Buche
En segunda acepción, borrico recién nacido y mientras mama (R.A.E.)
En segunda acepción, borrico recién nacido y mientras mama (R.A.E.)
Él, hondamente, aspira el aire y se queda muy quieto.
Sin mirar me mira pensativo. Está considerando
los últimos versos que ha leído,
las últimas palabras que ha hecho suyas.
Rugen los automóviles abajo.
En el río de la circulación cualquier cosa
naúfraga, atrapada en la herrumbre.
Por arriba las nubes traen martillos
que en silencio golpean las sienes
como un yunque.
Cuando me acerco, en voz alta me lanza
la canción que un poema teje del uno al otro,
araña fiel del tiempo que nos mantiene
en pie. Regreso a mis quehaceres.
Él, hondamente, aspira el aire que he besado
y permanece quieto, sin mirarme mirándome.
*La imagen es un fragmento de los frescos pintados por Massacio y Massolino (terminados por Filipino Lippi) en la Capilla Brancacci de la iglesia del Carmine (Florencia).
Tela ordinaria y gruesa de lino, que comúnmente se usa para forros y para pintar al óleo. Brizna o hebra del azafrán (R.A.E.)
El pasado día 5 de octubre el Congreso de los Diputados dio luz verde al texto del Proyecto de Ley de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia. Falta todavía un mes para que este texto cumpla su andadura en el Senado y por tanto sea definitivamente aprobado. Entrará en vigor el 1 de enero de 2007. La importancia de la ley no escapa a nadie. Durante su tramitación en la Comisión correspondiente del Congreso produjo ya un buen número de enmiendas por parte de partidos políticos y colectivos sociales afectados. Algunas de ellas fueron transaccionadas e incorporadas al texto que ha aprobado el Pleno del Congreso. La ley nace pues con un importante consenso. Lo que no impide que suscite tantas esperanzas como incertidumbres ante la enormidad del reto que deben asumir administraciones y sociedad para ponerla en marcha de una manera realmente efectiva. No hay que olvidar que, como recuerda el propio preámbulo del texto del proyecto de ley, el 9% de la población española presenta alguna discapacidad o limitación que le causa o puede llegar a causarle situación de dependencia para las actividades de la vida cotidiana.
La prensa comienza a hacerse de eco de estas esperanzas e incertidumbres. Quiero copiar aquí la información aparecida el viernes, 13 de octubre, en el Periódico de Aragón, con un primer análisis del proyecto de ley y con la opinión al respecto de algunos afectados por el mismo:
http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=276041
* La imagen viene desde la web del Gobierno de Cantabria: http://www.saludcantabria.org/serviciossociales/img/hablandoDiscapacidad.jpg
Holgazanería picaresca (R.A.E)
Joan Manuel Serrat tocó anoche, y lo ahora de nuevo ésta de hoy, en Zaragoza, dentro de la gira "100x100 Serrat". El título no engaña. A lo largo de más de dos horas de concierto, que pasan en un suspiro, el catalán - de madre aragonesa como todos sabemos y él ha repetido tanto - hace una elección concienzuda y emotiva de muchas de sus mejores canciones. Subido, con sencillez y complicidad constante hacia los espectadores, a un escenario minimalista, Serrat parece andar haciendo recapitulación, balance, asunción de una nueva etapa que sin duda habrá empezado para él a raíz de su enfermedad. Quizás por eso lo que Serrat transmite en este concierto es tanto una enorme ilusión y fortaleza como una buena dosis de la fina ironía propia de quien ya sabe mucho, de esa socarronería, de esa retranca propia del sentido de la vida tan mediterráneo del que Serrat siempre ha hecho gala.
Arranca el concierto con "Menos tu vientre", el poema de Miguel Hernández que tanto ha cantado. A continuación un "Mediterráneo" más tembloroso que nunca y más apegado al atardecer que antaño. Joan Manuel Serrat ha bajado el tono de su voz, ha bajado su potencia, pero ha ganado tantos sabios matices de interpretación que sus canciones de siempre se han acomodado ya con nueva personalidad a este otro escenario vital desde el que las canta. Eso me gustó, porque demuestra sapiencia y sensibilidad.
Después de estos dos sabrosos bocados de apertura vinieron un buen puñado de magnífica y entrañables canciones (Cantares, Esos locos bajitos, Tu nombre me sabe a yerba, Señora, Penélope, No hago otra cosa que pensar en ti, Romance de Curro el Palmo, Hoy puede ser un gran día, Fiesta, etc, etc.) Sólo cantó una canción en catalán, una canción popular llegada desde el siglo XVIII, Canço del lladre. Y yo eché de menos canciones de Mô, el último disco, que a mi me gusta tanto y que me parece que hay que colocar entre los discos de oro de la trayectoria profesional de Serrat. Me parece que Joan Manuel Serrat, en su afán por acercarse a todos nosotros, ha eliminado estas canciones en esta ocasión. Pero yo creo que todos nos hubiéramos esforzado un poco. Sus incondicionales ya nos las conocemos y no encontrarlas en el concierto fue una mica decebedor.
De todas formas fue el de ayer un recital cuajado de tantas complicidades, de tantos guiños, que se notaba continuamente la corriente de emoción que circulaba entre el aforo y el escenario. Todas las canciones fueron aplaudidas, todas las canciones fueron tarareadas muy bajito, como sin querer romper la magia que Serrat crea él solo sobre el escenario. Cantando. Pero también contando. Contando unos magníficos monólogos sobre la vida que no son sino una prolongación de lo que pinta en los textos de sus canciones y que Serrat desgrana sobre las notas del piano del fiel Ricard Miralles.
Por supuesto que la ovación prolongada y con la gente en pie del final fue muy emocionante. Yo creo que todo el público que estuvo ayer en la Sala Mozart del Auditorio de Zaragoza quiso agradecerle todos los años de música y vida compartidos. Quiso que supiera que le queremos, porque es uno de los nuestros.
Prefiero colocar aquí una de las últimas canciones, "Cremant núvols", perteneciente a Mô, que me parece un magnífico reflejo de la vitalidad de este Joan Manuel Serrat de hoy.
CREMANT NUVOLS
Cremant núvols passa el sol
vertical i el món s'atura.
Demanant pietat al foc
s'amaguen les criatures
a l'ombra de qualsevol
ombra que Déu els procura.
Cremant núvols passa el sol.
El dia cau de genolls
pidolant la migdiada.
A les parpelles amb son
els rellisca un fil de baba
i tot dol i res no vol
i tot pesa i res no passa.
Cremant núvols passa el sol,
cremant núvols el sol passa.
L'ànima abandona el cos
tèrbola i embriagada.
Fantasia d'una mort
d'eternitat limitada.
No treu banyes el cargol
ni s'enfila a la muntanya.
Cremant núvols passa el sol.
Vigila en travessar el bosc
que als matolls, orfes de pluja,
podria calar-s'hi foc
si els freguessis amb les cuixes.
A l'ombra del teus llençols
t'espero, no triguis massa.
Cremant núvols passa el sol,
cremant núvols el sol passa.
Patrona dels inactius,
Santa Mandra del migdia,
protegiu l'amor furtiu
-si així ho vol Déu, així sia-,
especialment al juliol
quan, reclamant companyia,
cremant núvols passa el sol.
Cremant núvols passa el sol,
i tu i jo cardant a l'hora
que en altres contrades plou
i una altra part del món plora.
Uns de festa, altres de dol.
Uns lluiten, d'altres s'abracen.
Cremant núvols passa el sol,
cremant núvols el sol passa.
Traducción:
QUEMANDO NUBES
Quemando nubes pasa el sol
vertical y el mundo se detiene.
Rogando piedad al fuego
se esconden las criaturas
a la sombra de cualquier
sombra que Dios le procura.
Quemando nubes pasa el sol.
El día se hinca de rodillas
mendigando la siesta.
De los párpados, con sueño,
resbala un hilo de baba
y todo duele y nada quiere,
y todo pesa y nada pasa.
Quemando nubes pasa el sol.
Quemando nubes el sol pasa.
El alma abandona el cuerpo,
turbia y embriagada.
Fantasía de una muerte
de eternidad limitada.
No saca los cuernos el caracol
ni se encarama por la montaña.
Quemando nubes pasa el sol.
Cuidado al cruzar el bosque
que los matorrales, huérfanos de lluvia,
podrían arder
si los rozaras con los muslos.
A la sombra de tus sábanas
te espero. No tardes demasiado.
Quemando nubes pasa el sol.
Quemando nubes el sol pasa.
Patrona de los inactivos,
Santa Pereza de la tarde,
proteged el amor furtivo
-si así lo quiere Dios, que así sea-,
especialmente en julio,
cuando reclamando compañía
quemando nubes pasa el sol.
Quemando nubes pasa el sol
y tú y yo echando un polvo mientras
en otros rincones llueve
y otra parte del mundo llora.
Unos de fiesta, otros de luto.
Unos luchan, otros se abrazan.
Quemando nubes pasa el sol.
Quemando nubes el sol pasa.
* La foto de Joan Manuel Serrat viene desde la web de Sony (http://www.click2music.es/fotos/gr_serrat_06.jpg)
Asi fue un largo atardecer en la costa bretona de Concarneau
Si en esta hora de la caricia roja y el mar azul,
- cuando la luz como un ovillo salta entre mis manos
estirando delgadísima la línea esquiva
del presentimiento, - no estuvieras conmigo
sosteniendo en tus ojos mi mirada y su sombra,
yo no podría contemplar el mar que avanza
por el cielo ni dejar que la arena crezca
en las ventanas.
Pesca en que dos barcas, apartadas la una de la otra, tiran de la red, arranstrándola por el fondo (R.A.E.)
José Antonio Melendo me regaló hace unos días esta fotografía de detalle del retablo mayor de la iglesia de San Pablo de Zaragoza. Quiero compartirla aquí y contar, de paso, algunas cosas de este retablo.
Se lo encargaron en 1511 los parroquianos de San Pablo al escultor Damián Forment, que por entonces ya estaba trabajando en el retablo mayor del Pilar. Es una obra construida y tallada en madera dorada y policromada, a excepción de la imagen central que es de alabastro. Dedicado a San Pablo, como titular de la parroquia, desarrolla en su conjunto una iconografía hagiográfica, distribuida en una estructura arquitectónica de vocabulario gótico, aunque en las grandes polseras (o guardapolvos) que rodean todo el retablo, Forment dispuso relieves de grutescos típicamente renacentistas. La imaginería desarrolla composiciones, actitudes y rasgos también propios del arte del Renacimiento.
No es uno de los mejores trabajos de Damián Forment, que dejó la ejecución de la mayor parte de la obra en manos de sus colaboradores, mientras él se ocupaba más personalmente del retablo mayor del Pilar.
Me gusta poner esta foto de José Antonio Melendo además, porque San Pablo, tanto la iglesia como el barrio zaragozano, fruto del crecimiento de la ciudad en el siglo XIII, son uno de los escenarios en que transcurre Pan de Oro.
Bulla, algazara (R.A.E.)
Violeta, la hija de mi amiga argentina, Anamá, que tiene doce años y un fuerte compromiso motor, ha podido reanudar sus terapias porque la empresa de transporte que ha de llevarla desde la ciudad de Colón (Entre Ríos) a Gualeguaychú, donde hace las terapias, recibió el pago de un mes del total de la deuda que tiene con ella la Obra Social PAMI, que es la que da cobertura a la hija de Anamá. La familia no sabe por cuánto tiempo seguirán las terapias, porque no saben si PAMI seguirá abonando, como es su obligación, la cobertura de transporte.
Tendremos que repetir que éste no es el único caso de impago de las obras sociales en Argentina. Parece que hay un problema generalizado y llegan constantemente noticias de familias que tienen por ello dificultades para atender adecuadamente a sus hijos con discapacidad.
Hay por ejemplo una familia en Gualeguaychú que no puede operar a su hijo de una complicación de gravedad que sufre, porque la obra social no quiere pagar un elemento que se necesita para practicar dicha operación, bastante compleja.
Otro amigo de Argentina, Gustavo, me cuenta igualmente que tienen muchas dificultades para que su Obra Social pague los sueldos de los profesionales que atienden a su hijo, Julián, y a los compañeros de éste. Las familias denunciaron la situación en el juzgado y, gracias a ello, alguno de los profesionales ha cobrado alguna parte de lo adeudado. Pero les deben muchos meses de sueldo. Cuenta Gustavo que las familias están adelantando las pagas de estos profesionales, en espera del abono de sus nóminas. Además, terminando como ésta ya el año, la obra social que debería dar cobertura a la familia de Gustavo ha comunicado a los terapeutas que se ocupan de su hijo y otros niños que únicamente han presupuestado una serie de sesiones de terapia. Lo presupuestado en forma alguna alcanza ni siquiera a lo ya realizado en lo que va de este año. Con lo cual hay todo un trabajo realizado por los terapeutas que éstos no saben siquiera si podrán cobrar, y que en todo caso seguramente tendrán que terminar asumiendo las familias.
También cuenta Gustavo que todas las visitas médicas que realizan -neurólogo, oculista, nutricionista, etc.- deben ser abonadas por su familia anticipadamente. Sólo les reintegran el dinero al cabo de muchos meses y siempre que se presenten a efectuar el cobro en San Carlos de Bariloche, que dista 120 kms de su localidad de residencia, con los consiguientes nuevos gastos de desplazamiento y viaje, que al cabo suponen más que el reintegro del precio de la consulta médica.
En fin, todo parece muy caótico y desordenado, pero seguramente más por falta de voluntad y otras razones que por vacío legal. Los amigos que escriben insisten en asegurar que las leyes, tanto las nacidas ya en el régimen democrático como las provenientes de la dictadura, garantizan, de una u otra manera, una cobertura del cien por cien. Pero ya se ve que ésto en la práctica diaria no se cumple. Seguramente en ello influye el hecho de que en Argentina no existe un sistema general de "seguridad social" (aunque, como sabemos en los países, como España, en el que ese sistema se da, su existencia tampoco garantiza una atención completa en los temas de discapacidad, aunque por lo menos asegura unos mínimos en casi cualquier circunstancia; veremos qué sucede en España ahora en la práctica con la denominada Ley de la Dependencia).
En Argentina existen las "obras sociales", que son de varias y de diferente adscripción. Hay obras sociales de índole provincial, a las que son afiliados los empleados públicos. Otras obras sociales son las de ámbito castrense. También están las obras sociales de los sindicatos, y finalmente la mayor del país, que es PAMI, a la que pertenecen jubilados y pensionistas. En unos casos estas obras sociales deben procurar por ley una cobertura del cien por cien en las necesidades asistenciales de sus afiliados. En otros, no. Pero en cualquier extremo, la ley garantiza que el Estado deberá subvenir a la cobertura asistencial allí donde no lleguen las obras sociales, que por otro lado cobran sus cuotas mensuales a los afiliados.
Los amigos que escriben desde Argentina cuentan que trabajan y luchan para conseguir que se cumpla la exigencia de una completa asistencia a los niños con discapacidad. Pero, por el momento, todos hablan de que esto no es así y parece que su empeño va todavía para largo.
* La imagen es de Río Negro (pertenece a la Secretaría de Turismo de la Nación - Argentina, y puede verse enhttp://www.theworldwidegourmet.com/travel/southamerica/argentina/rio-negro.htm)
Este es el cielo del atardecer de ayer en Zaragoza.
Cada atardecer, rosas
sobre el río.
Vengo
de ti y respiro
el aire que es corteza
y es savia verde golpeando
en los ojos, pegado
al paladar.
Cuando empuje la noche
no tendré miedo.
Contra el cristal la luna
reclamará su sitio,
pero mi mano puede
acariciar su lomo
y dominarla.
Cada amanecer, rosas
sobre el río.
Vengo
de ti y camino
por la tierra y la piedra:
el pájaro en las azoteas
no ceja de cantar
y es libre.
Del árabe, montón de heno (R.A.E.)
La revista Narrativas, que tan acertadamente y esforzadamente editan Carlos Manzano y Magda Díaz, ha tenido la generosidad de incluir en su recién nacido número tres una reseña sobre Pan de Oro. No me atrevo a reproducirla en todos sus términos, porque su autor, Carlos Manzano, ha sido tan extremadamente amable y dadivoso con Pan de Oro y su autora, que reconozco cierto rubor por mi parte al leerla. Gracias desde aquí. Pero sí que quiero transcribir -puesto que este blog lleva por título el de la novela y nació con ella- los párrafos iniciales de dicha reseña, porque creo que explican muy bien los principales hitos argumentales de la narración y también algunas de las ideas que sostienen su edificio, sin duda las más determinantes. Gracias igualmente, por tanto, a Carlos Manzano por tan atentísima lectura:
Pan de Oro, novela histórica de la escritora Luisa Miñana, gira en torno a la figura de Pedro Milano, imaginero lombardo que en el siglo XVI se instaló en la localidad de Zaragoza para dejar su huella en diversos retablos e iglesias del lugar, entre las cuales destaca la sillería del coro de la Basílica de Nuestra Señora del Pilar. De las diversas vicisitudes de las que en la novela se dan cuenta, destaca por derecho propio la relación que Milano mantiene con otro de los grandes artistas españoles de la época, el valenciano Damián Forment, una relación que llevará a ambos al enfrentamiento más visceral no sólo en el terreno artístico, sino sobre todo en el personal, y que dará pie a la acusación que puso a Milano ante el Tribinal de la Santa Inquisición a consecuencia de unos dibujos obscenos realizados por él y de su afinidad con ciertos círculos intelectuales próximos al pensamiento de Erasmo de Rotterdam.
La historia, lejos de reseñarse de una manera lineal y escalonada, nos es presentada a través de cuatro puntos de vista complementarios: el de su hijo póstumo Luis, fruto de su matrimonio con su segunda mujer, María de Heredía; el de ésta última, con quien Milano apenas llegó a compartir dos años de vida en común; la de su compañero y amigo Tomás Berásategui, que no en vano ocupa la mayor parte de la obra y es la más prolija en datos y circunstancias; y finalmente la del historiador Miguel Sánchez, que establece un punto de inflexión fundamental en la historia y que además nos llevará a cuestionar lo que ésta nos ha deparado hasta entonces.
Por todo ello, la novela va mucho más allá de la mera descripción historicista de unos hechos pasados; son las miradas particulares de estos cuatro testigos lo que nos va situando ante los diferentes sucesos acaecidos en la vida de Pedro Milano -aunque es el relato de uno de ellos, Tomás Berasátegui, el que aporta mayor número de referencias-. De esta forma, estos cuatro puntos de vista individuales no sólo acaban por relativizar los hechos que supuestamente se nos cuenta, sino que además adquieren valor propio, otorgando al propio testigo la condición de protagonista en similar medida a la del sujeto sobre el cual nos hablan.
Así, en el primer capítulo, traído de la mano del hijo póstumo de Milano, Luis, sobresale el afán casi agónico del muchacho por recuperar la memoria de lo que no pudo vivir en primera persona, y que no es sino la existencia oscura de su padre:
"La memoria es lo que nos otorga un sitio y no otro, la que mantiene abiertos los ojos y los oídos y pone instrumentos en nuestras manos para que sobrevivamos entre tanta incertidumbre y tanto desgobierno como en la vida hubiere." (pág. 21)
"Ni un solo minuto compartido con él en la vida me convierte a mí mismo en alguien extraño a mis propios orígenes. Carezco de una parte de la necesaria memoria y por eso la busco con avidez. Seguramente por ello me empeño en que esa memoria vaya construyéndose de alguna manera en el futuro." (pág. 22)
Sin embargo, no es tanto la búsqueda del hijo que no ha conocido a su padre como la búsqueda de sí mismo, una búsqueda imposible por cuanto -como muy bien afirmará el historiador Sánchez en el último capítulo- el hallazgo de la verdad es más consecuencia de una extraña mixtura de azares y encuentros que resultado de un estudio concienzudo y meticuloso." (© 2006 Carlos Manzano. Revista Narrativas, pp. 103-104)
Me llega por correo esta reseña de una obra de teatro realizada por y para personas con discapacidad y sin discapacidad. Un proyecto de integración. Me parece además que incorpora elementos de dramaturgia y de reinterpretación de los cuentos tradicionales de gran interés. Hay más información sobre proyectos similares a éste en "Voces en el silencio": http://www.vocesenelsilencio.org.ar/ CO.D.A.I Argentina Compañía de Artistas Integrados, Entidad Apadrinada por Alejandro Lerner y Alicia Zanca presenta: "En el país de Perbrumón, muchos cuentos en un cuento" Una obra para todos los chicos, hecha por actores con capacidades diferentes, que buscan la ruptura de toda discriminación ... "En el país de Perbrumón, muchos cuentos en un cuento", como eje de la obra,se desarrolla la historia de amor entre Dulce y Bella Bestia. Acompañan a esta controvertida pareja, un grupo de personajes que buscan su propiocuento, mientras, casi involuntariamente, participan en esta aventura. Conviven en esta búsqueda: un Hada Madrina, una Hechicera (ésta última,intenta manipular a los personajes como si fueran títeres, para beneficio propio). Ceniza, la sirvienta del Castillo (que, por todos los medios,quiere convencer a los demás que su cuento es el más bello), Durmiente (que adormilada o "roncando" vive haciendo torpezas y anda perdida de cuento en cuento), Bello (quien acaba traicionando a Dulce y despreciando su personaje para vivir el de Alí Babá), Dos sombras (quienes traducen en lenguaje de manos todo lo que acontece entre los personajes, y que, además, ayudan o entorpecen el desarrollo del cuento), un Mayordomo no vidente, que con su accionar genera suspenso y un Relator, que guía a los no videntes y a los más pequeños a disfrutar de la historia. Entre todos arman y desarman esta aventura, mientras cuentan sus propios y tradicionales cuentos. La obra, por otra parte, plantea un litigio que tiene la Hechicera con el Príncipe feo, por la propiedad del castillo que este último ha recibido como herencia. A lo largo de la misma se toman los conceptos y personajes tradicionales de cada cuento, para trastocarlos (La Bella y La Bestia, Cenicienta, La Bella Durmiente, etc.). En ese trueque de historias y conceptos, lo que tradicionalmente es bello y bueno, se transforma en bello pero hipócrita y, lo feo, se convierte nada más que en algo distinto y no por eso, en sinónimo de maldad. En el desarrollo se juega, permanentemente, a los opuestos que los chicos tienen como principio de los cuentos; los besos mágicos que rompen hechizos, sorpresivamente pueden no funcionar y las varitas mágicas no ser capaces de detener el tiempo, ni salvar al héroe. Sin embargo, los sentimientos, pueden ser más fuertes que cualquier fórmula maravillosa. En situaciones de riesgo, el Hada Madrina puede, en su accionar mágico, fallar, de la misma manera que las maldades de la Hechicera resultan un rotundo fracaso. Hasta el final feliz, termina enojando a ciertos personajes quienes, dejándose llevar por su enojo, abandonan el cuento para buscar otro que los satisfaga. La obra está estructurada en forma tal, que la misma pueda ser disfrutadapor ciegos,sordos e hipoacúsicos así como cualquier niño que acceda al espectáculo, pues el mismo se ha desarrollado con un concepto de integración, que busca la ruptura de toda discriminación. La puesta en escena: Idea y propuesta: Cecilia Arripe Producción: CO.D.A.I. Argentina, Compañía de Artistas Integrados Libro original: Carlos Vitorello Dirección y puesta en escena: Lito Cruz Asistentes de dirección: Cecilia Arripe y Augusto Britez Producción Ejecutiva: Cecilia Arripe y Willy Poch Coreografías: Cecilia Arripe Música original: Willy Poch Incluye canciones originales compuestas por: Alejandro Lerner, Patricia Sosa y Daniel Vila Vestuario: Cecilia Almirón y María Pedreira Escenografía: Adriana Maestri Puesta en seña: Mabel Remón (directora C.O.D.A.), Gerardo D´Ugo y Cecilia Alonso Asesoramiento puesta para ciegos: BAC (Biblioteca Argentina de Ciegos) Prensa: Duche-Zarate Teatro: Carlos Carella Bartolomé Mitre 970 - 4345-2774, desde el sábado 9 de septiembre, funciones sábados y domingos a las 16 horas. Obra realizada gracias a los subsidios de ProTEATRO, de la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y AMIA
Compañía corta de farsantes, que en lo antiguo representaba algunas comedias y autos en los pueblos pequeños (R.A.E)
El pan de oro es uno de los materiales, el más primoroso acaso, utilizado en la policromía de los retablos a lo largo de prácticamente todas las épocas. Las policromías de los retablos resultan particularmente ricas y llamativas, debido al despliegue de toda una serie de motivos decorativos derivados de las formas del grutesco italiano. Sobre todo son de destacar las policromías de los retablos escultóricos, porque en ellos la superficie a policromar era mucho más extensa que en los retablos de pintura.
El proceso de policromado de un retablo constaba de las siguientes fases:
Aparejado: el primer paso era la preparación de la pieza o zona a dorar, eliminando el polvo. A continuación se limpiaba la grasa y el manoseado por medio de cola con acíbar disuelta (encolado). Luego se recubrían las pequeñas oquedades con lienzos (endrapado) y se unían las distintas partes de una figura o talla de mazonería (arquitectura del retablo) con grapas o clavos.
El segundo paso de esta fase del aparejado era el enyesado de la madera en sus partes a dorar. Estas se cubrían con varias manos de yeso grueso, yeso mate (enguiscado) y bol (embolado). El enyesado era una operación muy delicada, ya que una mala aplicación podía hacer perder la calidad de una buena talla.
Si todas estas operaciones se realizaban correctamente conseguían la finalidad del aparejado de la obra, que era la eliminación de posibles deterioros, roturas o incluso imperfecciones del acabado de la talla, así como la conservación de la madera por largo tiempo.
Dorado: esta operación se realizaba a base de panes de oro o finas láminas de este metal, que se pegaban al aparejo de la pieza tallada. Era un proceso sencillo, pero delicadísimo por la naturaleza tan frágil del delgadísimo pan de oro. Previamente humedecida la última capa de bol, el pan de oro debía aplicarse directamente sobre la superficie procurando evitar las rasgaduras y las arrugas.
El oro se obtenía de las monedas acuñadas en dicho metal y de uso corriente en la época. Los encargados de la transformación de las monedas en panes de oro eran los “batifullas” o batidores de oro. Asimismo estos artesanos se encargaban de suministrar y vender a los pintores y doradores el material que necesitaban para dorar los retablos.
Dado el elevado precio que a menudo suponía usar oro para esta operación, se solía emplear también plata y oro falso. A menudo los contratos para los trabajos indican que estos materiales parezcan oro verdadero. A esta plata enmascarada se la denominaba “plata corlada”.
El pan de oro podía terminarse en mate o bruñido. Se solía preferir esto último. La técnica para bruñir consistía en aplicar sobre la superficie mate del oro un pulido con cerdas y paños hasta conseguir un aspecto brillante.
Un retablo de pintura de tamaño medio necesitaba sobre unos 10.000 ó 12.000 panes de oro para ser cubierto. Uno de escultura de iguales proporciones requería entre 25.000 y 30.000. Este número era mucho más abultado en el caso de retablos mayores de grandes proporciones como el de la localidad zaragozana de Tauste.
Estofado: una vez aplicado el oro se procedía al estofado, que consistía en aplicar labores sobre el oro según tres tipos de técnicas diferentes:
- Estofados a punta de pincel: consisten en la realización sobre la superficie dorada de labores de pintura a pincel, especialmente temas de carácter naturalista. Son las decoraciones más espectaculares.
- Estofados de pintura: se basa en la aplicación de pintura monócroma sin degradaciones de color ni otros matices. Esta técnica se utiliza especialmente en los espacios de las mazonerías que acogen decoraciones talladas, como los frisos, zócalos, etc. Suele suceder que estos “campos” no hayan sido previamente dorados, y que el color se extienda directamente sobre las manos de yeso, con lo cual se rebajaba notoriamente el coste del retablo. Los colores utilizados son siempre azul, blanco, rojo o carmesí.
- Estofados de grabados o esgrafiados: para este tipo de técnica se aplicaba color al temple sobre el oro y se dejaba secar. Una vez seca la pintura, se procedía a señalar con un grafio las diversas labores decorativas. Luego se eliminaba completamente la pintura en las zonas dibujadas, apareciendo de nuevo el oro, que resaltaba sobre los fondos estofados de color. En el siglo XVI en Aragón se suelen utilizar indistintamente los términos grabar o esgrafiar. Se podría deducir que el término grabado implicara el uso de plantillas, y que consistiría en la estampación de los motivos directamente sobre el oro (motivos naturalistas, de vegetales, y los habituales de los que imitan los brocados de las telas). Por el contrario, el esgrafiado correspondería al dibujo de motivos más sencillos, como punteados, rajados, etc., efectuados con el grafio.
* Este texto viene recreado desde el libro ”El retablo aragonés del siglo XVI. Estudio evolutivo de las mazonerías” (Raquel Serrano, Luisa Miñana, Angel Hernánsanz, Rosalía Calvo, Fernando Sarría). Departamento de Cultura y Educación. Gobierno de Aragón. Colección Monografías, número 19. 1992.
* La fotografía representa a uno de los profetas sedentes que aparecen en el banco del retablo de San Juan Bautista, en la localidad zaragoza de Sediles.
Los editores de la revista Narrativas, Carlos Manzano y Magda Díaz, nos anuncian que ya está en Internet el nuevo número:
Cuando era toda siempre una sonrisa,
marejada que se alzaba
hiriendo al sol, rugían por debajo
indomables corrientes mudas para los golpes
de mis manos. Cuando era solamente
roca descomponíendose quería
ver el aire morderle los cabellos
a ella,
que ahora está mirándome
desde el contorno indemne de sus ojos,
cavilosa ante mí que la contemplo:
ésto piensas: arroja tus estatuas,
húndelas en la insaciable
respiración de los acantilados.
El mar, el único silencio. Márchate.
Le sonrío por eso, sin embargo ,
a ella, ceniza roja, que orgullosa
de sí y entretenida aún sigue
mirándome aunque traiga en su cuello
el perfume amarillo del río y de la fuente
y sé que entre su pelo ha crecido
la savia de los líquenes. Sonrío.
Le sonrío por eso, porque ahora
asombrada retira la mirada
porque yo le sonrío, solamente
por eso: ésto sientes: es de noche,
no hay estrellas, pero bueno tú eres
tan hermosa amiga mía.
* Este poema se hizo muchos años atrás, pero tiene cosas que todavía me gustan. Lo que me gusta mucho siempre es la pintura de Modigliani. El poema se escribió pensando exactamente en el cuadro que se ve arriba.
Azul (adjetivo, antiguo). Decíase de la tela de este color (R.A.E.)