daba igual ya todo con tal de no estar ni un minuto más en aquel horrible hotel. La segunda parte de nuestro viaje fue completamente diferente, es decir, el segundo hotel sí estaba preparado para personas con movilidad reducida. La habitación era muy amplia, podías pasar con mi hijo hasta la terraza sin problemas y el baño era enorme y con ducha adaptada. Lo cierto es que me alegré de encontrar lo que buscaba porque pudimos disfrutar de una semana de tranquilidad.
Con todo esto que acabo de contar, quería poner un ejemplo de lo que puede pasar cuando viajas de una manera que no es la habitual. No hay que perder la esperanza de poder viajar. Lo que hay que hacer es intentar buscar los lugares adecuados, y no fiarte de nada por mucho que te digan que puedes usar una silla de ruedas en un sitio. Realmente hasta que no lo ves no sabes si vas a poder hacerlo o no, porque la gente que no tiene este tipo de dificultades no sabe lo que es y lo que conlleva y lo fácil que es si las cosas están bien preparadas. Ahora se que puedo viajar con mi hijo, que es difícil, ya lo sé, pero muchas cosas son y serán difíciles con él durante toda su vida y no por ello hay que pensar que es imposible hacerlas. Animo a todas esas personas que no se atreven a salir de sus casas a que busquen la información adecuada, que exijan sus necesidades siempre que puedan hacerlo y que sepan que siempre hay gente maravillosa que te ayuda y te comprende aunque también haya quien presos de la ignorancia desconozcan que pueden poner su granito de arena para que todo sea más fácil. Peor para ellos."
© 2007 Inmaculada Rincón.
*La imagen viene desde una muy buena web argentina sobre Turismo Accesible. Afortunadamente empieza a haber en Internet mucha información sobre este tema.
Un reportaje sobre barreras arquitectónicas en Heraldo de Aragón

Ayer domingo Heraldo de Aragón publicó un reportaje sobre barreras arquitectónicas, a mi juicio, muy bien planteado y desarrollado porque dibuja algunas situaciones concretas que seguramente las personas sin dificultades motrices nunca imaginarán que puedan existir, y porque plantea igualmente algunos casos de insensibilidad e insolidaridad por parte de dichas personas o de algunas entidades. También me ha parecido muy bien que se cuente lo que puede llegar a valer una silla de ruedas y las dificultades que suelen existir para conseguir unas ayudas públicas razonables. Ayer no pude copiar aquí el reportaje porque Blogia tiene un servidor un poco enfermillo y había muchos problemas. Lo hago hoy. Se llama "Muros de medio palmo" y lo firma Elena Puértolas.
---- Un día cualquiera de la vida cotidiana de Darío Lorenzo está salpicado de obstáculos insalvables aquí y allá que dificultan el desplazamiento por la capital aragonesa con su silla de ruedas. HERALDO salió a la calle con él desde la sede de la Asociación de Disminuidos Físicos de Aragón y en la misma acera tuvo que detenerse porque una repartidora de publicidad dejaba el carro en medio en cada uno de los portales en los que entraba, sin deparar en la molestia que causaba. Al llegar al principio de la vía, hacia la calle de Miguel Servet, Darío fue a cruzar por el paso de cebra pero no se atrevió a bajar la empinada rampa del rebaje. Eso sin contar con que una señora aparcó en ese mismo momento, a pesar de que él ya estaba a punto de cruzar, sobre el paso de cebra. Fue sólo el principio. Como Darío, 53.000 aragoneses tienen una discapacidad física reconocida de más del 33%. A ellos se suman los que no alcanzan ese porcentaje y los que de forma ocasional ven reducida su movilidad. Todavía hay muchas escaleras insalvables, y no sólo físicas.
Así lo reconoce la directora general de Atención a la Dependencia del Gobierno de Aragón, Teresa Perales, que también se desplaza en silla de ruedas. "Mentiría si dijera que no tenemos más dificultades que otros ciudadanos, pero también tenemos más capacidad de sacrificio", apunta. Aunque admite que Zaragoza es una ciudad cómoda porque es muy llana, sabe que hay muchas barreras arquitectónicas por suprimir. De hecho, apunta algunos espacios públicos que presentan dificultades como los edificios más antiguos de Correos o los cines Palafox. Su casa, el trabajo y el camino entre ambos espacios ya lo tiene controlado, pero fuera de allí encuentra muchos lugares a los que no puede acceder. "Si no puedo entrar en un sitio, normalmente no vuelvo, soy de las que pienso que ellos se lo pierden", indica.
Rampas asesinas
Lo que para muchos ciudadanos son aceras aptas para discapacitados físicos, para otros que se desplazan en silla de ruedas son "rampas asesinas". Así las llama Darío Lorenzo y muchos otros compañeros de la asociación. Con mucha pendiente, demasiada inclinación o un pequeño escalón. Son muchas pegas que las convierten en obstáculos insalvables, aunque aparentemente están pensadas para personas con movilidad reducida. Pero éstas no sólo se encuentran en zonas antiguas de la ciudad. Muchas obras nuevas se inauguran sin reparar en estos detalles que para muchos ciudadanos son vitales. Barreras arquitectónicas en el propio diseño de las calles, comercios o espacios públicos inaccesibles, dificultades para conseguir un puesto de trabajo e incluso una silla de ruedas son algunos de los problemas cotidianos a los que se enfrentan. Nunca saben qué obstáculo nuevo les corta el camino.
El primer escalón que encuentra cada día Darío Lorenzo está en la puerta de su casa y mide 20 centímetros. La comunidad de vecinos en la que reside en el paseo de La Ribera no está dispuesta a costear la obra necesaria para hacer una rampa, puesto que tendría que retirar la puerta de entrada unos metros, entre otros cambios. Al menos ahora tiene ascensor, porque durante muchos años sus padres lo subían en la silla hasta un primer piso. Sólo su hermano puede ayudarle a superar ese obstáculo, aunque está jubilado por enfermedad. Sin embargo, su padre de más de 80 años tiene párkinson y a su madre, que tiene en torno a 70, le falta un brazo, por lo que sólo puede empujar la silla. A partir de allí, todo son inconvenientes. Demasiados dobles bordillos.
Una silla de ruedas eléctrica le sería de gran ayuda, pero la administración ya le ha denegado la ayuda en dos ocasiones. Tiene 49 años y una minusvalía del 82% reconocida, aunque está convencido de que ahora el porcentaje sería mayor. No sólo tiene dificultades para mover su silla por los problemas que tiene en un brazo sino que además sólo tiene un 20% de capacidad pulmonar lo que le obliga a dormir con una máquina de oxígeno y otra que le ayuda a respirar. Antes era capaz de llegar solo desde su casa hasta el barrio de Las Delicias, pero ahora tiene más dificultades, y sus recorridos son mucho más cortos.
Confía en que la nueva Ley de la Dependencia que entró en vigor el 1 de enero y que comenzará a ayudar a los grandes dependientes a partir de abril, mejore esta situación. La segunda vez qeu solicitó la subvención para la silla y se sometió al reconocimiento médico ya le dijeron que como su discapacidad era debida a un poliomelitis, que no le concederían la silla. Pero, ¿por qué importa el origen y no sólo la situación?, se pregunta Darío.
Esa "rampa asesina" de la acera de su trabajo tiene que bajarla con ayuda. Por eso, nunca va por ahí, porque ya se lo sabe. Su ruta diaria va en la otra dirección, hacia la calle José Luis Pomarón, donde coge el autobús de regreso a casa. A finales de mes llama a la empresa de transporte público, TUZSA, para dar su horario y cada día lo recoge el servicio para personas con movilidad reducida, de la línea amarilla. No obstante, le gustaría que las líneas convecionales de autobuses rojos estuvieran completamente adaptadas para tener más posibilidades de desplazamiento sin tener que decidir sus movimientos con 24 horas de antelación, para poder contar con el servicio de autobús.
La previsión es fundamental en su vida. Como antes de que existieran las tarjetas de crédito, tiene que acudir a la oficina bancaria para conseguir efectivo. Desde su silla de ruedas no puede acceder a un cajero. Según el Observatorio de Infoaccesibilidad de Discapnet, de la ONCE, la banca es el sector peor valorado en cuanto a accesibilidad web para personas con cualquier tipo de discapacidad así que para muchos la banca por internet no es la solución. Darío Lorenzo tiene muchos problemas, especialmente con la oficina de su banco que está en su barrio, porque no puede abrir las pesadas puertas mientras se desplaza con su silla. Es uno de la trabas más habituales que se encuentran, y agradecen las corredoras de cristal que se abren cuando te aproximas.
Su silla de ruedas le costó en el año 2000 en torno a 900 euros y una eléctrica puede valer ahora desde 1.800 hasta incluso los 6.000 euros, comenta. Como trabajo, esforzándome mucho aún podría conseguirla, pero para los que no tienen empleo, es imposible", indica. Como tantas cosas, poder salvar algunas barreras es sinónimo de recursos económicos. Sin embargo, no todos tienen la oportunidad de encontrar un puesto que les permita no sólo ganarse la vida sino realizarse profesionalmente.
Bordillos insalvables
"Al final, tu vida se ve limitada a los espacios a los que se puede acceder, al resto ni te molestas en ir. Mis compras se limitan a las grandes superficies". En los grandes supermercados o centros comerciales no encuentran dificultades, pero algunos pequeños comercios además de los escalones de acceso, ni siquiera tienen espacio suficiente entre los pasillos para desplazarse o carecen de baños adaptados. Aunque todas las obras nuevas contemplan estas medidas, "en mi barrio han rebajado todas las aceras pero todas están mal hechas, indica. Darío, que lleva muchos años en silla de ruedas, admite que "la situación está cambiando y se hacen muchas cosas pero a un ritmo lento que no se corresponde con lo que se lucha desde el colectivo". Se sienten como "policías" porque tienen que denunciar continuamente para conseguir mejoras.
La página web de Disminuidos Físicos de Aragón se abre con la frase: "La discapacidad nace en la mirada del otro". Y está claro que esa falta de visión de los otros construyen los muros más altos, de apenas unos centímetros, con los que se tropiezan las personas con movilidad reducida. Sólo la sensibilidad puede ayudarles.----
(* La dirección electrónica donde puede encontrarse el artículo es: http://www.heraldo.es/heraldo.html?noticia=191233).
(* La imagen estaá en: http://comisiondediscapacidad.es.tripod.com/Info.htm)
Los bandidos de la Hoya: blog y fotoblog

Los chicos del programa de radio "Los bandidos de la Hoya", de quienes ya hablamos un ratillo hace un tiempo, abrieron hace poco un nuevo blog donde cuenta todo tipo de cosas acerca de su programa. En ese blog se dice :"Este es el título de un programa de radio que hacen usuarios de las asociaciones Síndrome Down, ASPACE y ATADES de la ciudad de Huesca. Retransmitimos en directo, a través de HIT HUESCA (107.1 o www.hithuesca.com) cada dos viernes. Ponte en contacto con nosotros mediante: bandius@gmail.com".
El siguiente programa que ya están preparando se emitirá por tanto el 16 de febrero, entre 12,30 y 13,30. Estará dedicado al Carnaval y podrá asistir público en directo (Centro Cultural el Matadero, en Huesca).
El blog de "Los bandidos de la Hoya"
También han abierto un fotoblog, donde se les puede ver "muy en acción".
Vida, Loca, Mía

Tan sumidos como estamos en nuestras propias e inevitables realidades, es díficil que en general sepamos entender el sitio que ocupan los otros y cómo viven. Tan sometidos como somos los europeos a nuestro lugar en el centro de la historia, nos mostramos normalmente incapaces de acomodarnos a otros ritmos. A veces alguién o algo irrumpe en nuestra percepción de las cosas, poniendo delante de nuestros ojos y nuestro cerebro una realidad paralela, que sin embargo y, como ciudadanos del mundo que ya deberíamos ser, también tendría que formar parte de nuestra propia realidad.
Anamá Martínez, como bien cuenta Lamima, abrió hace poco un fotoblog. Hay textos en ese sitio que ponen los pelos de punta, por su emoción, por su fuerza, por su capacidad de caminar a ras del suelo y volar al mismo tiempo. Copio aquí el siguiente texto de Anamá, dedicado a su madre, que me ha dejado clavada ante la pantalla del ordenador:
Vida, Loca, Mía...
“El olvido está lleno de Memoria...”
M. Benedetti
Latinoamérica se abraza en pasiones extrañas, historias, amores, por siglos desencontrados.
Ella tendría veinte años; él, quizás algunos más, algunos menos. Hace cincuenta años ella cruzó este río que hoy moja mis pies, no sé cómo ni en qué medios y llegó a su encuentro.
Loca Mía, jovencita de ojos inmensos, apasionada estrella que brillaba por primera y única vez en el cielo uruguayo.
Dos preguntas y dos respuestas – Una historia de Amor...cincuenta años de por medio.
-Solamente quiero saber, nena, si él vive y si era tupamaro....-
Loca Mía: tus dos preguntas repetidas hasta el infinito y por fin, una sola respuesta: Sí.
Loca Mía, soñabas cuando hace años me vine con mis hijos detrás de mi Amor a estas tierras que alguna vez compartiste con tu Carlos María.
Pollera campana, blusa llena de flores, jazmín del país y audacia, tu pelo, el viento, la gracia de tu significativa primera vez, la pasión , tu piel, Loca Mía, el placer...
En el medio, años de exilio, de dolor, de otros amores y otras banderas, de soledades, de muerte, de locos pensamientos en noches de verano.
Sí, vive.
Sí, era tupamaro.
¿Te bastan las repuestas, Loca Mía? O quieres que te refresque la memoria colectiva de este Pueblo que no es ni tuyo ni mío y que sin embargo nos une ahora, hoy, en este presente de Lucha, de Sueños, de Utopías probablemente más locas que vos y que yo.
Así, tú comprenderías las cuestiones políticas que me diferencian y yo sabría cómo enhebrar una historia de Amor junto con la historia de un Pueblo.
El Frente Amplio, más amplio que nunca, triunfó por más del 50% de los votos. Credenciales dormidas que volvían a ver la luz desde Nueva York, desde Miami, desde Oslo, París, Estocolmo, Sydney, desde Buenos Aires, desde remotos rincones entrerrianos...
La alegría del Pueblo en la Plaza sanducera se le contagiaba a mi hija, a mi Violeta, que aceptaba gustosa los besos de un desconocido, borracho, moreno de tan negra su piel, sudoroso, matoso, que repetía con la botella de vino tinto, maloliente, uruguayo: “Ahora tendré trabajo!” y la silla de mi niña giraba en locas vueltas frente al flash de los fotógrafos... no había otras sillas en la plaza...
Los locos giros de su baile, ancestral, liberaban demonios encadenados, dolores desangelados por siglos, liberaban muerte y abrían paso con la silla de Violeta a la Vida, a la Esperanza, a ese puesto de trabajo, a la Utopía...
Mil banderas y mil más se alzaban y se podían ver desde lejos, desde muy lejos, desde los ojos amados de mi compañero, desde mi propio amor y mi dolor corriendo ambos parejos entre sensaciones que un celular no podía transmitir.
Saber que va a doler, saber que no va a ser y sin embargo... la alegría era incontenible.
Los tamboriles avanzaban en rituales centenarios y una sangre que no termino de reconocer como propia pero que está presente, bulle en mis arterias, oxigenada, acelerada, viva...
Atrás queda el Uruguay batllista, atrás quedan ciento cincuenta años de blancos y colorados, la dictadura sangrienta. Hoy, es tiempo de alzar banderas, de encuentros, de noticias nuevas, urgentes, desesperadas, recién estrenadas.
Mujeres de tu edad ( ni vos ni la de tu Carlos María), se abrazan en medio de las calles y gritan felices que volverán por fin los hijos que parieron y que perdieron en el exilio.
Años de cárcel para tantos. Años de torturas, de miseria, de hambre, de injusticia...Don Aníbal no sabe qué está pasando, quizás lo presiente pero no sabe que ese rostro que se refleja frente a su espejo, Alzehimer mediante, es el rostro de la resistencia, de la lucha, del amor, de la Vida a pesar de todo.
La mala racha, la incapacidad mental de poder analizar y ver esta realidad que pinta las calles de su Paysandú con los colores blancos, azules y rojos, que florecen en mburucuyás abiertos como soles artiguistas, que canta que baila, Uruguayos...Nunca Más!!!
Lo dijiste tú, Loca Mía, cuando más nada supiste de tu Carlos María, lo repetí yo, alguna vez, en estos días agitados previos a las elecciones.
Las épocas se mezclan y no sé las razones del desencuentro. Tú, con tus contradicciones y él , desde mi ignorancia, no merecen que imagine siquiera esas razones, las habrán tenido sin duda, o no, caminos distintos, compromisos de lucha de parte de él, de recato por parte tuya y la frustración que te acompañó, Loca Mía, durante todos estos años.
Una vez, tu vida toca la mía y tuve para ti, Loca Mía, las respuestas a las preguntas de tantos años, confirmé para ti que efectivamente existían doña Rosa, el Cine Club y el nombre del hombre claramente grabado en tu memoria.
Tanta memoria, tantos nombres, tanto dolor y ausencia, tantos hijos, tantos amores, tantas canciones muertas, se contraponen...la alegría pobló Paysandú y, como un viento, cubrió nuestra provincia verde, de orilla a orilla, de costa a costa...
Solamente, Loca Mía, que ha pasado tanto tiempo y las heridas no cicatrizarán ya...
Tú, Loca mía, ya no quieres saber más, tienes tus respuestas.
Yo, Loca tuya, seguiré buscando otras junto a este Pueblo que enarbolando banderas sueña y lucha.
¡Guay de aquél que te traicione!
¡ Guay de aquel que los traicione!
La Historia es Nuestra.
La comunicación entre vos y yo se corta, voluntariamente, estoy llegando al Puente Internacional y preparo los papeles para la aduana y los gendarmes, vuelvo a mi País, a mi Patria, esa inmensa extensión de tierra donde seguramente descansaré para siempre algún otro día y ojalá entonces, o antes, o en algún momento, alguien tome mi sueño, perdido casi, de Amor y de Locura y lo reconquiste en la Memoria como el Frente hoy en la Plaza...
Anamá
Entre Paysandú, Buenos Aires y Colón en los primeros días de noviembre de 2004.-
(© 2007 Anamá Martínez)
*La fotografía muestra una de las manifestaciones que se han producido recientemente en el puente entre Paysandú (Uruguay) y Colón (Argentina), sobre el río Uruguay, en protesta por la ubicación de una industria papelera, que se teme contamine gravemente la zona, tan hermosa, de Entrerríos. La foto viene desde:
www.andinia.com/photography/papeleras_manifestacion_marcha7.jpg
Anamá me envía hoy, ahora mismo, un correo para contarme que ayer los manifestantes que cortaban una carretera que une Uruguay y Argentina, como modo de protesta por la instalación de las papeleras, -un conflicto que ha llegado ya al Tribunal Internacional de La Haya- fueron levantados a la fuerza y las vallas que cortaban la carretera destruidas con machetes y fuego. La información la da Radio Máxima.
Barreras arquitectónicas, económicas y mentales

Mientras estos días el camino de la Ley de Autonomía Personal ha empezado en medio de la gresca de los representantes políticos, -lo que no hace sino sembrar más confusión en la ya existente respecto a los términos del alcance real de esta ley,- los medios de comunicación han brindado tribuna a una serie de casos de discriminación en razón de la diversidad funcional.
Ayer Heraldo de Aragón recogía el de un chico turolense, de Muniesa, que no puede realizar sus prácticas informáticas con el resto de sus compañeros, debido a las barreras arquitectónicas existentes en el centro municipal donde se imparten esas prácticas. La noticia, firmada por Pachica García Inda, efectivamente salía ayer en el periódico, pero como no creo que de ayer para hoy se haya solventado nada, la reproduzco:
Un joven de Muniesa, aislado de la red global
Un chico de Muniesa no puede ir al telecentro con otros jóvenes porque es minusválido. Él está sólo en una sala y tiene que llevar su ordenador
Fernando Villarig Tomás, de 15 años, no puede ir a la sala de ordenadores que ha pueto en marcha el Ayuntamiento de su pueblo, Muniesa (Teruel), porque está situada en un primer piso inaccesible para su silla de ruedas. El Ayuntamiento, presionado por Cristina Tomás, la madre del joven, y el Justicia de Aragón, ha acondicionado un cuarto en la planta baja, debajo de la sala donde acuden todos los demás chavales del municipio. Eso sí, de momento, al cuarto acondicionado no ha llegado la conexión a la red y hasta que llegue él tiene que llevarse su propio ordenador. La madre denuncia que la puesta en marcha de esta segunda sala, situada en una planta baja, no es solución para su hijo y considera que este tipo de medidas apartan al adolescente del resto de los usuarios, lo que considera que no es integrador para las personas con discapacidad.
“No tenemos más dinero”
El alcalde, Rafael García Camaro (PAR), asegura que el edificio de la Casa de Cultura, donde se sitúa el telecentro (la sala de ordenadores), es una construcción antigua sin posibilidad de poner ascensor ni rampas para que pueda subir una silla de ruedas al primer piso. “El edificio, cedido por la DGA, estaba hecho ya cuando montamos el telecentro y yo no tengo por qué cargar con ningún mochuelo porque se ha hecho lo que se puede”, afirma el primer edil. “Si la DGA me da dinero para otra solución, lo haremos, pero nosotros no podemos asumir más gastos”, añade.
El alcalde señala que ya han solicitado conexión a internet para la sala donde se podrá ubicar el adolescente minusválido y que se han encargado dos ordenadores “para que no esté solo”. “Se puso un salón en la planta calle con una buena mesa para él y se le dijo que de momento se bajara su propio ordenador hasta que tengamos más”, matiza el primer edil.
La madre critica esta solución: “Con las barreras arquitectónicas de edificios antiguos no me he metido, pero cuando hacen reformas o algo nuevo me indigna que no tengan en cuenta situaciones como las de mi hijo”. “Cuando se aprobó el proyecto (2003), ya podían haber pensado en esto porque yo lo he repetido muchas veces. Sólo con poner el telecentro en la planta baja ya no habría problemas”, insiste la mujer.
El alcalde mantiene que ese edifico alberga otros usos (salón-teatro y centro de jubilados) que se verían perjudicados con la ocupación de la planta calle. Cristina Tomas defiende que en la planta baja hay espacio para todos y que los distintos servicios son compatibles si se piensan en soluciones “desde el principio”.
Las protestas de Tomás Barcelona llegaron hasta el Justicia de Aragón, quien sugirió al Ayuntamiento que adoptase “las medidas oportunas para la modificación del proyecto de Casa de Cultura, a fin de que dicho proyecto y obra, en su ejecución final, se adecue a las normas sobre promoción de la accesibilidad y supresión de barreras arquitectónicas”.
El Justicia de Aragón, Fernando García Vicente, echó por tierra las repetidas justificaciones del consistorio muniesino para no cumplir el Decreto 19/1999 del Gobierno de Aragón que regula la promoción de la accesibilidad y supresión de barreras arquitectónicas. Por ejemplo, el Ayuntamiento adujo que el citado Decreto “establece una norma de intenciones”. García Vicente corrigió al alcalde al aclarar que la ley de supresión de barreras es “una norma de obligado cumplimiento”.
El Consistorio también arguyó que “no tiene posibilidades económicas para la instalación de ascensores en todas las edificaciones (el encarecimiento de las obras por estas instalaciones y su mantenimiento supera las posibilidades económicas del Ayuntamiento)”, lo que García Vicente no admite como justificación. “Si no le es posible a ese Ayuntamiento asumir el mantenimiento de las instalaciones precisas, lo cuestionable es si la edificiación debería realizarse”.
Sólo hay un minusválido joven
Pero el argumento municipal que más hirió a Cristina Tomás fue el que el Ayuntamiento calificó como “proporcionalidad y racionalidad del gasto”. “No se pueden realizar instalaciones de este tipo -dijo el Consistorio- solamente para una sola persona, que además, únicamente lo va a utilizar unas pocas veces al año (...) En la residencia de la Tercera Edad, recientemente construida, sí se han instalado ascensores, lógicamente porque son imprescindibles para la prestación de los sercicios y el carácter de los residentes (ancianos y asistidos)”.
Cristina Tomás denuncia que este argumento es claramente discriminatorio para su hijo. El Justicia le reprocha al Ayuntamiento, además, que “no cabe aludir a la existencia de un solo usuario, porque la situación de limitación de movilidad que hoy puede afectar sólo a una persona, el día de mañana puede afectar a varios vecinos del pueblo (como consecuencia de enfermedades, accidentes, avanzada edad, etc.) que verían restringido o limitado el acceso al centro cultural que se pretende ejecutar.”
Pero el Ayuntamiento contestó que los informes del Justicia son solo sugerencias. Desde la consejería de Asuntos Sociales del Gobierno aragonés, dirigida por Miguel Ferrer (PAR), se dio por buena la solución municipal al considerar que arquitectónicamente no hay otra posibilidad.
* La imagen ilustra la web del proyecto Abedul, un solidario proyecto peruano para la integración y la adecuación arquitectónica, urbanística y de movilidad urbana: http://es.geocities.com/proyectoabedul/destino.htm
Trampas para el cuarto pilar

Hoy se constituye el Consejo Territorial del Sistema de Atención a la Dependencia. Asisten a la reunión el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales y todos los consejeros de Servicios Sociales de las diferentes Comunidades Autónomas. Significa la puesta en marcha de la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia, que entró en vigor el 1 de enero. Está previsto que hoy se apruebe los criterios del baremo para calificar las situaciones de dependencia.
Conforme pasa el tiempo y van puntualizándose algunos planteamientos de la ley, más susceptibilidades parece ésta levantar. Los colectivos implicados andan en general con la "mosca detrás de la oreja". De alguna manera, parece haber coincidencia en señalar que los presupuestos que han servido para elaborar la ley no avanzan demasiado en la concepción con que, dentro de la sociedad, debería valorarse la diversidad funcional (discapacidad).
En este sentido, ayer, 21 de enero, el periódico El País publicó un magnífico artículo de José Antonio Novoa Romay, miembro del Foro de Vida Independiente, titulado "Trampas para el cuarto pilar". El artículo se publicó en la sección dominical de debate y respondía a otro de Asunción Várcarce, que explica desde el punto de vista gubernamental el sentido de la Ley. Este artículo de Asunción Várcarce explicaba sobre todo los aspectos funcionales de la Ley y recalcaba el avance que ésta va a suponer.
Sinceramente, me pareció mucho más interesante, ya en su planteamiento -que va más allá de la pura funcionalidad, aunque también atañe a ésta- el artículo crítico de José Antonio Novoa, algunos de cuyos párrafos especialmente significativos reproduzco ahora:
"Lo mejor de la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia (LEPA) es que por fin existe. Servirá para hacer luz sobre un fenómeno social que hasta ahora era tratado como un asunto invisible, particular, privativo del ámbito familiar, con costes de oportunidad impropios de sociedades modernas y prósperas. Se presume que originará importantes efectos desde el punto de vista humano y de la construcción de la sociedad. Quienes abogamos por los derechos humanos de las personas con diversidad funcional (discapacidad) vemos complicaciones para que esta ley sea un instrumento para lograr su ciudadanía efectiva.
(...)
En primer lugar, encontramos la trampa del paradigma, fundada sobre las creencias, valores y prácticas que condicionan la percepción del fenómeno de la dependencia, conformando una cosmovisión que nos reduce a personas que tienen el derecho a esperar ayuda de manos de profesionales que asumen una potestad categórica. Imposibilita para reconocer a las personas en situación de dependencia como personas con diversidad funcional, sin distinción por criterios de edad o etiología de la insuficiencia, que funcionamos de forma diferente, interactuando con numerosas barreras que impiden la participación en igualdad de condiciones. Alienta los artificios sustentadores del minusvalidismo y el viejismo.
(...)
Otros movimientos de liberación han prosperado ya, ampliando derechos para lograr la ciudadanía igualitaria de mujeres, de personas homosexuales o minorías étnicas. El prejuicio asistencialista incapacita para apreciar a las personas con diversidad funcional en situación de dependencia como ciudadanos que hemos de enfrentar problemas sociales, económicos y políticos que son una manifiesta discriminació n de nuestros derechos humanos y civiles. ¿Cómo superar el prejuicio? Contando con los medios para responsabilizarnos de nuestra propia vida: imagínennos pudiendo.
(...)
Luego está la trampa económica, vinculada a la financiación del SAAD. Estimulados por el río del nuevo maná (esperando el 1% del PIB en 2015), los grupos de interés del sector sociosanitario esperan su oportunidad en primera línea: sindicatos que se robustecerán a través de la capacitación y el encuadramiento del personal, el tercer sector proveedor de servicios deseoso de crecer, profesionales que procuran estabilidad o influencia, etcétera. Y, al fondo, desprovistos de poderío e influencia, perseveramos los consumidores del SAAD, que pretendemos acción positiva para decidir sobre nuestra propia existencia y participar activamente en la cotidianeidad de nuestras ciudades, pueblos o aldeas. Empeñados en ser libres.
(...)
El SAAD es una inversión social generadora de empleo, consumo, cotizaciones, impuestos e importantes retornos económicos, alumbrada en época de crecimiento económico, con superávit presupuestario. ¿Por qué pretender la sostenibilidad del sistema con aportaciones de los usuarios? El CIS sabe de españoles que pagarían más impuestos por mejor protección social. La trampa del derecho asoma al configurarse un derecho subjetivo fundamentado en principios de universalidad, equidad y accesibilidad, pero situando a los beneficiarios del nuevo sistema en desventaja con los otros tres pilares del bienestar, y omitiendo la obligatoriedad de proporcionar apoyos para la participación de los beneficiarios en las actividades sociales. ¿Puede un derecho de calidad inferior construir una clase inferior de personas?
Reducirnos al nivel de criaturas que sobreviven en hogares o excluidos en instituciones es una forma de opresión, al margen de la nueva generación de derechos que procuran la puesta en valor de la diferencia. Corresponde al Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales elaborar reglamentos conformes al actual modelo de derechos impulsados desde la Unión Europea y la ONU. España suscribirá la Convención Internacional sobre derechos de las personas con diversidad funcional apoyando un modelo de ciudadanía basada en el derecho a la diferencia, la no discriminación y la acción positiva para la igualdad de oportunidades. Consejo Territorial y Comunidades Autónomas son competentes para adherirse a las disposiciones y recomendaciones que han fundamentado la última generación de avances sociales. Por favor, pongamos al día la LEPA."
* La versión íntegra del artículo puede verse en la edición impresa de El País, del domingo, 21 de enero de 2007. La edición digital está limitada a los suscriptores de El País Plus´.
* La imagen viene de esta dirección:
http://www.bds.esc.edu.ar/_wordpress/img_news/0605cilsa1.jpg
Más

Entró a leer mis mensajes en la lista del Foro de Vida Independiente y me encuentro con la difusión de una noticia que, a mi vez, reproduzco aquí. Parece que la falta de sensibilidad y los pacatos criterios sociales y los más terribles aún de pura rentabilidad priman tanto en la sanidad pública como en la privada. Copio el texto de la Voz de Galicia tal cual y evito comentarios que haría a algunas de las cosas que aparecen sobre las exigencias de Sanitas en sus pólizas:
Una aseguradora niega una póliza a una niña con síndrome de Down
Los padres, que residen en Ferrol, estudian presentar una demanda por trato discriminatorio
Sanitas cambió su publicidad por las quejas, respaldadas por Vicepresidencia, de los progenitores
La negativa de la aseguradora Sanitas a abrir una póliza a una niña con síndrome de Down puede acabar en los tribunales. Natalia Casáñez y Roberto Saavedra, los padres de la pequeña Candela, que acude a la guardería en Ferrol, han decidido recurrir a un bufete de abogados para que estudie el caso de su hija. Consideran que el rechazo de Sanitas constituye una «importante discriminación» y añaden que los anuncios navideños de la empresa, en los que aparecía un joven con síndrome de Down, son un caso de «publicidad falsa».
El grado de retraso mental asociado al síndrome de Down de Candela es de los más bajos, y sus padres insisten en que la niña podría conseguir «sin ningún problema» el certificado médico que Sanitas exige en sus folletos para asegurar a personas con esa discapacidad. Sin embargo, todas sus ilusiones se derrumbaron tras una serie de consultas con empleados de la empresa que culminaron, según los padres, con la frase: «En quince años no se aseguró a nadie con esa discapacidad».
Roberto y Natalia denunciaron el caso a Consumo, que actualmente gestiona su queja por publicidad falsa, y la Vicepresidencia de la Xunta se puso en contacto con ellos. La Administración autonómica ha estado en contacto con la familia de forma continua y, según sus portavoces, ha hecho «todo o posible dentro da legalidade» para arreglar el caso. Su intervención propició que Sanitas cambiara su anuncio por otra versión en la que no aparecía el joven con síndrome de Down.
Pero la Xunta no puede hacer que la empresa admita a Candela. Natalia lo explica: «No nos sentimos abandonados, y menos por la Xunta; pero no podemos evitar sentirnos defraudados por un sistema en el que se permite que ocurran cosas como esta».
El pasado viernes entraron en contacto con Julio Barros, el letrado que estudia una posible demanda a Sanitas. Barros es tajante: «No había razones técnicas para no asegurar a la niña, que no sufre ninguna patología. Además, la ley prohíbe la discriminación, es como si no asegurasen a mujeres, homosexuales o personas rubias. En un principio -continúa el abogado-, pensamos en una demanda civil por trato discriminatorio y publicidad engañosa, aunque aún está todo en el aire».
Por su parte, Sanitas ha preferido no hacer declaraciones, aunque sus portavoces señalaron que el anuncio «no pretendía ofender a nadie». La compañía tiene asegurados con síndrome de Down, la mayoría hijos de personas que ya tenían una póliza con ellos y que nacen con esa discapacidad. Se da la circunstancia de que el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad otorgó en el 2006 un premio a Sanitas por su labor de apoyo. Además, la compañía cubre la atención sanitaria desde el 2002 a 50.000 afiliados de la ONCE.
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El anuncio de Sanitas que causó parte de las quejas de los padres de Candela contra esa empresa -está además el supuesto trato discriminatorio- llegó a las pantallas en plenas fiestas de Navidad. La publicidad mostraba a diversas personas sonrientes: un anciano, dos jóvenes en silla de ruedas, otro con muletas y el muchacho con síndrome de Down, entre otros; y concluía con dos mensajes: «Sanitas presenta la terapia más innovadora... el optimismo» y, justo a continuación, la voz de fondo afirma: «Los optimistas siempre van por delante».
Quizá los directivos de la empresa aseguradora fuesen optimistas con el resultado de la campaña, pero la modificaron cuando llegaron las quejas de Natalia y Roberto, respaldadas por Vicepresidencia de la Xunta. La aseguradora cambió el anuncio por una versión de menor duración «que existía antes de las quejas», según la empresa, y en la que no aparece el joven con síndrome de Down.
La versión original del anunció saltó entonces a la web de Sanitas (www.sanitas.es). Donde permaneció hasta el sábado, con el consiguiente enfado de Natalia y Roberto que tildaron la situación de «tomadura de pelo».
El anuncio plantea muchas dudas también al abogado de la familia, Julio Barros, quien señala que «Sanitas usa la imagen del chico con síndrome de Down como reclamo, eso es indudable; y habría que ver si aseguran a una persona mayor como la del anuncio, o que esté en silla de ruedas o en trámites para que le reconozcan una discapacidad».
* La fotografía la recojo de la edición digital de La Voz de Galicia y, como ayer, la cuelgo aquí porque deduzco que sus padres han dado permiso para que sea difundida su imagen.
Fabio

Ayer por la noche, en el informativo de Cuatro, me enteré de la situación por la que está atravesando la familia del niño Fabio Asensio, vecinos del pueblo extremeño de Ahigal. He rebuscado un poco y he visto que la cuestión fue recogida en su día escuetamente por El Periódico de Extremadura y por la web e-tradis. No he encontrado muchas más información, excepto un comentario en el blog Valledelarrago.
El hecho es que Fabio es un niño con parálisis cerebral que tiene insuficiencia renal y que debe pasar trece horas al día conectado en casa a una máquina de diálisis peritoneal. El hospital de referencia de Fabio es el madrileño de La Paz, por no existir en Extremadura servicio de nefrología infantil. Una vez al mes Fabio acude a dicho hospital para que se le verifiquen los correspondientes controles. La familia pidió en su día la inclusión del niño en la lista de espera para un transplante de riñón. Pero la sanidad madrileña denegó esta posibilidad, aduciendo que el transplante no mejoraría la calidad de vida del niño y que agravaría su estado de salud. El Hospital de la Paz señalaba que el transplante no está médicamente indicado en este caso "porque no mejoraría su rehabilitación, socialización y calidad de vida".
Los padres de Fabio recurrieron ante la Justicia esta decisión porque pensaron que encerraba un planteamiento claramente discriminatorio hacia su hijo en función de su situación de discapacidad. La familia ha entendido desde el principio que, evidentemente, el transplante no solventara las dificultades que suponen para Fabio su parálisis cerebral. Pero mejoraría su calidad de vida, evitando las trece horas diarias que debe vivir conectado a la máquina de diálisis. Saben, en cualquier caso, que el transplante tiene unos riesgos. Pero creen que los mismos son inherentes a cualquier operación de esta envergadura y atañen a cualquier persona que someta a ella.
Así lo entendió la fiscal que defendió la demanda de la familia de Fabio en el Juzgado de lo Social de Plasencia. Evidentemente la abogada del Servicio Madrileño de Salud se opuso a dicha demanda, aportando informes de la Organización Nacional de Transplantes, del Servicio Vasco de Salud y del hospital de La Fe de Valencia, que insisten en que el transplante no mejoraría la calidad de vida del niño, sino que "le llevaría a un sufrimiento injustificable".
Las noticias que leo en Internet tiene fecha de 10 de noviembre de 2006 (El Periódico de Extremadura), y de 15 de diciembre de 2006 (e-tradis). Ello me hace pensar que a fecha de hoy el tema todavía no se ha resuelto ni en un sentido ni en otro, según puedo deducir de lo visto y oído ayer en Cuatro. Mientras tanto el tiempo pasa para Fabio.
No puedo lógicamente entrar en valoraciones médicas. Pero el tono de las quejas de la familia que se recogen en las noticias que he visto y leído deja entrever que ellos se han sentido objeto de discriminación. Que ellos han entendido en las razones que esgrimen los servicios médicos una mezcla de planteamientos clínicos y éticos en cuanto a lo que aportaría o no el transplante a la vida de su hijo. Y si es así, habremos de lamentar una vez más la corta visión de la sociedad sobre lo que debe o no debe ser una vida, o cómo debe ser. La corta capacidad de entender cuántas formas puede haber de afrontar para cada uno sus experiencias vitales, y que cualquiera tiene derecho a que no se le niegue esa posibilidad, sean cuales sean sus condiciones. Y eso es lo que le sucederá a Fabio sin el transplante.
*Coloco la fotografía, de la que esa autor Toni Gudiel, desde la página de El Periódico de Extremadura, y lo hago porque la imagen de Fabio ha sido difundida por ese diario y también ayer por televisión, con lo cual deduzco que lo ha sido con el permiso de su familia.
Atípico día de Reyes

He estado estos tres últimos días en un viaje. Hay tantas formas de viajar como pensamientos. Tantas como sentimientos. Tantas como emociones que cada uno puede recorrer. El viaje de estos días ha transcurrido en compañía de mi familia y ha sido a través de una laguna de dolor, pero también de serenidad y de valentía.
Circunstancias pasadas han hecho que este tránsito por el dolor de ahora sea algo más díficil de afrontar de lo que lo hubiera sido por sí mismo. La ocasión se ha convertido en una suma de viajes al dolor. Pero también una suma de viajes al valor, a la capacidad de sobreponerse, a la voluntad de continuar en el viaje, con el espíritu de los viajeros auténticos: viajar por el propio viaje. Viajar a donde sea y por donde sea. Todos nosotros somos conscientes de que en una gran medida esa vocación por el viaje puro la hemos aprendido viviendo con Daniel, para quien viajar es gritar, con gran dificultad aunque con más entusiasmo, un incendiario ¡gooooool! del Barça, del Zaragoza o del Milan -yo creo que lo que le gusta es que se produzcan lo goles, sean de quien sean-; o para el que viajar es también el entusiasmo con que arranca vibrantes sonidos en su piano electrónico, o asomarse al ordenador como a una nave espacial.
Esta tarde de este día de Reyes tan atípico, - mientras se cerraba un año más el ciclo del solsticio invernal- desde mi balcón orientado al Moncayo, ha vuelto a representarse uno de esos milagrosos anocheceres que a menudo acontecen en los aledaños del río, mirando al gran monte. Estábamos todos juntos por casa. Daniel, sus padres, sus abuelos, su tía-abuela, sus tíos. El espectáculo del cielo era sobrecogedor por su hermosura. Pero también nos acogía a todos como parte del viaje de la naturaleza, así en su extensión más primitiva y primaria. Hemos estado viendo fútbol con Daniel, jaleando los goles - todos los goles que se producían y los que nos inventábamos-, bailando la konga, jugando al escondite... Y así la vida se ha plantado de jarras entre todos y todos hemos sabido que es imparable. Hemos iniciado el viaje que poco a poco nos alejará del dolor.
* La imagen es la de un atardecer, tomada desde casa.
Algunas inquietudes personales en torno a la Ley de la Dependencia

Leemos hoy en el Periódico de Aragón la advertencia que hace el Gobierno de Aragón de que la Ley de Dependencia tardará, por lo menos, medio año en aplicarse, debido en esencia a la necesidad de ir estableciendo los diversos reglamentos precisos y de calificar el grado de dependencia de los afectados por ella. Bueno, aunque lo ideal sería que las medidas propiciadas por la ley empezasen a materializarse cuanto antes y viéramos lo más pronto posible construirse el llamado Sistema Nacional para la Dependencia, ese nuevo pilar del estado del bienestar, como le dicen, también es de comprender que la cantidad de población que se ve implicada por la nueva ley, así como las precisas tramitaciones administrativas, impiden una puesta en marcha inmediata.
Pero lo cierto es que tanta advertencia asusta un poco. Es lógica desde el punto de vista de la Administración. Pero asusta un poco. Ya se sabe que cuando se pone el punto en un límite de plazo, nunca se acaba cumpliendo éste, o por lo menos no en todas las cosas ni en todos los campos previstos. Esperaremos que ello no suceda ahora.
Sin embargo hay más cosas que, ya hace tiempo -desde que empezó a circular el texto, entonces aún no definitivo, de la ley- me han preocupado. Inquietud por un lado en relación a cómo se vayan a poner en práctica algunas de las medidas: ejemplo, el tan polémico copago de los servicios. Por otro, preocupación relacionada con señaladas ausencias de conceptos y previsión de actuaciones.
La ley habla mucho de asistencia, de asistentes personales, de centros, de ayudas económicas. Habla en general en algún momento de que las distintas instancias deberán coordinarse. Pero no se establece nada concreto respecto a esta coordinación a nivel real. Sí se determinan una serie de órganos oficiales al respecto a muy alto nivel. Pero no he encontrado ninguna previsión acerca de cómo deberán actuar sobre el terreno las comunidades autónomas. Y eso me preocupa mucho. Porque queda todo demasiado en manos de la reglamentación. Lo que significa que tendremos que luchar desde las instancias sociales afectadas porque esos reglamentos no nos jueguen malas pasadas. Lo que ocurre es que a menudo, la lucha diaria por la cotidaneidad es tan absorbente que quedan pocas fuerzas para otras cosas. Y eso me parece que el legislador no lo ha sabido ver.
Igualmente me preocupa que todas las medidas previstas parecen girar en torno al mundo de la discapacidad adulta -necesarias, por supuesto, en su totalidad y más, si se hubieran contemplado-. Pero no se habla nunca de la especificidad de la discapacidad en el terreno de la infancia: la necesidad de orientación a las familias, de asistencia psicológica, social; de creación de entidades donde la coordinación -de nuevo el concepto- de asistencias sea real: la física, la educativa, la psicológica, evitando el habitual peregrinaje de las familias hasta encontrar la opción más adecuada para sus hijos y para ellas (con relación a este tema en concreto, es muy recomendable leer el comentario de hoy en el blog de Lamima)
La ley habla mucho de las personas que ya están instaladas plenamente en el ámbito de la discapacidad. Pero no lo hace de las que empiezan a recorrer ese camino o han empezado recientemente a hacerlo. Me preocupa que no se haya avanzando en una perspectiva más completa y totalizadora de los apoyos sociales, médicos, educativos y psicológicos que se precisa para desarrollar una vida en discapacidad en las mejores condiciones posibles en cada caso. No sé, tengo la sensación de que hay cosas que no terminan de redondearse -por decirlo educada y suavemente- , cosas que los legisladores no han terminado de comprender. Quizás es porque la sociedad tampoco lo hace.
En este sentido, me ha parecido también sobrentender hoy en el reportaje publicado por El Periódico de Aragón una cierta autocomplaciencia respecto a todas las medidas ya existentes en atención a la dependencia. Y eso me preocupa también porque es como rebajar el nivel de expectativas creado por la aprobación de la ley. Y para quienes han puesto tantas esperanzas en lo que dicha ley pueda ayudar, esa rebaja a priori no es buena ni alentadora, claro.
Ojala mis temores sean infundados. Ojala sea más ansiedad injustificada que fina intuición. Ojala. De todas las maneras, sé que habrá que pelear por cada cosa. Eso es lo que nos dicta la experiencia.
(*La imagen viene de http://www.bds.esc.edu.ar/_wordpress/index.php?cat=6, e ilustra el relato de una experiencia vivida por la comunidad escolar de Belgrano Day School sobre la realización de una serie de actividades de la vida cotidiana en condiciones de discapacidad. Esta imagen y otras de la nota reproducen murales pintados para la ocasión)
Estamos bien

Todos tenemos derecho a ser felices y a estar contentos. Por muchos sinsabores, por duras que sean las condiciones de algunas vidas y lo difícil que se haga en algunas ocasiones sonreír y reír, todos tenemos derecho a sentirnos bien.
Sin embargo, a veces parece que despertamos más simpatías en los demás, cuanto más infelices somos. Dicho así, suena como una montaña derrumbándose. Bueno, no hay que asustarse. Quiero decir con más exactitud que a la gente nos es seguramente más fácil comprender y compadecer la desgracia que el bienestar y la alegría. Todos esperamos más compañía en las malas rachas o ante algún doloroso acontecimiento, que ante un evento positivo. Será natural, será instinto, será pura necesidad egoísta. Será generosidad por parte de quien compadece y acompaña. Si pienso con malicia, será que se está mejor cuando el otro está un poquito peor. Ay, no quiero ser mal pensada. Perdón. Siempre hay gente verdaderamente compasiva (me gusta la palabra compasión y sus colegas: compasivo, compadecer: cum patere).
En fin, lo que quiero decir en realidad es que no me gusta oír expresiones como "qué pena", "qué pobre", "qué desgracia", referidas a la gente que tiene alguna discapacidad. Indudablemente, cada persona con discapacidad llevará su circunstancia vital mejor o peor. Esencialmente, lo mismo que le ocurre a cualquier persona que atraviese difíciles condiciones de vida, del tipo que sea, en un momento determinado o permanentemente. E igual podemos pensar respecto a aquellas otras personas de su entorno familiar y de amistad, que compartan con la persona discapacitada sus empeños. No puedo y no debo hablar por las personas con discapacidad - yo no la tengo. Aunque he oído y leído algunas de sus opiniones y no creo andar muy lejos de sus posturas, expresándome como lo hago. Sí puedo hacerlo sobre cómo se sienten quienes están al lado de alguien con alguna diversidad funcional. Y puedo asegurar que tienen sus ratos mejores y peores, como todo el mundo. Que una vez asumida la cuestión (y eso es lo fundamental, creo), quieren reír, sentirse cómodos, ser felices, divertirse con las cosas que les gustan y llevar una vida lo más normal posible. Que no es fácil, seguro. Que muchas cosas se ponen difíciles, también. Pero no viven en el marasmo de una permanente desgracia. O al menos no todas y no siempre y desde luego no obligatoriamente.
Y esto lo digo, porque hay gente que se empeña en que la familia que tiene un discapacitado en su seno no puede ser sino tremendamente infeliz, desgraciada, vivir en una continua depresión. E incluso he llegado a oír, al intentar rebatir ese extremo, que no puede ser, que lo que ocurre es que ellos simplemente aguantan lo que les echen, como santos Job, y disimulan - más o menos, (no me lo dicen tan crudamente). A ellos, les pido nada más que dejen de dramatizar, por favor. Que esa extremada y retorcida compasión no es la que se necesita. La compasión que urge es la de la compresión, la de compartir la vida día a día, la de hacer las cosas lo más normales posibles, como siempre insisto. De manera que si alguna vez decae algo el ánimo, llegue el apoyo también con normalidad. No me cansaré de repetirlo: normalidad, normalidad, eso sería lo deseable en todos los casos.
Nosotros, de momento, estamos bien, gracias. Y gracias por estar alegres con nosotros y tirar para adelante, como todos.
* La ilustración es de Javier Solchaga © y ha sido realizada para la "Guía didáctica de la discapacidad para Primaria"
¡Columpios adaptados en los parques de Zaragoza!

Cuando hay que protestar, hay que protestar. Y cuando una se puede dejar llevar por la bonanza de una buena noticia, pues adelante: hora de disfrutar.
El pasado mes de noviembre, colgué un post sobre el proyecto y realidad de la plaza rehabilitada y adaptada que, por iniciativa de mi amiga Anamá Martínez, se ha llevado a cabo en la localidad argentina de San José. Me quejaba y protestaba entonces de que mi demanda de introducir columpios adaptados a las necesidades de los niños con diversidad funcional en los parques de la ciudad, presentada al Ayuntamiento de Zaragoza hacía ya más de un año, había caído en saco roto.
Después de colgar el post sobre la plaza de San José, envié un nuevo escrito al Ayuntamiento de Zaragoza, reproduciendo exactamente el texto del post y añadiendo el proyecto realizado por Anamá para su plaza. Sé que otras personas han escrito también al Ayuntamiento, algunas empujadas y animadas por Lamima. Entre todos hemos conseguido llamar la atención del Ayuntamiento esta vez. Y hoy he recibido una comunicación indicándome que el Servicio de Parques y Jardines se había puesto en contacto con Disminuidos Físicos de Aragón para indagar qué tipo de elementos podían ser colocados, y que SE ESTÁN INSTALANDO columpios-cesta y muelles con barra. Ahora sólo espero que no los pongan en un aparte, que los integren con el resto de columpios. Casi no me lo puedo creer. Así que aprovecharé los días de Navidad para dar alguna vuelta por alguno de los parques, a ver si ya han iniciado la instalación. Si es así, quizás esta ciudad de Zaragoza sea una de las primeras, sino la primera, de España que inicia una actuación pública de este calibre, en cuanto a adaptación de elementos comunes y colectivos e integración. Ya sabemos lo importante que es trabajar en estos temas desde la infancia.
De todas formas, se ha puesto en marcha otro reto: conseguir, para empezar, un parque completamente adaptado, no sólo en cuanto al mobiliario y elementos de juego, sino también en cuanto a accesos. Estaría muy bien aprovechar alguno de los recintos verdes que se van a crear en el entorno urbano de la Expo 2008 para hacer realidad un proyecto así de hermoso. Rebuscando por Internet, sólo he hallado en España un parque de estas características, situado en las afueras de Madrid y gestionado por la ONCE. Lo ideal sería que este parque nuestro fuera de gestión pública. Ojala pueda ser verdad.
* Sé que a todos los que han empujado para conseguir este pasito, no les importara que le dé especialmente las gracias a Anamá Martínez, madre coraje de Violeta, por ser como es y por no darse nunca, nunca por vencida y enseñarme unas cuantas cosas.
Día Internacional de la Personas con Discapacidad

Hoy, 3 de diciembre, se celebra, como habréis oído, el Día Europeo e Internacional de las Personas con Discapacidad. Empiezo por decir que yo no creo en demasía en estas conmemoraciones. Aunque reconozco que sirven para llamar la atención de la generalidad de la ciudadanía sobre los problemas que existen en nuestra sociedad. Lo importante, sin embargo y como todos comprendereis, viene luego en el día a día, en la cotidaneidad, en cada hora de cada día. Pero bueno, ya que parecemos necesitar de las fechas-hito, vamos a recordar que este año el Día Internacional de las Personas con Discapacidad se afronta desde el lema "Juventud=futuro: construyamos un futuro igual para todas las personas".
Cermi ha elaborado un manifiesto, cuyo contenido me parece muy interesante y que creo merece la mayor difusión que podamos darle. Cuelgo pues a continuación dicho manifiesto, que también puede verse en la web de Cermi-Aragón:
"Desde el año 1996, coincidiendo con el día 3 de diciembre, el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), la plataforma asociativa unitaria de representación, acción y defensa de las personas con discapacidad y sus familias en España, se une al Foro Europeo de las Personas con Discapacidad (EDF), para celebrar el Día Europeo e Internacional de las Personas con Discapacidad. Con motivo de esta Jornada, los ciudadanos con discapacidad recuerdan y reclaman a los poderes públicos y a la sociedad en su conjunto la necesidad de adoptar medidas transformadoras que garanticen la igualdad de trato, la equiparación de oportunidades y acaben con las discriminaciones de toda índole que todavía sufren estas personas. El 3 de diciembre de 2006 girará este año en Europa en torno a la juventud, siguiendo el lema “Juventud = Futuro: construyamos un futuro igual para todas las personas”. Con el propósito de celebrar el 3 de diciembre de 2006 con una especial consideración hacia la juventud, el movimiento social de la discapacidad articulado en torno al CERMI Estatal hace público el siguiente
MANIFIESTO
1. Resulta necesario promover y proteger los derechos humanos de todas las personas con discapacidad, incluidas aquellas que necesitan un apoyo más intenso, establecido en el Proyecto de Convención Internacional de Protección de los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU.
2. Al mismo tiempo, el hecho de que la Constitución Española establece en su Artículo 9 "El derecho a la igualdad de oportunidades que corresponde garantizar a los poderes públicos, mediante la promoción de las condiciones necesarias para que esta igualdad sea real y efectiva, así como la obligación de remover todos aquellos obstáculos que impidan o dificulten, la participación de los ciudadanos en la vida económica, cultural y social".
3. En el contexto actual, la juventud con discapacidad soporta graves carencias y omisiones que afectan a su desarrollo integral, al ver limitado el derecho de igualdad de acceso a la educación, al empleo, a la salud, a la participación en la vida social y política, a la toma de decisiones, a la tutela efectiva, a la información, a la familia, a la vivienda, al deporte y a la cultura en general. Teniendo en cuenta que corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas, así como remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social (artículo 9 de la Constitución Española), Teniendo también presente que la futura Convención Internacional para la Protección de los Derechos de las Personas con Discapacidad obliga a los Estados parte a asegurar y promover la plena realización de los derechos humanos y de las libertades fundamentales de las personas con discapacidad sin discriminación de ningún tipo por razón de discapacidad,
4. Desde el movimiento social de la discapacidad articulado en torno al CERMI la juventud con discapacidad solicita:
· El acceso a planes de estudio, que fomenten el tratamiento de la diversidad como instrumento de educación y normalización clave, para alcanzar la plena inclusión social, contando con las adaptaciones y recursos necesarios para que la discapacidad no suponga el límite de nuestro desarrollo formativo.
· La prioridad de acciones de inserción laboral para la juventud con discapacidad, desarrollando y aplicando los principios de igualdad de derechos, de trato y de oportunidades, que promuevan la integración laboral y normalización social de nuestro grupo social, como motor de riqueza social y desarrollo sostenible.
· El acceso normalizado a la cultura, la creación, el ocio y el tiempo libre para los y las jóvenes con discapacidad en España, como vehículo de expresión y participación indispensable de toda política cultural, así como la plena accesibilidad a servicios y dependencias, en una Administración sin barreras.
· El desarrollo de la Ley de La Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia, incluida la perspectiva de género, en su auténtico significado; elevación o mejora de las condiciones de vida, de productividad, intelectuales, etc., logrando la condición humana de quien para ciertas cosas, no depende de nadie, bajo los principios de protección, promoción y seguridad de los derechos y deberes de las personas con discapacidad, recogidos en la Convención Internacional de las Naciones Unidas.
· La implantación de I+D+i que facilite la inclusión de la juventud con discapacidad en una sociedad sin barreras, posibilitando nuevas formas de trabajo y relación social, así como la acción positiva en el diseño de políticas de accesibilidad y el acceso a las en nuevas tecnologías, con especial consideración a la juventud con discapacidad del ámbito rural.· La participación y representación propia de los jóvenes con discapacidad en el diseño de nuestra propia vida, con políticas de fomento, inclusión, libertad, seguridad, autonomía, independencia y solidaridad de la juventud con discapacidad, promoviendo la capacidad y posibilidad de decidir por sí mismos, en todos los ámbitos de su propia vida."
* La imagen es otra de las ilustraciones realizadas por Javier Sochalga © para la "Guía didáctica de la discapacidad para Primaria"
El Congreso aprueba la Ley de promoción de la autonomía personal
El Congreso de los Diputados ha aprobado hoy la llamada Ley de Dependencia, que ha obtenido una amplia mayoría. Sólo CiU, PNV y EA han votado en contra de una ley que atañe de forma directa a cerca de 1,2 millones de españoles y a sus familias, aunque en realidad tiene que ver con toda la sociedad, pues, por un lado todos en un momento determinado podemos ser o llegar a ser persona dependiente o tener a nuestro cargo a alguien dependiente de nosotros, y por otro, aun si no nos encontramos nunca en esta situación, forma parte de nuestra responsabilidad social integrar lo más posible y lo mejor posible a los individuos con dependencia y a sus familiares en el entorno social. Esta ley debería ayudar a ello.
Puede encontrarse el texto que ha llegado al Congreso desde el Senado y que hoy ha sido aprobado, así como otra documentación sobre el proceso parlamentario, en la siguiente dirección de CERMI:
http://www.cermi.es/CERMI/ESP/LeyPromocionAutonomiaPersonal/DocumentosNovedades/
Ondas sin barreras

El próximo 3 de diciembre se celebra el Día Internacional de las Personas con Discapacidad. Personalmente no encuentro demasiado sentido a este tipo de efemérides, aunque es cierto que sirven para llamar la atención a la sociedad sobre la problemática que se recuerda en el día determinado.
Así, por ejemplo, en Huesca, las actuaciones alrededor de dicha fecha han comenzado ya. Ayer los jóvenes discapacitados que integran el programa “Los Bandidos de la Hoya”, que se emite en Hit Radio salieron de su estudio habitual para emitir el programa en directo desde el salón de actos de la Diputación Provincial de Huesca. El programa está auspiciado por Aspace, Atades y la Asociación Down y en él colaboran más de treinta jóvenes.
La emisión de ayer incluyó un primer apartado informativo sobre libros en torno a las diferentes discapacidades, citas deportivas de fútbol y baloncesto adaptados, o iniciativas de las asociaciones de voluntarios.
A continuación se realizó una entrevista al alcalde Huesca, Fernando Elboj, a Javier Callau, director del Instituto Aragonés de Servicios Sociales del Gobierno de Aragón, y Francisco Ratia, presidente de Cadis (Coordinadora de Asociaciones de Personas con Discapacidad de Huesca). En esta entrevista a tres bandas se plantearon temas como el de la dificultad para acceder al mercado laboral por parte de los jóvenes con diversidad funcional o la necesidad de adaptar los transportes públicos a las características de las personas con discapacidad.
Después de la relajación de unos minutos musicales, con canción de Fran Perea dedicada incluida, se produjo una conexión en directo con el jefe de informativos de Cuatro, Miguel Angel Oliver, que pidió la peatonalización del Coso oscense para hacerlo más accesible a todos y animó a los oyentes a convertirse en voluntarios para colaborar en las labores que pueden facilitar la vida cotidiana a las personas con discapacidad.
El programa se acercó al final con una tertulia sobre el mundo de la discapacidad en la que participó el cantautor oscense Ricardo Constante y concluyó con la lectura de un poema, por parte del conductor del mismo, Carlos, dedicado a una joven llamada Vanesa.
La siguiente cita de “Los bandidos de la Hoya” será el viernes, 15 de diciembre, a las 12 horas, en el Centro Cultural Matadero de Huesca. Será ya un especial de Navidad.
Enhorabuena al programa, a sus integrantes y a sus promotores. Es una excelente iniciativa.
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*Puede verse la información por extenso en Heraldo de Huesca, edición de hoy, 29 de noviembre, página 11.
* La imagen es una de las ilustraciones realizadas por Javier Solchaga © para la "Guía didáctica de la discapacidad para Primaria" (ver post del día 13/11/2006, en Vida Especial)
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Mañana, jueves 30 de noviembre, se debate en el Pleno del Congreso de los Diputados el texto del Proyecto de Ley de promoción de la autonomía personal, atención a las personas en situación de dependencia y a sus familias.
Vocaliza

Cada vez son más frecuentes en los medios de comunicación las referencias a aplicaciones tecnológicas para ayudar a solventar las dificultades de comunicación y desenvolvimiento personal que tienen, en mayor o menor grado y en una u otra entidad, las personas con discapacidad. Ello es indicativo de dos cosas. Una que, afortunadamente, poco a poco, se va invirtiendo dinero y esfuerzo en que las tecnologías aporten soluciones para la problemática de la vida de las personas con diversidad funcional. Todavía hace falta mucho más, pero algo es algo. Otra, que este tipo de cuestiones empiezan a ser consideradas con el suficiente interés por los medios de comunicación, como para dedicarles un espacio -aunque igualmente sería deseable más.
En El Periódico de Aragón de hoy se publica, tanto en su edición impresa como en la digital, una noticia relativa al desarrollo de una aplicación informática de ayuda a las personas con dificultad en la expresión oral. Se trata de una aplicación -llamada Vocaliza- llevada a cabo por el joven ingeniero zaragozano, Carlos Vaquero. Este profesional ha realizado su trabajo dentro de un programa de colaboración entre el Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón (I3A) y el Colegio Público de Educación Especial Alborada, situado en el zaragozano barrio del Actur.
En la entrevista que le realiza El Periódico de Aragón, Carlos Vaquero indica que se trata de "una aplicación logopédica para que las personas que tienen patologías en el habla mejoren su capacidad de comunicación. Permite pronunciar palabras aisladas, construir frases y asociar significados de vocablos. También da la posibilidad de controlarlo a personas con problemas motrices". Se trata -añade igualmente Carlos- de que "los chicos con problemas practiquen la pronunciación, hablen y se diviertan mucho. Logra captar su atención y cuando lo hacen bien les premia con una recompensa visual, con un dibujo animado.".
Enhorabuena al joven ingeniero Carlos Vaquero y al programa entre el I3A y el Colegio Alborada. Estas iniciativas son ya absolutamente indispensables, porque está claro que hoy en día la educación especial -la educación en general- necesita de la tecnología para conseguir las metas deseadas.
* Puede verse la entrevista a Carlos Vaquero en la edición impresa de El Periódico de Aragón de hoy (domingo, 25 de noviembre de 2006, pag. 18), o en la dirección de Internet:
http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=284768
* La página en Internet del Colegio Público de Educación Especial Alborada es:
http://centros6.pntic.mec.es/cpee.alborada/
* La ilustración es una de la realizadas por Javier Solchaga (© 2006) para la "Guía didáctica de la discapacidad para Primaria" (ver post 13/11/2006, Vida Especial)
La plaza rehabilitada de San José (Argentina): un modelo de integración.
Hace más de un año escribí una sugerencia a mi ayuntamiento. Les recordaba, por si no estaban muy al tanto, que los niños con discapacidad también juegan. Les preguntaba si sabían que a ellos también les gustan los columpios. A mi sobrino Daniel es una de las cosas que más le pirran. Hemos ido muchas veces a jugar a los columpios, arreglándonos como hemos podido para que él pudiera sujetarse. Ahora, ya más crecido, cada vez eso se hace más complicado en los columpios convencionales. Por eso, también inquiría a mi Ayuntamiento acerca de si se habían dado cuenta de que en la ciudad de Zaragoza no existía ni una sola plaza pública ni parque con juegos y columpios para niños con diversidad funcional. Les comentaba que esos juegos y columpios existen y que si no sabían cómo eran, podían asesorarse en los colegios de educación especial de la ciudad, porque en ellos sí los hay. Me contestaron muy amablemente, no voy a negarlo. Me dijeron que pasaban la nota a la concejalía correspondiente y que allí seguro que tomaban buena cuenta de mi sugerencia. Cuenta no sé si habrán tomado. Hechos no ha habido ninguno, que yo conozca (Zaragoza es bastante grande).
Viene esto a cuento de que una de mis recientes alegrías ha sido que mi amiga Anamá Martínez, con la ayuda y colaboración de otra buena gente, ha conseguido que en la pequeña localidad entrerriana de San José, en Argentina, haya una plaza en la que TODOS los niños pueden jugar. Cuenta Anamá, muy contenta como es natural, que cuando se plantearon la necesidad de rehabilitar esa plaza ciudadana, la "Plazoleta de la Madre", entendieron que tenían dos cosas que hacer. Una procurar que la plaza respetase su historicidad y al tiempo se adaptase a las necesidades actuales de la población. Otra que acogiese realmente a TODAS las personas de San José que quisiesen disfrutar de esa plaza rehabilitada.
Anamá diseñó un proyecto muy hermoso, con sus parterres, su arbolado y plantas del país, sus caminos, sus zonas de juego. En estas zonas de juego incluyó columpios y elementos tanto para niños "convencionales" como para los que tienen diversidad funcional. Todos mezclados para que unos y otros puedan jugar juntos. Eso es muy importante. Explica Anamá, muy bien, todas las cosas que han colocado en la plazoleta para que jueguen los crios:
"Una serie de juegos que incluyen hamacas para niños convencionales, para bebés, dos trepadores, un gimnasio, un sube y baja y una calesita.
- - Areneros: incluimos en este sector de juegos, una excavadora para niños con discapacidad que puede ser utilizada por cualquier niño convencional; arenero común y el arenero adaptado para niños con espasticidad ( palitos).
- - Hamacas: se incorporarán cinco hamacas convencionales y una modificada para niños con movilidad reducida que también puede ser usada por niños convencionales
- - Tateti: es el juego integrador por excelencia pues junto a lo motriz se conjuga lo intelectual, dando una amplia participación a todos los niños.
- - Sube y Baja: convencional adaptado de acuerdo a modelos ya existentes.
La delimitación de la plazoleta ha buscado una integración amable con el entorno, a base de murales pintados y zonas verdes. También, por supuesto, se han realizado dos rampas de acceso para facilitar la llegada a la plaza a las personas que se desplazan en silla de ruedas.
Aunque no ha sido fácil llevar a cabo el proyecto, al final y “con la ayuda de la comunidad educativa de la Escuela Provincial Especial Nº 30 de Villa San José” y de “los obreros municipales, en especial los del taller de herrería y a los pintores que hicieron realidad mi sueño”, como dice la propia Anamá, la plazoleta es hoy un hecho real, un lugar para la vida cotidiana que otros seguimos anhelando y envidiando sanamente.
* Las imágenes corresponden a la Plazoleta de la Madre, en San José (Argentina), el pasado 3 de noviembre, el dia en que se abrió al público después de su rehabilitación.
(Añado el día de hoy, 24 de noviembre de 2006, que he enviado este mismo texto a mi ayuntamiento, al Ayuntamiento de Zaragoza. Vamos a trabajar para conseguir algo semejante en nuestra ciudad y ojalá otros lo puedan hacer en sus respectivas ciudades. Es simplemente una de las muchas cosas que quedan por hacer para concienciar a instituciones y vecinos de que la integración debe alcanzar a todos los aspectos de la vida cotidiana para que sea realmente integración, para que TODO SEA REALMENTE NORMAL).
Guía didáctica de la discapacidad para Primaria

Dos autores aragoneses, Mariano Monreal y Rafael Gabás, han editado una "Guía didáctica de la discapacidad para Primaria", con el objetivo de ayudar a subsanar el vacío que existe en la enseñanza en cuanto al conocimiento y contacto con el mundo de la discapacidad. Los propios autores indican lo siguiente en la Introducción -un texto que, muy amablemente, me han enviado y que creo explica muy bien lo que pretende la guía-:
"Nuestra intención al elaborar el presente trabajo es hacer una guía didáctica para toda la etapa de Educación Primaria (6 a 12 años), que pueda aplicarse con cualquier ley o sistema educativo, ya que entendemos que la educación en valores, moral, cívica y ética tiene (o debería tener) pocos cambios con el paso del tiempo. Nuestra modesta intención es intentar hacer comprender a los niños y educadores en general los problemas que plantean los diferentes tipos de discapacidad y cómo podemos enfrentarnos a ellos de una forma lúdica y divertida. El segundo objetivo sería el de poner en manos de los educadores un instrumento para comprender y enseñar un aspecto de la vida cotidiana poco tratado hasta ahora a nivel pedagógico, como es la Discapacidad, sensibilizando a la sociedad en general y en particular a los que toman decisiones (políticas, económicas y sociales).
Educar para no discriminar, para entender la Diferencia (en este caso la Discapacidad) es una forma más de educación en valores. Educar para comprender la Discapacidad supone educar para unos determinados valores como la justicia, la igualdad, la solidaridad y el desarrollo de la autonomía personal, cuestionando otros negativos como la intolerancia, la discriminación y el escaso espíritu crítico hacia realidades injustas.
Dentro de cualquier ley educativa dos objetivos deberían siempre tener cabida:
a) Establecer relaciones en contextos sociales cada vez más amplios, aprendiendo a valorar y respetar los puntos de vista de los demás, contrastándolos con los propios.
b) Establecer relaciones con todo tipo de seres humanos, respetando la diversidad y la diferencia, desarrollando actitudes de ayuda y colaboración. En la primera parte del trabajo nos hemos basado en un criterio de edad estableciendo los objetivos y contenidos para Primer, Segundo y Tercer ciclo de Primaria; En la segunda parte, que está dedicada a juegos y actividades, con las correspondientes adaptaciones, presentamos un conjunto de ideas sobre juegos conocidos y nuevos, intentando que sean una guía práctica y comprensible para los educadores con el objetivo final de tener en cuenta e intentar ayudar a un tipo de personas, los Discapacitados, muy mal tratadas a lo largo de la historia y poco tenidas en cuenta por leyes y sistemas educativos. A través de juegos y actividades, aunque sólo se hagan un par de veces por semana, podremos conseguir la integración del niño discapacitado y el respeto hacia la Diferencia de cuantos le rodean. Creemos que es importante conocer y sentir como viven las situaciones habituales otras personas, porque ello favorecerá la sensibilización y la implicación colectiva, lo que deberá suponer a medio plazo la verdadera integración de la persona con discapacidad.
El juego es la principal actividad del niño y una de las más importantes formas de aprendizaje e investigación. Por eso debemos tener en cuenta que un mismo juego puede ser válido para cualquier niño, sólo es preciso adaptarlo y motivar, tanto al Discapacitado como al resto de sus compañeros. Es importante que estemos seguros de que todos los niños captan el sentido del juego porque si esto no ocurre el juego o la actividad pierde su sentido. Es importante que estemos seguros de que todos los niños captan el sentido del juego porque si esto no ocurre el juego o la actividad pierde su sentido.
El educador tiene en cada juego adaptaciones, si se precisan, y en cualquier caso cualquier carencia que pueda presentar el presente trabajo (que las presentará y muchas) puede ser suplida con imaginación y cariño. " (*)
La guía se estructura en dos partes. Una primera que establece una serie de objetivos a conseguir en relación con el tema de la discapacidad en el ámbito educativo, y una segunda que desarrolla los juegos y actividades a realizar, con los que se pretende la integración entre niños con y sin discapacidad en los colegios.
Este novedoso trabajo, que parte de una propuesta de Discapacitados sin Fronteras y cuenta con unas estupendas ilustraciones de Javier Solchaga, ha sido publicado con el apoyo del Gobierno de Aragón, La Caixa y la Fundación Seminario de Investigación para la Paz. La guía se está repartiendo por todos los centros educativos aragoneses, así como en bibliotecas y ludotecas de Aragón. Además se va a enviar a todos los departamentos de Educación de los Gobiernos autonómicos y a los ministerios correspondientes de todos los países hispanoamericanos.
(*) Los subrayados y cursivas son míos.
© 2006 ilustración Javier Solchaga.
Iniciativas y realizaciones como éstas son las que me gusta contar. Gracias a los autores. Muchas gracias.
Atención Temprana (a próposito de un comentario de Lamima)
Lamima colgó en su blog el pasado día 5 un magnífico comentario sobre la Atención Temprana, a propósito del Encuentro que han tenido en Gijón familias que tienen en su seno alguna persona con acondroplasia.
La Atención Temprana es, digamos, el conjunto de acciones y terapias que reciben los niños afectados de alguna discapacidad (o diversidad funcional, como se comienza a decir ahora). Y desgraciadamente, como bien apunta Lamima, las familias deben enterarse por sí mismas de qué es ésto de la Atención Temprana, de dónde puede recibirla sus hijos, porque la descoordinación entre el sistema de salud (donde se produce el diagnóstico médico) y el sistema asistencial (donde debe ponerse en marcha el programa de atención a recibir por el niño) ha sido escandalosa y muy dolorosa para quienes la han sufrido. Cuando una familia se encuentra con la situación de hacer frente al diagnóstico de una discapacidad (casi siempre mal explicada), debe añadir además el sufrimiento de no saber cómo conducir la situación ni cuáles son los pasos más inmediatos qué hay que dar. Quiero tener la confianza de que la futura Ley de la Dependencia, con la creación de un sistema específico, subsane, entre otras, esta barbaridad. De ello, como ya vengo prometiendo en otros comentarios, iremos hablando más adelante.
Hace un tiempo tuvimos la intención de crear una especie de revista digital para ir explicando todo este tipo de cosas. Como sucede con muchos proyectos, finalmente no resultó. De entre el material que comenzamos a recopilar entonces, recupero ahora un artículo sobre Atención Temprana que nos regaló la psicóloga Rosa Sánchez Bañón. En él se hace se hace alusión a los problemas generados por lesiones cerebrales. Pero seguramente las aportaciones generales sobre atención temprana lo hacen de interés para todos los casos:
ATENCIÓN TEMPRANA
Existe una relación entre el sufrimiento fetal durante el parto y la aparición de posteriores anomalías físicas e intelectuales en el bebé. También existe una relación directa entre anomalías genéticas y metabólicas y retraso psicomotor. Hoy se sabe que el 40% de los niños discapacitados lo son debido a lesiones producidas en el periodo perinatal. Estos conocimientos abren la posibilidad de iniciar tratamiento desde el momento del nacimiento y de prevenir los riesgos de sufrir lesiones cerebrales.
Toda actuación que intente paliar los efectos de las lesiones sufridas por el sistema nervioso le llamaremos Atención Temprana.
Explicaremos a continuación que es la atención temprana más detenidamente:
El sistema nervioso de un ser humano que acaba de nacer es inmaduro y fundamentalmente plástico y moldeable, de modo que el número y la calidad de las primeras experiencias que recibe resultan esenciales para su desarrollo. Es necesario estimular adecuadamente al bebé durante su periodo de crecimiento. No se trata de bombardear al niño con numerosos estímulos sino mediante ejercicios y técnicas potenciar al máximo las posibilidades físicas e intelectuales del niño.
La atención temprana está determinada por su carácter sistemático, secuencial y por el control que se hace de dicha atención. Es sistemática porque se trabaja con el niño en sesiones semanales con un programa previamente elaborado de acuerdo con su edad de desarrollo y con lo que puede conseguir. Es secuencial porque un paso nos lleva a otro. Y está controlada por las reuniones de los profesionales, con la familia para comprobar los adelantos.
El éxito de la atención temprana tiene que ver con distintos factores. Por un lado el tipo de anomalía, el momento de la detección de dicha anomalía, por el otro la actitud familiar y profesional, y las características idiosincrásicas del bebé. Esto significa que cada caso va a ser distinto.
Existe un grupo de niños con alteraciones genéticas, de ellas las más conocidas es el síndrome de Down, o errores metabólicos como la fenilcetonuria, galactosemia, cretinismo o niños cuyos padres han tenido una enfermedad infecciosa que han transmitido etc., en los que el éxito del tratamiento temprano resulta limitado debido a la gravedad de las lesiones ocasionadas en el sistema nervioso. El déficit siempre existirá. Aún así el tratamiento de atención temprana conseguirá desarrollar al máximo la capacidad física y mental del niño afectado.
A continuación explicaremos en que se fundamenta la atención temprana y como es su proceso en España, al igual que en otros países:
La AT se basa en la psicología del desarrollo, en la psicología de la conducta y en la psiconeurología.
La psicología de la conducta estudia las interacciones existentes entre el niño y el ambiente. La psicología del desarrollo se ocupa del estudio del origen y evolución de la conducta a través de las diferentes etapas por las que pasa el organismo humano desde el momento de su fecundación hasta el final de su vida. Y la psiconeurología evolutiva estudia la evolución del sistema nervioso desde su nacimiento.
En estas tres ramas del conocimiento junto a la medicina y la pedagogía fundamenta la atención temprana su tratamiento y su existencia.
El procedimiento que sigue la atención temprana es el siguiente:
Los padres se ponen en contacto con un equipo de profesionales que se dedican a proporcionar este tipo de tratamiento y el primer paso que dan los profesionales con un niño que presenta retraso o que corre el riesgo de padecerlo, es hacer una evaluación del estado de desarrollo o en que etapa evolutiva se encuentra. Siendo éste el punto de partida de toda la actividad a realizar posteriormente.
Los profesionales utilizan los conocimientos que proporciona la psiconeurología evolutiva, las pruebas estandarizadas, la observación del niño en su ambiente familiar y en situación de juego, así como toda la información que puedan aportar los padres a cerca de la evolución del niño desde su nacimiento a su situación actual.
Cuando se trata de un bebé de días o pocos meses los profesionales tienen en cuenta el estado de su sistema nervioso observando sus manifestaciones posturales y reflejas.
Se utiliza con frecuencia la escala para medir el desarrollo psicomotor de la primera infancia de Brunet Lezine para explorar cuatro áreas del desarrollo:
La postura
La coordinación visomotora
El lenguaje
La sociabilidad.
Con esta escala se puede construir el perfil de desarrollo del bebé, que sujeto a modificaciones por sucesivas evaluaciones nos va indicando en cada momento el área sensorial que precisa mayor atención. Los datos que obtenemos de la aplicación de la escala son muy útiles para elaborar un programa individual de atención temprana. Así aunque un niño tenga dos años de edad cronológicos si en la prueba obtenemos un desarrollo global de seis meses actuaremos como si su edad real fuera de seis meses.
La observación del bebé o niño en su ambiente familiar es imprescindible ya que su hogar es el lugar donde más estímulos recibe. En la visita al hogar se observan todas las condiciones que influyen en la vida del niño como donde duerme, donde pasa la mayor parte del tiempo, la luminosidad de la estancia, la temperatura, los ruidos y las relaciones personales entre los miembros que componen la familia y el tratamiento que recibe el niño de la persona o personas que lo cuidan.
Una vez realizada la exploración del niño y teniendo conocimiento de su edad de desarrollo y el ambiente familiar que le rodea, ya se puede elaborar el programa individual de atención temprana que está compuesto de unos ejercicios determinados por las áreas de desarrollo y que detallamos a continuación:
Los ejercicios de esta área van orientados a que el niño consiga el control de su propio cuerpo, lo que implica tanto el establecimiento del tono muscular adecuado como las reacciones espacio temporales que van a permitir al niño desplazarse sin peligro de caerse.
No todos los niños con lesiones cerebrales consiguen caminar, pero es cierto que los que tienen que estar postrados se benefician también de los ejercicios motores que implican mayor irrigación sanguínea, evitando rigideces y heridas.
El área perceptiva y cognitiva engloba todos los ejercicios que favorecen el desarrollo intelectual. Todos los investigadores están de acuerdo en que la inteligencia está presente en el niño antes que el lenguaje y que el niño capta el mundo a través del contacto con los objetos materiales cogiéndolos y chupándolos. Estas acciones permiten al niño llegar a construcciones mentales más complicadas.
En el área del lenguaje los ejercicios que realizan los logopedas con los niños les ayudan a expresarse de manera que los demás los entiendan y les permite una relación más rica con el entorno.
La estimulación en el área social y de autonomía los ejercicios van orientados a proporcionar al niño el mayor grado de autonomía e iniciativa posible en los hábitos básicos para la vida independiente, como la alimentación, vestimenta, aseo, así como una conducta social adaptada al ambiente en el que el niño se desenvuelve, ya que va a permitir que la dinámica familiar resulte lo menos afectada posible con la presencia del niño que presenta alguna o mucha discapacidad, pues es frecuente observar como los padres volcamos toda nuestra atención hacia nuestro hijo, convirtiendo la relación en hiperprotectora.
La mayoría de las personas que presentan algún tipo de discapacidad alcanzan la habilidad suficiente, si se les enseña, para desenvolverse en las habilidades corrientes de la vida diaria que incluyen hábitos de higiene, alimentación, pequeñas compras, ciertas responsabilidades, incluso la utilización de transportes públicos. Sólo un porcentaje bajo de las personas afectadas por lesiones cerebrales necesita una total dependencia de sus cuidadores..
La atención de un niño-a que tiene discapacidad no es sólo tarea familiar, médica, psicológica o educativa necesita de todas las intervenciones a la vez. Es por este motivo que funcionan bien los equipos multidisciplinares que hacen posible la atención integral de un niño-a con daño cerebral. Las funciones que desempeñan cada integrante del equipo son:
El psicólogo, periódicamente hace la evaluación psicológica del niño. Elabora las actividades del programa junto con las recomendaciones que se dan a los familiares y educadores que están con el niño, y que son las que surgen de la coordinación con los otros profesionales. Se ocupa de tener una relación directa con los padres para que le aporten toda la información sobre su hijo-a y sobre ellos mismos.
El neurólogo examina el grado de maduración del sistema nervioso del niño-a e informa de las potencialidades y prescribe medicación si es necesario.
El pediatra vigila la salud del bebé y prescribe exámenes complementarios en cada momento (vista, oído...)
El trabajador social hace visitas periódicas a cada niño y a cada familia para conocer los avances y las dificultades que surgen en la aplicación del programa.
El logopeda y el fisioterapeuta se ocupan de los problemas de lenguaje y la rehabilitación física respectivamente. Ellos evalúan individualmente al niño y dan su opinión para la elaboración del programa e indican a los padres la forma de realizar los ejercicios.
El estimulador-a lleva a la práctica los ejercicios perceptivos, de atención, conductuales y motores.
El nacimiento de un niño-a con problemas produce una gran crisis familiar, de ahí la necesidad de que los padres tengan oportunidad de ser escuchados por los profesionales y tener un foro de participación junto con otros padres para reivindicar mejoras sociales para sus hijos, así como conocer donde dirigirse y donde consultar.
Para realizar el programa de atención temprana tanto los profesionales como los padres necesitan contar con espacios y materiales para el trabajo de estimulación. Describiremos brevemente que objetos son útiles para la consecución del programa:
Para la estimulación visual se utilizan pañuelos de colores, pelotas de diferentes tamaños y colores, tarjetas con imágenes, cuentos ilustrados...
Para la estimulación auditiva se utilizan sonajeros, maracas, equipos de música, instrumentos musicales...
Para la estimulación oculo-manual se suelen utilizar cubos de distintos tamaños, recipientes, bolas, puzzles, los pañuelos de antes, pinturas, esponjas... y mucho más.
Para la estimulación motora la alfombra es un buen aliado y aislante, en ella podemos situar aros, cuerdas, balones de gran tamaño, triciclos, bancos, tacos de madera...
Para la estimulación del lenguaje todo aquello que incite a hablar al niño como láminas de imágenes, grabaciones de sonido, marionetas, teléfono, casas, pelotas de pimpón para soplar...
Además de todo lo que os hemos contado, existe el libro blanco de La Atención temprana, editado por el Ministerio de Asuntos Sociales, que contiene la definición de Atención Temprana, los objetivos de la Atención Temprana y la población a la que va dirigida, los principales ámbitos de actuación, los principios básicos y donde las familias pueden dirigirse para que sus hijos sean atendidos.
*La imagen fue utilizada como cartel del II Congreso Internacional de Atención Temprana, celebrado en octubre de 2004, en Santiago de Compostela y viene de la dirección: http://www.usc.es/congresos/ciatemp/
Barreras arquitectónicas versus barreras mentales
He perdido el ejemplar escrito del periódico donde leí la noticia y no soy capaz de encontrarla en Internet, en donde parece haberse perdido también. Pero recuerdo bien sus términos y por eso, aunque no sea muy ortodoxo hacerlo sin el apoyo documental, quiero traerla aquí (con el compromiso de que cuando encuentre el reportaje, colocaré su referencia exacta). No quiero dejar pasar más tiempo. Una vecina del barrio zaragozano de Torrero, que ha sido madre recientemente, denunciaba las barreras arquitectónicas de su calle que prácticamente le impiden salir de casa con el carrito de su bebé, debido a la estrechez de la acera, sembrada de postes de la luz y atrincherada por los vehículos aparcados en la calzada y los contenedores de las basuras. Expuesta y desarrollada la situación de esta vecina y del barrio de Torrero en general, con su escasez de aparcamientos, con su hermoso y viejo diseño que se adapta mal a la voracidad urbana de este siglo, con sus inconvenientes para suprimir barreras arquitectónicas, el reportaje concluye con una "disculpa" del concejal de Infraestructuras del ayuntamiento zaragozano. Y es el punto de vista desde el que está hecha esta disculpa lo que más ha llamado mi atención.
Venía a decir el concejal de Infraestructuras que es necesario que los afectados por las barreras arquitectónicas urbanas denuncien particular e individualmente su problema, como hizo la vecina protagonista de la noticia, para que el Ayuntamiento conozca de su existencia y pueda ponerle remedio. Bien. Es un paso. Pero, no parece una manera muy racional de afrontar el problema de las barreras arquitectónicas. Quizás el concejal se sorprendería por la magnitud del número de quejas y denuncias, si todos los afectados diariamente por ellas y por otras situaciones de discriminación o falta de integración recurrieran a este procedimiento. A mi me parece que la Administración, - cualquiera de ellas en sus niveles de competencia al respecto, más aún, todas ellas en coordinación, - deberían empezar a plantearse análisis y estudios serios sobre el tema de las barreras arquitectónicas y urbanísticas en las ciudades y pueblos de este país. Estudios y análisis coherentes y serios sobre éste y otros temas relacionados con la integración, que no se pueden afrontar a partir de la multiciplicidad de casos aislados que vayan surgiendo. Que necesitan actuaciones globales, basadas en procedimientos racionales y totales, pensados con la misma "normalidad" que se hace con otras actuaciones diariamente, si queremos realmente nuestras ciudades y pueblos sean un lugar en el que todos podamos vivir con "normalidad". Ya entiendo que hay un problema económico y presupuestario por el medio. Pero si no empieza por modificarse la mentalidad con la que los responsables políticos, y en general la sociedad, afrontan el mundo de la discapacidad y las exigencias de integración, malamente entrará en consideración la necesidad de destinar los recursos presupuestarios que hagan plausible poco a poco la asunción de la diversidad por parte de todos.
Esa misma mentalidad, tan estrecha, tan poco capaz de ponerse en el lugar de los otros, es la que me preocupa en cuanto a la reglamentación que habrá de venir para desarrollar la llamada Ley de Dependencia. Esa mentalidad y algunos de sus enunciados, la verdad. Pero eso será otro día.
Ante la nueva "Ley de Dependencia"

El pasado día 5 de octubre el Congreso de los Diputados dio luz verde al texto del Proyecto de Ley de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia. Falta todavía un mes para que este texto cumpla su andadura en el Senado y por tanto sea definitivamente aprobado. Entrará en vigor el 1 de enero de 2007. La importancia de la ley no escapa a nadie. Durante su tramitación en la Comisión correspondiente del Congreso produjo ya un buen número de enmiendas por parte de partidos políticos y colectivos sociales afectados. Algunas de ellas fueron transaccionadas e incorporadas al texto que ha aprobado el Pleno del Congreso. La ley nace pues con un importante consenso. Lo que no impide que suscite tantas esperanzas como incertidumbres ante la enormidad del reto que deben asumir administraciones y sociedad para ponerla en marcha de una manera realmente efectiva. No hay que olvidar que, como recuerda el propio preámbulo del texto del proyecto de ley, el 9% de la población española presenta alguna discapacidad o limitación que le causa o puede llegar a causarle situación de dependencia para las actividades de la vida cotidiana.
La prensa comienza a hacerse de eco de estas esperanzas e incertidumbres. Quiero copiar aquí la información aparecida el viernes, 13 de octubre, en el Periódico de Aragón, con un primer análisis del proyecto de ley y con la opinión al respecto de algunos afectados por el mismo:
http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=276041
* La imagen viene desde la web del Gobierno de Cantabria: http://www.saludcantabria.org/serviciossociales/img/hablandoDiscapacidad.jpg
Cosas que suceden en Argentina (y seguro que en otros muchos sitios)
Violeta, la hija de mi amiga argentina, Anamá, que tiene doce años y un fuerte compromiso motor, ha podido reanudar sus terapias porque la empresa de transporte que ha de llevarla desde la ciudad de Colón (Entre Ríos) a Gualeguaychú, donde hace las terapias, recibió el pago de un mes del total de la deuda que tiene con ella la Obra Social PAMI, que es la que da cobertura a la hija de Anamá. La familia no sabe por cuánto tiempo seguirán las terapias, porque no saben si PAMI seguirá abonando, como es su obligación, la cobertura de transporte.
Tendremos que repetir que éste no es el único caso de impago de las obras sociales en Argentina. Parece que hay un problema generalizado y llegan constantemente noticias de familias que tienen por ello dificultades para atender adecuadamente a sus hijos con discapacidad.
Hay por ejemplo una familia en Gualeguaychú que no puede operar a su hijo de una complicación de gravedad que sufre, porque la obra social no quiere pagar un elemento que se necesita para practicar dicha operación, bastante compleja.
Otro amigo de Argentina, Gustavo, me cuenta igualmente que tienen muchas dificultades para que su Obra Social pague los sueldos de los profesionales que atienden a su hijo, Julián, y a los compañeros de éste. Las familias denunciaron la situación en el juzgado y, gracias a ello, alguno de los profesionales ha cobrado alguna parte de lo adeudado. Pero les deben muchos meses de sueldo. Cuenta Gustavo que las familias están adelantando las pagas de estos profesionales, en espera del abono de sus nóminas. Además, terminando como ésta ya el año, la obra social que debería dar cobertura a la familia de Gustavo ha comunicado a los terapeutas que se ocupan de su hijo y otros niños que únicamente han presupuestado una serie de sesiones de terapia. Lo presupuestado en forma alguna alcanza ni siquiera a lo ya realizado en lo que va de este año. Con lo cual hay todo un trabajo realizado por los terapeutas que éstos no saben siquiera si podrán cobrar, y que en todo caso seguramente tendrán que terminar asumiendo las familias.
También cuenta Gustavo que todas las visitas médicas que realizan -neurólogo, oculista, nutricionista, etc.- deben ser abonadas por su familia anticipadamente. Sólo les reintegran el dinero al cabo de muchos meses y siempre que se presenten a efectuar el cobro en San Carlos de Bariloche, que dista 120 kms de su localidad de residencia, con los consiguientes nuevos gastos de desplazamiento y viaje, que al cabo suponen más que el reintegro del precio de la consulta médica.
En fin, todo parece muy caótico y desordenado, pero seguramente más por falta de voluntad y otras razones que por vacío legal. Los amigos que escriben insisten en asegurar que las leyes, tanto las nacidas ya en el régimen democrático como las provenientes de la dictadura, garantizan, de una u otra manera, una cobertura del cien por cien. Pero ya se ve que ésto en la práctica diaria no se cumple. Seguramente en ello influye el hecho de que en Argentina no existe un sistema general de "seguridad social" (aunque, como sabemos en los países, como España, en el que ese sistema se da, su existencia tampoco garantiza una atención completa en los temas de discapacidad, aunque por lo menos asegura unos mínimos en casi cualquier circunstancia; veremos qué sucede en España ahora en la práctica con la denominada Ley de la Dependencia).
En Argentina existen las "obras sociales", que son de varias y de diferente adscripción. Hay obras sociales de índole provincial, a las que son afiliados los empleados públicos. Otras obras sociales son las de ámbito castrense. También están las obras sociales de los sindicatos, y finalmente la mayor del país, que es PAMI, a la que pertenecen jubilados y pensionistas. En unos casos estas obras sociales deben procurar por ley una cobertura del cien por cien en las necesidades asistenciales de sus afiliados. En otros, no. Pero en cualquier extremo, la ley garantiza que el Estado deberá subvenir a la cobertura asistencial allí donde no lleguen las obras sociales, que por otro lado cobran sus cuotas mensuales a los afiliados.
Los amigos que escriben desde Argentina cuentan que trabajan y luchan para conseguir que se cumpla la exigencia de una completa asistencia a los niños con discapacidad. Pero, por el momento, todos hablan de que esto no es así y parece que su empeño va todavía para largo.
* La imagen es de Río Negro (pertenece a la Secretaría de Turismo de la Nación - Argentina, y puede verse enhttp://www.theworldwidegourmet.com/travel/southamerica/argentina/rio-negro.htm)
En el país de Perbrumón, muchos cuentos en un cuento

Me llega por correo esta reseña de una obra de teatro realizada por y para personas con discapacidad y sin discapacidad. Un proyecto de integración. Me parece además que incorpora elementos de dramaturgia y de reinterpretación de los cuentos tradicionales de gran interés. Hay más información sobre proyectos similares a éste en "Voces en el silencio": http://www.vocesenelsilencio.org.ar/
CO.D.A.I Argentina Compañía de Artistas Integrados, Entidad Apadrinada por Alejandro Lerner y Alicia Zanca presenta:
"En el país de Perbrumón, muchos cuentos en un cuento"
Una obra para todos los chicos, hecha por actores con capacidades diferentes, que buscan la ruptura de toda discriminación ...
"En el país de Perbrumón, muchos cuentos en un cuento", como eje de la obra,se desarrolla la historia de amor entre Dulce y Bella Bestia. Acompañan a esta controvertida pareja, un grupo de personajes que buscan su propiocuento, mientras, casi involuntariamente, participan en esta aventura.
Conviven en esta búsqueda: un Hada Madrina, una Hechicera (ésta última,intenta manipular a los personajes como si fueran títeres, para beneficio propio). Ceniza, la sirvienta del Castillo (que, por todos los medios,quiere convencer a los demás que su cuento es el más bello), Durmiente (que adormilada o "roncando" vive haciendo torpezas y anda perdida de cuento en cuento), Bello (quien acaba traicionando a Dulce y despreciando su personaje para vivir el de Alí Babá), Dos sombras (quienes traducen en lenguaje de manos todo lo que acontece entre los personajes, y que, además, ayudan o entorpecen el desarrollo del cuento), un Mayordomo no vidente, que con su accionar genera suspenso y un Relator, que guía a los no videntes y a los más pequeños a disfrutar de la historia. Entre todos arman y desarman esta aventura, mientras cuentan sus propios y tradicionales cuentos.
La obra, por otra parte, plantea un litigio que tiene la Hechicera con el Príncipe feo, por la propiedad del castillo que este último ha recibido como herencia. A lo largo de la misma se toman los conceptos y personajes tradicionales de cada cuento, para trastocarlos (La Bella y La Bestia, Cenicienta, La Bella Durmiente, etc.). En ese trueque de historias y conceptos, lo que tradicionalmente es bello y bueno, se transforma en bello pero hipócrita y, lo feo, se convierte nada más que en algo distinto y no por eso, en sinónimo de maldad.
En el desarrollo se juega, permanentemente, a los opuestos que los chicos tienen como principio de los cuentos; los besos mágicos que rompen hechizos, sorpresivamente pueden no funcionar y las varitas mágicas no ser capaces de detener el tiempo, ni salvar al héroe. Sin embargo, los sentimientos, pueden ser más fuertes que cualquier fórmula maravillosa.
En situaciones de riesgo, el Hada Madrina puede, en su accionar mágico, fallar, de la misma manera que las maldades de la Hechicera resultan un rotundo fracaso. Hasta el final feliz, termina enojando a ciertos personajes quienes, dejándose llevar por su enojo, abandonan el cuento para buscar otro que los satisfaga.
La obra está estructurada en forma tal, que la misma pueda ser disfrutadapor ciegos,sordos e hipoacúsicos así como cualquier niño que acceda al espectáculo, pues el mismo se ha desarrollado con un concepto de integración, que busca la ruptura de toda discriminación.
La puesta en escena:
Idea y propuesta: Cecilia Arripe
Producción: CO.D.A.I. Argentina, Compañía de Artistas Integrados
Libro original: Carlos Vitorello
Dirección y puesta en escena: Lito Cruz
Asistentes de dirección: Cecilia Arripe y Augusto Britez
Producción Ejecutiva: Cecilia Arripe y Willy Poch
Coreografías: Cecilia Arripe
Música original: Willy Poch
Incluye canciones originales compuestas por: Alejandro Lerner, Patricia Sosa y Daniel Vila
Vestuario: Cecilia Almirón y María Pedreira
Escenografía: Adriana Maestri
Puesta en seña: Mabel Remón (directora C.O.D.A.), Gerardo D´Ugo y Cecilia Alonso
Asesoramiento puesta para ciegos: BAC (Biblioteca Argentina de Ciegos)
Prensa: Duche-Zarate
Teatro: Carlos Carella Bartolomé Mitre 970 - 4345-2774, desde el sábado 9 de septiembre, funciones sábados y domingos a las 16 horas.
Obra realizada gracias a los subsidios de ProTEATRO, de la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y AMIA
Feaps Aragón denuncia que el 90% de los discapacitados psíquicos se quedarían fuera de la Ley de Promoción para la Autonomía Personal
La Federación aragonesa de Asociaciones de Disminuidos Psíquicos (Feaps) denunció ayer que la futura ley de la Dependencia no incluye al 90 % de las personas con discapacidad intelectual. Según estos datos, en Aragón se quedarían "fuera" de la ley entre 3.500 y 4.000 personas. En el conjunto del país la cifra ascendería a los 250.000.
Según expresó el presidente de Feaps, José María López, el proyecto de Ley "no contempla" las limitaciones psicológicas e intelectuales. "Este tipo de discapacitados son dependientes desde que nacen hasta que mueren y la ayuda hacia ellos debe estar contemplada en la ley", dijo López. "Evidentemente, se deben establecer grados de discapacidad y la ayuda debe ir en función de los mismos. No estamos en contra de eso, pero queremos partir todos desde el mismo punto", añadió.
La ley de Dependencia, que iniciará su tramitación parlamentaria en los próximos días, incluye sólo los temas "motores". "Si una persona puede caminar, comer o ducharse y, además, tiene un empleo no se considera dependiente. Sin embargo, la mayoría de los discapacitados intelectuales que trabajan lo hacen en centros especiales de empleo".
Por ello, los gerentes y familiares pertenecientes a las asociaciones aragonesas van a enviar una carta al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para que la ley se modifique "antes o durante" su tramitación en las Cámaras. Igualmente, el presidente de Feaps aseguró que si la ley no cambia, van a tomar "todas las medidas legales" que estén en sus manos para conseguirlo.
Aunque la ley autonómica de Servicios Sociales, que se presentará pronto en Consejo de Gobierno, puede minimizar los efectos de la legislación nacional, incluyendo mayores ayudas para este sector, "no es la solución", dijo López. "Tenemos que partir todos desde el mismo punto. Si la ley nacional es referente para las Comunidades Autónomas y éstas no actúan, se crearán Autonomías de primera y de segunda", concluyó el presidente de Feaps.
*Traigo este texto desde Heraldo de Aragón (Fernando Lorente). También en la edición impresa, p.5
El Foro de Vida Independiente quiere negociar la nueva Ley para la autonomía personal

14 de septiembre de 2006
El grupo de personas en situación de dependencia que se encerró en el IMSERSO consigue compromisos del Ministro Jesús Caldera
En la tarde de ayer miércoles, cinco miembros del Foro de Vida Independiente que, junto a otros integrantes del mismo y durante más de veinticuatro horas, mantuvieron un encierro en la sede central del IMSERSO en Madrid, celebraron en el ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales una reunión de alto nivel presidida por el propio ministro Jesús Caldera, acompañado de la Secretaria de Estado de Servicios Sociales, Familias y Discapacidad Amparo Valcarce, así como del equipo técnico ministerial. La reunión que duró algo más de tres horas, fue intensa en cuanto a las negociaciones, pero en todo momento estuvo presente una buena predisposición por ambas partes para acercar posturas.
Los representantes del Foro de Vida Independiente defendieron las mismas argumentaciones que ya se habían trasladado documentalmente con anterioridad a los diferentes grupos parlamentarios y al ministerio, de modo que si se incorporan al texto final de la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia – actualmente en trámite de elaboración en el Congreso de los Diputados– ésta debe garantizar los criterios de igualdad de oportunidades y equidad para las personas con diversidad funcional (discapacidad), siguiendo las directrices marcadas recientemente tanto por la convención de las Naciones Unidas como por el Comité Económico y Social Europeo.
El ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales se comprometió a que la figura del Asistente Personal se amplíe a las actividades de relaciones sociales –en la redacción actual únicamente se contempla para la educación y el trabajo–. Asimismo, las personas en estado de dependencia tendrán acceso al pago directo para costear estos servicios de asistencia personal, estableciéndose reglamentariamente sistemas de arbitraje rápido para que los usuarios no se vean sometidos a largos procesos administrativos, o incluso judiciales, hasta determinar los apoyos que realmente necesitan. Aunque se mantendrá la figura del copago, a la hora de concretar las cuantías se tendrán en cuenta los costes que a las personas con diversidad funcional producen un agravio económico que les impide la igualdad de oportunidades.
Asimismo, cabe destacar que Jesús Caldera manifestó a los reunidos la intención de su ministerio de contar con la colaboración directa del Foro de Vida Independiente en esta fase final de elaboración de la ley.
FORO DE VIDA INDEPENDIENTE.
"NADA SOBRE NOSOTRAS NI NOSOTROS SIN NOSOTRAS NI NOSOTROS"
foro.vida.independiente@gmail.com
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13 de Septiembre de 2006
Finaliza el encierro en la sede del Imserso tras conseguir un compromiso firme de negociación con el Ministerio
Los miembros del Foro de Vida Independiente abandonaban este mediodía a las 12:45 la sede central del Imserso en Madrid después de más de un día de encierro, tras conseguir "un compromiso serio y firme" por parte del Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales "de hablar a fondo" acerca de sus propuestas, "que son las de los representantes electos de los españoles", para la próxima Ley de Promoción de la Autonomía Personal.
"La noche ha sido difícil", declaraban los militantes del Foro que han llevado a cabo este acto de protesta, a los que no les fue permitido introducir alimentos ni colchonetas o mantas. Han tenido que dormir en el suelo de los pasillos, sin comer, con las luces encendidas, el aire acondicionado funcionando y música de fondo. Esta mañana se han levantado alrededor de las siete, pero no han podido bajar a desayunar hasta que no ha abierto la cafetería del centro. Una vez abierta, sólo les permitían bajar de dos en dos, teniendo que esperar algunos de ellos bastante tiempo hasta poder probar bocado. A pesar de todo, los "encerrados" han declarado que el trato del personal del centro ha sido bueno y sólo han notado "un poco de descoordinación". Esta mañana, los miembros del FDV han mantenido una larga reunión con el Ministro de Trabajo, Jesús Caldera, que se ha comprometido a volver a reunirse con ellos para "hablar a fondo" de sus propuestas. Las negociaciones comenzarán esta tarde, a las 7:30. Los miembros del Foro han manifestado su intención de seguir trabajando para que se elabore la mejor ley posible. Asimismo, los miembros del FDV manifestaban en la rueda de prensa posterior a la salida su sorpresa por "el poco interés que despierta en los medios de comunicación una ley que es básica". "Lo que ha ocurrido aquí es lo que hace un país, y no la prensa rosa, ni los problemas que tienen los toreros". El portavoz del grupo, José Antonio Novoa, declaraba a modo de conclusión que el acto que han llevado a cabo "no ha sido una medida de presión crítica para conseguir una reivindicación concreta. Ha sido un grito existencial de unas personas que han visto las posibilidades que tiene la ley y que podrían no cumplirse". Esta ley "podría suponer para nosotros vivir en igualdad de condiciones con las demás personas y sin discriminaciones".
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12 de Septiembre de 2006
En reivindicación de sus derechos humanos ante la próxima Ley de Promoción de la Autonomía Personal
Desde primeras horas de la mañana del día de hoy, 20 miembros del Foro de Vida Independiente, mujeres y hombres con diversidad funcional (discapacidad), ante la falta de un verdadero compromiso político e institucional frente a sus razonables demandas de mejora en el proyecto de Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia, han optado de forma libre, responsable y pacifica encerrarse en el despacho del director general del IMSERSO, en la sede central de este organismo en la calle Ginzo de Limia, 58 de Madrid, con carácter indefinido, en tanto en cuanto no se les garanticen los criterios de igualdad, vida independiente y desagravio económico que ha de contemplar dicha ley, para igualarles en condiciones al resto de los ciudadanos de este país.El Foro de Vida Independiente solicitó el pasado 17 de agosto que el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, recibiera a una representación de este colectivo, con el fin de explicarle de primera mano las carencias de la ley. El punto de desacuerdo fundamental es el copago en función de ingresos y patrimonio de los servicios que prevé la ley en su actual redacción. Es decir, se obliga a la persona en situación de dependencia a dedicar una parte sustanciosa de sus ingresos al sostenimiento de su independencia, de modo que una ley que supuestamente busca la igualdad de oportunidades termina penalizando a los ciudadanos y ciudadanas cuyas vidas debería mejorar, más aún cuanto mayor sea su situación de dependencia. No es la primera vez que este colectivo intenta reunirse con el presidente del gobierno. Ya en octubre pasado miembros del Foro de Vida Independiente le remitieron, a través de las delegaciones del Gobierno de varias ciudades españolas, cartas en términos semejantes, del mismo modo que lo hizo también el británico John Evans, presidente de la Red Europea de Vida Independiente (ENIL). Sin embargo, nunca hubo respuesta, motivo por el cual se ha emprendido esta nueva acción reivindicativa. Junto a las personas que permanecen en el encierro, varios equipos y sectores de apoyo, desde el resto de los compañeros del Foro de Vida Independiente, hasta colectivos como la Confederal del Sindicato CGT, junto con el aval de los más de 180.000 apoyos recabados la semana pasada tras la campaña por la "Igualdad", así como el soporte del Movimiento de Vida Independiente de varios países europeos, apoyarán el encierro hasta que se atienda su petición de ser escuchados por el presidente del gobierno para explicarle personalmente sus demandas por una Ley que contemple los ya mencionados criterios de igualdad requeridos por la propia convención de la ONU y recomendados por el Consejo Económico y Social Europeo
* Copio estos textos desde la lista de correos del Foro de Vida Independiente y desde el periódico "Rojo y Negro".
!Qué fuerte!

Esta semana, aunque no ha empezado todavía el curso escolar, ha empezado ya una parte de las rutinas de mi sobrino Daniel y hemos comenzado a acudir a una de las terapias habituales que sigue, ozonoterapia. La consulta donde vamos está en el puritísimo centro de la ciudad, y éso, creánmelo, para desplazarse con silla de ruedas es un problema cotidiano. Así que esta tarde he pasado por sucesivos estados de ánimo y he tenido diversas reacciones.
Para empezar la escasez de plazas de aparcamientos reservadas a vehículos de personas con diversidad funcional es en esta ciudad de Zaragoza (Aragón, España) un tanto vergonzosa. Siempre que salimos de casa hacia el centro de la ciudad con Daniel vamos haciendo mentalmente el recorrido de las plazas reservadas y vamos rogando que quede alguna libre. En concreto, en la zona del centro de la ciudad que hemos visitado hoy (el triángulo entre Puerta del Carmen, Coso, Independencia) había cinco plazas reservadas. Digo había, porque quedan cuatro. Después de la remodelación de la calle Madre Rafols, la plaza que estaba ubicada frente a la puerta del Hospital Provincial ¡ha desparecido! y no ha aparecido en ningún otro sitio, que hayamos comprobado. ¡Bien por los municipes y los técnicos! Es cierto que los vehículos con distintivo de transporte de personas con movilidad reducida pueden ser aparcados en las zonas azules y amarillas sin que se deba pagar el canon reglamentario. Lo que ocurre es que el monovolumen en el que viajamos con la silla de ruedas de Daniel dispone de una rampa trasera. Quiere ello decir que no es posible aparcar en el hueco de un coche de tamaño usual.
Bien, esta tarde, después de dar alguna que otra vuelta y de empezar a impacientarnos, porque llegábamos tarde a la terapia, por fin hemos tenido la gran suerte de encontrar un plaza en zona azul, pegada a un paso de cebra y así poder bajar y subir la rampa para hacer descender a Daniel con su silla de ruedas a la calle, y después, transcurrida la terapia, retornarlo. Alivio, pues, al cabo de la inquietud.
Lo que ocurre es que cuando hemos llegado a la consulta yo andaba todavía en la fase del solivianto . Así que cuando he visto la fila de seis o siete personas que había esperando dos ascensores, he actuado de una forma en que no suelo hacerlo y he pasado, con Daniel en su silla, olimpicamente por delante de la fila y me he dirigido al montacargas. No pasa nada en realidad, puesto que es el único elevador de la finca donde cabemos con la silla de ruedas. Lo que ocurre es que las personas que estaban esperando no saben esta circunstancia. Así que he podido escuchar cómo dos mozas gritaban espantadas y cómo muy ofendidas, entre risitas, eso sí, ¡qué fuerte, tía! ¿Tú has visto? Ni cortos ni perezosos, Daniel, su madre y yo, hemos subido al montacargas, que llegaba en ese momento. Nos ha parecido lo natural, porque nosostros no podíamos usar los ascensores y los demás, sí. Y por tanto no tenía lógica que esperásemos a que ellos dejasen libre un montacargas que en buena ley no debe ser usado por las personas de a pie para subir y bajar. Aunque nosotros hemos de usarlo nos guste o no. Un montacargas muy cómodo, por cierto.
De todas formas, yo les diría a estas criaturas tan espantadas de mi falta de educación que lo realmente fuerte es lo que tienen que pasar un buen número de personas todos y cada uno de los días de su vida para moverse por las ciudades, para acceder a los edificios, para acceder a los trabajos, para acceder a la educación, para ... para cada una y todas de las actividades que los demás hacemos sin tener ni que pensarlas.
Menos mal que de vuelta a nuestra plaza de aparcamiento azul con vistas a paso de cebra, hemos tropezado con un amabilísimo y sonriente operario, que ha retirado de mitad de la acera la escalera en la que estaba trabajando para que pudiéramos pasar. Lo ha hecho antes siquiera de que nos detuviéramos impedidos por el obstáculo y con una facilidad y voluntad que después de la anterior experiencia me ha conmovido.
Sin transporte, sin rehabilitación

No he estado nunca en Argentina. Por lo que he visto y me han contado es, sin duda un país hermoso. Un país en el que la gente se ha acostumbrado a luchar mucho. Tengo una amiga, Anamá Martínez, que vive en Colón, en la provincia de Entre Ríos. Las fotos que conozco de la ciudad y de los parajes de la provincia enseñan una enorme belleza y, yo diría, una buena dosis de armonía. Por lo que me cuenta, mi amiga ama su ciudad y su entorno. Pero estos días mi amiga anda con desasosiego, rabia y justificada preocupación porque el futuro de su hija está en juego. Entiendo la desesperación de mi amiga. Ella ha escrito una carta a los amigos, a las instituciones y a los medios de comunicación. Quiero resumir la situación.
Mi amiga tiene una hija con discapacidad motriz severa, que debe recibir varias terapias para continuar con su rehabilitación, para procurarle el mejor futuro posible, el mayor grado de realización individual y de integración social. Estas terapias corren a cargo de una entidad de obra social, denominada PAMI. Pero no las presta en la misma ciudad donde viven mi amiga y su hija, en Colón. La hija de mi amiga debe desplazarse dos veces por semana a la localidad de Gualeguaychú. Este desplazamiento lo realizan con una compañía de transportes que debía pagar PAMI. Digo debía, porque al parecer PAMI no ha abonado a la compañía sus servicios y ésta ha dejado de prestarlos. La severa discapacidad motriz que sufre la hija de mi amiga les impide desplazarse en el transporte público. Con lo cual, la hija de mi amiga se queda sin poder recibir sus prestaciones. Que no son pocas: kinesiología, terapia ocupacional, terapia del lenguaje y fonoaudiología, fisioterapia, comunicación alternativa, psicomotricidad y psicología, además de su apoyo escolar personalizado. En fin, un desastre. Lo peor de todo es que mi amiga sospecha que en todo ésto no hay sino una maniobra intimidatoria contra ella, porque denunció hace un tiempo un intento de soborno del que fue víctima hace varios meses. Como ella bien dice en su carta, "el hilo se corta por lo más fino, es decir, los derechos de mi hija, ampliamente avalados por toda una legislación y que sin embargo se niegan sistemáticamente a los afiliados con discapacidad de, por lo menos, esta costa entrerriana".
Esta es una de esas situciones concretas que se producen a diario en el ámbito de la discapacidad. No sé cómo explicar la angustia que puede producir a una familia no saber si su niño con discapacidad va a poder continuar en su avance o no, va a poder llegar a desarrollarse integrado en la sociedad o no. Pero hay muchos en muchísimas partes del planeta que ni siquieran tienen acceso a las terapias y para los que la integración es un concepto absolutamente inexistente. Y no todas pertenecen al llamado "tercer mundo".
(Mientras termino de subir este texto, recibo un nuevo correo de mi amiga: todo sigue igual, o peor. Porque ante sus acciones de protesta, muchos padres de su región y de otras le han escrito contándole también de todas sus carencias, de su desesperación por no tener ayudas para las terapias, de no tener ni siquiera los pañales necesarios...)
* La fotografía es una paraje de la zona de Colón Entre Ríos, y proviene de la web ColonEntreRíos.net
Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad

Como, supongo, es ya conocido el pasado viernes, 25 de agosto, la ONU aprobó el borrador del texto de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, tras ¡cinco años! de negociaciones entre los delegados de los países miembros. El texto todavía deberá ser aprobado por la Asamblea General en el próximo periodo de sesiones. Así que el camino ha sido muy, muy largo para llegar a consensuar una declaración de reconocimiento de situaciones y derechos que, sin embargo, debería ser obvio. Y no ha terminado. Aun cuando la Asamblea General de la ONU apruebe este texto, luego tendrá que ser ratificado por cada uno de los países que se decidan a adecuar su normativa y legislación al articulado de la Convención.
Como todos, yo me felicito por este “logro”, aunque la mayor parte de los colectivos afectados coinciden en que la Convención no recoge todas las exigencias planteadas por ellos. Pero es la primera vez –aunque resulte increíble- que el derecho internacional se dota de un instrumento de este calibre en el campo de los derechos de los discapacitados. Eso ya es importante.
Que hasta este momento no se haya producido un consenso internacional sobre las problemáticas, discriminaciones y derechos de las personas con discapacidad indica con claridad el escaso grado de conocimiento y reconocimiento de las sociedades de las condiciones vitales de estos colectivos. Seguramente habrá que insistir mucho más en ello. Decirle una y otra vez a la sociedad que las personas con discapacidad también están aquí, y que si no se las ve mucho no es porque sean unos poquitos, es porque no existen los medios adecuados para que sean más visibles y participen más en todas los ámbitos y tareas sociales.
Creo que algunos datos, desnudos y ciertos, serán de momento suficiente:
La ONU cifra en 650 millones de personas el número de las que sufren algún tipo de discapacidad, es decir alrededor del 10% de la población mundial.
El 80% de las personas con discapacidad vive en países en desarrollo
La discapacidad alcanza tasas más altas entre la población con menor nivel educativo: un 19% frente al 11% de quienes disfrutan de mayores logros educativos.
El 20% de la población más pobre del mundo sufre discapacidad, según datos del Banco Mundial.
El 30% de los jóvenes que viven en la calle son, según UNICEF, discapacitados.
La mortalidad entre los niños con discapacidad, en los países en que la mortalidad de niños menores de cinco años ha disminuido por debajo del 20%, alcanza sin embargo el 80%.
Una encuesta realizada en Orissa (India) constató que casi todas las niñas discapacitadas habían recibido palizas; un 25% de las mujeres con discapacidad intelectual habían sido violadas y el 6% esterilizadas a la fuerza. Añado de forma particular que estos problemas también existen en países del entorno occidental.
El 90% de los niños con discapacidad no asiste a la escuela, según la UNESCO.
La tasa de alfabetización de los adultos con discapacidad es del 3%, que desciende al 1% en el caso de las mujeres.
El desempleo entre los discapacitados alcanza un 80%. Las personas con discapacidad en edad de trabajar son casi 400 millones en todo el mundo.
Los datos son elocuentes. Y lo son muchas situaciones cotidianas que hacen muy complicada y limitada la vida de muchas personas con discapacidad. Iremos hablando de ellas. Aunque ciertamente que los países occidentales, con todo, tienen una serie de medidas ya adoptadas que hacen más fáciles las cosas. Pero, si aun en ellos existen problemas, imaginemos lo que sucede en la gran mayoría de zonas del mundo.
Puede seguirse una síntesis de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad en la página de la ONU: http:www.un.org/spanish/disabilities/convention/convention.html. El texto completo del borrador en http://www.un.org/esa/socdev/enable/rights/ahc7report-s.htm
* La imagen alegórica sobre la discapacidad aparece en muchos sitios dedicados al tema. En este caso viene de la web de la Fundación Once.
Campeonato de España de Natación de Minusválidos Físicos y Paralíticos Cerebrales
Entre el 22 y el 27 de julio se celebró en Alcorcón (Madrid) el Campeonato de España de Natación de Minusválidos Físicos y Paralíticos Cerebrales. Aunque un poco tarde, creo que merece la pena comentar que en esta edición cayeron cinco récords nacionales. Además este campeonato de España era la última oportunidad para conseguir las mínimas que dan la entrada a la participación en el próximo mundial que se celebrará en Sudafrica entre el 27 de noviembre y el 9 de diciembre. Entre los clasificados se encuentra la nadadora aragonesa, Teresa Perales. Se puede ver un resumen de lo acontecido en la web de Noticias Natación.
Un Colegio Mayor con habitaciones adaptadas
Hace unos días comentábamos desde aquí el caso de Alba Gañán, una joven madrileña que veía peligrar su acceso a la Universidad debido a problemas de desplazamiento, ya que ella vive sobre una silla de ruedas. El mismo periódico, El País, que refería la historia de Alba se hace eco en su edición de ayer de que, al parecer, su problema va a verse solucionado gracias a la existencia de habitaciones adaptadas en el Colegio Mayor Juan Luis Vives de Madrid, que depende de la Universidad Autónoma de esa Comunidad. Alba deberá trasladar su expediente desde la Universidad Complutense de Alcalá de Henares, pero conseguirá así asistir a clases con normalidad como cualquier otro alumno. En ese Colegio Mayor existen siete plazas adaptadas gracias a un convenio de colaboración con la ONCE y durante el mes de agosto van a construir una habitación más para que la pueda ocupar Alba, de forma gratuita. Yo no tengo conocimiento de cuántos colegios mayores de este país cuenta con habitaciones adaptadas para persona con diversidad funcional. pero puedo suponer que no serán muchos.
La noticia es gratificante. Pero, por supuesto, nada indicativa de la realidad de todos los días. Aún le queda a Alba ganar la siguiente batalla, que es conseguir que le adjudiquen un asistente personal durante 24 horas, dentro de un programa piloto que ha puesto en marcha la Comunidad de Madrid y que estará gestionado por la asociación de discapacitados ASPAYM. El año que viene podrán acogerse a este programa trece personas. No parece mucho, pero es evidente que el coste de este servicio es elevado. Por algo se empieza.
De todas maneras, y después de felicitar a Alba y de felicitarnos nosotros por los buenos frutos de su lucha, resulta decepcionante que en este país todavía sea preciso acudir al escenario de los medios de comunicación para conseguir resolver situaciones y conseguir derechos que deberían entenderse asumidos dentro de la normalidad de los cauces que debería ofrecer una sociedad desarrollada a TODOS sus miembros. Mientras cada uno de los problemas que se planteen sean solucionados de forma absolutamente individual y sólo después de haber transcendido a los cuatro puntos cardinales merced al efecto aumentativo de los medios de comunicación, no parece posible hablar de que el estado y la sociedad hayan asumido la necesidad de hacer cotidiana y normal la vida de TODOS.
(El País, edición del sábado, 22 de julio de 2006, pág. 44. Ver en internet )
Un fragmento de "Un amor especial"
"A un nivel más personal, imagino un ejemplo muy concreto de lo que le sucede a una sociedad que excluye a sus minusválidos, preguntándome cómo nos habríamos vuelto nosotros, los Oé, si no hubiéramos hecho de Hikari un miembro indispensable de nuestra familia. Imagino una casa sin alegría, en la que soplarían frías corrientes a través de las grietas dejadas por su ausencia y, después de su exclusión, sería una familia con unos vínculos cada más débiles. En nuestro caso, sé que sólo gracias a que inlcuimos a Hikari en la familia, conseguimos capear nuestras diversas crisis, tales como el gradual declive mental de mi suegra.
Resulta interesante que el mismo hecho de que uno de nosotros sea minusválido nos haya permitido a los demás, como si de una compensación se tratara, aprender a improvisar de una manera bastante creativa. Por ejemplo, en el transcurso de los años la hermana de Hikari ha tenido que idear innumerables maneras de estimularle para que saliera de sus estados de ánimo desagradables. Sin embargo, a pesar de este largo aprendizaje, se ofreció voluntaria para trabajar con los discapacitados en la universidad, y esta experiencia fuera de casa le ayudó a enfocar de un modo más experto y sistemático el cuidado de su hermano, al tiempo que le enseñaba a distanciarse de él cuando era necesario a fin de plantearle las cosas difíciles que es preciso decirle. En resumen, creo que no sólo llegó a verle como un miembro discapacitado de la sociedad. En su manera de relacionarse con Hikari hay, incluso ahora, una sombra de su infancia compartida, de la chiquilla que ideaba toda clase de estrategemas para que él accediera a dar un paseo. No obstante, sin negar en modo alguno ese pasado, se ha convertido en una mujer madura y capacitada, y quizá lo ha hecho sobretodo en lo que concierne a su hermano" (Un amor especial. Kenzaburo Oé. Premio Nobel de Literatura. Ediciones Martínez Roca S.A. 1998)
Barreras arquitectónicas: Discapacidad y Vida
Recomiendo el artículo de hoy de Antonio Aramayona, titulado "Discapacidad y Vida" en El Periódico de Aragón, pág. 5 de la edición impresa.
No voy a insistir en lo que cuenta, que en líneas generales resultara evidente a quienes sufren diversidad funcional o a quienes conviven con ellos. Al resto, posiblemente, le resulte indiferente. Como suele ocurrir. Siempre he creído que una base muy sólida para el conocimiento radica en la necesidad de adquirir ese conocimiento. La mayoría de las personas, por fortuna, no tiene las necesidades con que se encuentran las que viven con su diversidad funcional como premisa. Pero, en fin, habrá que seguir contándolo una y otra vez, hasta que alguien comience a escuchar de verdad.
Viajar... con una silla de ruedas - Por Inmaculada Rincón
Siempre me gustó viajar. Soy diplomada en Turismo y conocer nuevos lugares, nuevas culturas y nuevos lenguajes es lo que siempre me gustó. Desde que nació mi hijo, lo he tenido bastante difícil puesto que tiene parálisis cerebral y sus problemas de movilidad y de alimentación han sido siempre un obstáculo para poder viajar, pero hace dos veranos, después de cinco años sin poder hacerlo, quisimos hacer un viaje y cambiar un poco la rutina diaria. No es fácil. Queríamos ir a Tenerife y sabíamos que coger un avión con mi hijo era complicado. Lo cierto es que en la agencia de viajes no tuvimos grandes problemas. Nos trataron muy bien e intentaron en todo momento buscarnos algo que tuviera facilidades de acceso. En un principio no quisimos coger una habitación adaptada porque pensamos ir a un apartahotel para tener la posibilidad de poder hacer algo de comida triturada, si mi hijo no quería la comida triturada del restaurante.
Pedimos una habitación grande sin más, en la que pudieramos manejarnos con la silla del niño sin problemas y en la que pudiéramos estar tranquilos y cómodos. Lo cierto es que llegué incluso a llamar al hotel para preguntarles personalmente por la habitación y entré en la página web que se supone enseñaba las habitaciones más grandes de que disponían y que según la recepción del hotel habían sido ya utilizadas por gente con discapacidad motórica. Lo menos complicado fue el viaje en avión, a pesar de lo que habíamos pensado, aunque tampoco es que estuvieran preparados para viajar con un niño con parálisis cerebral. Mi hijo no consigue mantenerse sentado por sí mismo, con lo cual, no podía ir sentado en un asiento normal, así que lo único que nos dieron fue un cinturón como el que les ponen a los bebés cuando los llevas encima. Pero no es lo mismo un bebé de 5 ó 6 meses que un niño de 5 años, porque entre lo que se mueve y lo grande que es lo cierto es que el viaje fue bastante incómodo, pero nos teníamos que adaptar a lo que había en ese momento. Nos ofrecieron incluso dejarnos una silla de ruedas si facturábamos la silla de mi hijo y la metíamos con las maletas pero evidentemente no puedo sentar a mi hijo en una silla de ruedas normal y corriente porque necesita una serie de accesorios para ir bien sentado. Lo cierto es que le dejaron ir en su silla hasta el momento del embarque y luego una vez llegamos al destino, sacaron la silla por una puerta por donde sacaban las maletas.
Pero nuestro calvario no había hecho más que empezar. Cuando llegamos al hotel eran las dos y pico de la madrugada y entre lo cansados que estábamos y la hora que eran no nos fijamos mucho en las instalaciones del hotel, pero al llegar a la habitación nos dio bastante mala impresión con tan sólo abrir la puerta. Había un pasillo estrecho por el que apenas cabía la silla de mi hijo y en el lado izquierdo del pasillo estaba el baño, bastante viejo y pequeño. Al final del pasillo había una especie de salón comedor con unos muebles viejos y con mucho impedimento para pasar. Era imposible entrar más allá del pasillo con la silla. A mano izquierda estaba lo que intentaba ser la cocina. Yo he estado en otros apartahoteles y aunque las cocinas no suelen ser un lujo, al menos las cosas que hay no están en mal estado y algo se puede cocinar. En esta cocina todo estaba oxidado y descuidado y justo en un hueco pequeño había una mesa con cuatro sillas delante. Al lado de la “cocina” se abría una puerta para entrar en la habitación de dos camas. Una habitación que era tan pequeña que pasabas rozando la pared y el pie de las camas con lo cual imposible intentar meter la silla por ningún lado. Esta habitación tenía una puerta que daba a una terraza, que era –eso sí- más grande que toda la habitación entera y a su vez podías también salir por el salón comedor, que tenía una mesa también delante de lo que era el sofá cama y otro mueble en el que estaba la televisión, que tampoco hacían nada fácil el acceso a la terraza. Después de contemplar aquello se te viene el mundo encima, porque yo no se que se piensa la gente que es tener que viajar con una silla de ruedas o con alguien con movilidad reducida, pero desde luego aquello no estaba preparado para nuestras necesidades. Después de dormir a mi hijo salimos a hablar a la terraza mi marido y yo, y cual fue mi sorpresa al descubrir que había unos habitantes inesperados en la terraza: ¡¡cucarachas!! Aquello sobrepasó mi paciencia y le dije a mi marido que yo no estaba dispuesta a permanecer allí durante una semana, sin poder moverme y encima conviviendo con esos bichos. Así que quedamos de acuerdo en llamar a la agencia de viajes por la mañana y pedirle que nos cambiara de hotel, o si no nos volvíamos a casa. Conseguí dormir un poco cerca de las cuatro de la mañana y de pronto me desperté con un susto de muerte. Una música espantosa salía de la habitación de al lado y mi mala leche comenzó a emerger. Me puse algo de ropa y bajé a recepción a quejarme porque aquello era ya lo que me faltaba. Subí con el guardia jurado del hotel y menos mal que hizo callar a aquellos alemanes que estaban de marcha porque yo ya no sabía que hacer. No dormimos más en toda la noche ninguno de los dos. Menos mal que mi hijo estaba tan cansado que no se enteró de nada y consiguió dormir.
A la mañana siguiente la agencia de viajes nos consiguió una habitación adaptada en otra parte de la isla, cosa que no le fue fácil porque estaban llenos todos los hoteles ya que era el mes de agosto, pero a mi me daba igual ya todo con tal de no estar ni un minuto más en aquel horrible hotel. La segunda parte de nuestro viaje fue completamente diferente, es decir, el segundo hotel sí estaba preparado para personas con movilidad reducida. La habitación era muy amplia, podías pasar con mi hijo hasta la terraza sin problemas y el baño era enorme y con ducha adaptada. Lo cierto es que me alegré de encontrar lo que buscaba porque pudimos disfrutar de una semana de tranquilidad.
Con todo esto que acabo de contar, quería poner un ejemplo de lo que puede pasar cuando viajas de una manera que no es la habitual. No hay que perder la esperanza de poder viajar. Lo que hay que hacer es intentar buscar los lugares adecuados, y no fiarte de nada por mucho que te digan que puedes usar una silla de ruedas en un sitio. Realmente hasta que no lo ves no sabes si vas a poder hacerlo o no, porque la gente que no tiene este tipo de dificultades no sabe lo que es y lo que conlleva y lo fácil que es si las cosas están bien preparadas. Ahora se que puedo viajar con mi hijo, que es difícil, ya lo sé, pero muchas cosas son y serán difíciles con él durante toda su vida y no por ello hay que pensar que es imposible hacerlas. Animo a todas esas personas que no se atreven a salir de sus casas a que busquen la información adecuada, que exijan sus necesidades siempre que puedan hacerlo y que sepan que siempre hay gente maravillosa que te ayuda y te comprende aunque también haya quien presos de la ignorancia desconozcan que pueden poner su granito de arena para que todo sea más fácil. Peor para ellos.
A Raquel Alejaldre la montaña no le impide llegar a lo más alto
Llevamos dos días en los que El Periódico de Aragón dedica su sección de contraportada "En primera persona" a situaciones vividas por personas con diversidad funcional. Esta sección es una buena puerta para que individualmente se planteen situaciones que merecen ser reseñadas. Pero consigue algo más. Consigue poner sobre la mesa los agujeros del sistema social cuando tiene que hacer frente a circunstancias que no encajan exactamente en el valor de promedio.
Raquel Alejaldre cuenta su experiencia, y nos enteramos de que con una discapacidad visual, reconocida con un 78% de minusvalía, no hay montaña que se le resista. Esta jacetana ha escalado los 6.000 metros del Kilimanjaro, los más de 5.600 del Damavand, los 3.500 del Mulhacen y así hasta más de una decena de cimas. La única que se le ha resistido, debido al mal tiempo, ha sido el Mont Blanc, de cuya cumbre se quedó a 500 metros hace tan sólo una semana.
Esto en la montaña. Cuando Raquel baja a las aceras de la sociedad, "denuncia que no es fácil acceder a un empleo, a pesar de haber demostrado, cuando fue dependienta en una tienda, que puede hacerlo tan bien como el mejor. Ya ni siquiera estoy apuntada al paro. Te da rabia ir a las entrevistas, porque siempre cogen a otro. La Administración no está preparada...". Curioso que la naturaleza, con toda su dureza, ponga menos dificultades para desarrollar una vida con diversidad funcional que la sociedad de este denominado "estado del bienestar".
Olga Abad presenta hoy su libro "Régimen de acceso a la Función Pública para los discapacitados"
"Régimen de acceso a la Función Pública para los discapacitados. Su compatibilidad con el principio constitucional de igualdad" es el título del estudio de Olga Abad, publicado dentro de la colección del Justicia de Aragón. En la contraportada de hoy de El Periódico de Aragón, Olga Abad cuenta cómo decidió embarcarse en la realización de la tesis que precedió al libro en el momento en que fue excluida de las listas para presentarse a unas oposiciones debido a su ceguera: un miembro del tribunal le comunicó que su discapacidad era incompatible con el ejercicio de las funciones propuestas para el puesto de administrativa al que quería opositar.
Después de aquella experiencia, ocurrida hace ya seis años, Olga, que es licenciada en Derecho, decidió analizar cómo es el proceso de acceso a la función pública para las personas con discapacidad. Su conclusión es demoledora: "Las personas que sufrimos discapacidad no sólo tenemos que superar las pruebas a las que nos presentamos como el resto de aspirantes, por supuesto, sino que debemos salir airosas del informe que elaboran sobre nosotros, sobre si tu grado de minusvalía te permite ser apto o no. Es decir, que estamos sometidos a un doble proceso selectivo y eso es injusto".
A pesar de todo, Olga es perseverante. Actualmente trabaja como administrativa de forma interina, utilizando un programa de voz y y una telelupa. Prepara de nuevo oposiciones para el cuerpo de funcionarios superiores.
¿Música - hacer el pino? o cómo trabajar el barrido auditivo
El otro día las profesoras del CEEP "Angel Riviere" de Zaragoza, Raquel Rodrigo y Elena Miranda, nos mostraron y explicaron, con todo lujo de detalles y experiencia práctica para los adultos de la familia, el trabajo que este curso ya finalizado han realizado con los alumnos en la técnica del barrido auditivo. La experiencia fue presentada ya en las "Jornadas nacionales de sistemas aumentativos de comunicación".
Lo que nos contaron fue verdaderamente interesante. Raquel y Elena han utilizado un software de uso libre, que permite a los alumnos escuchar diferentes opciones a elegir. La elección deben realizarla pulsando un conmutador, que se acciona con un movimiento simple de arriba abajo de la mano. De esta forma, consiguen salvar las dificultades físicas de comunicación que presentan muchos de los alumnos. Estos escuchan las opciones y eligen la que les interesa. Con ello, las educadoras consiguen interactuar en la categorización mental de los alumnos y avanzar en sus niveles de comprensión, reflexión, y también de educación de la conducta, porque los alumnos deben saber escuchar, esperar y demostrar una elección.
Desde un punto de vista personal, fue emocionante ver los videos de estas personitas manifestando sus gustos y preferencias a través del barrido auditivo. Tan seriecitos ellos.
Gracias, chicas. Y felicidades en conjunto al CEEP "Angel Riviere". Cada año consiguen que nos sintamos orgullosos de los chicos y de ellos.
15 centímetros
Son los que le faltan a Alba Gañán para ir a la Universidad. La edición impresa de ayer de El País publicaba la historia de esta chica. de 17 años, que quiere estudiar Filología Árabe en la Universidad Complutense de Alcalá y que, con una media de matrícula de honor en Bachillerato, no sabe si va a poder llevar a cabo su deseo. Le faltan 15 centímetros. Los que separan del andén el vagón de metro que podría trasladarle desde su localidad de residencia en San Fernando de Henares hasta la Universidad. Porque Alba se desplaza en silla de ruedas. Y, aunque la estación de metro próxima a su casa está adaptada y no presenta barreras, esos 15 centímetros, que cualquier persona "andante" salvaría sin pestañear, son para Alba y su vital silla de ruedas insalvables.
Con ser grave ésta circunstancia, aún lo es más el hecho de que, tanto para Alba como para la mayoría de las personas de movilidad reducida que dependen de una silla de ruedas para realizar sus ocupaciones, no hay apenas ayudas económicas serias que les permitan desplazarse sin que cada salida de casa sea una odisea. No hay servicios públicos capaces de responder a sus necesidades, pero tampoco hay ayudas que suplan esas carencias.
Alba podrá seguramente estudiar su carrera de Filología Arabe a través de la UNED. Pero ella quiere hacerlo de forma presencial, porque no hay nada que se lo impida, ninguna responsabilidad laboral o familiar o de otro tipo. Se lo impedirán, en todo caso, las barreras arquitectónicas. Se lo impedirá, en todo caso, el desconocimiento por parte de la sociedad en general de cuáles son las necesidades de las personas con movilidad reducida. Se lo impedirá, en todo caso, la incapacidad de esa sociedad y de sus administraciones para dar solución a esta problemática. Un dato, aportado por la misma información de El País: mientras entre ESO y Bachillerato hay una reducción general del alumnado de un 30 %, la reducción entre los alumnos con algún tipo de discapacidad se cifra en un 75%. No hay más que explicar.


